Suscriptor digital

La Argentina enviará tropas al Golfo Pérsico

El Gobierno lo anuncia hoy oficialmente; el número de unidades y de efectivos será menor al de la guerra de 1991; en EE.UU. darán a conocer la lista de aliados.
(0)
13 de febrero de 1998  

El Gobierno anunciará hoy su decisión de enviar efectivos militares al Golfo Pérsico para sumarse a las fuerzas que encabezan los Estados Unidos, en caso de que el presidente Bill Clinton resuelva atacar a Irak.

Los ministros de Relaciones Exteriores, Guido Di Tella, y de Defensa, Jorge Domínguez, harán el anuncio oficial esta tarde en la Casa Rosada.

El presidente Carlos Menem había anunciado el viernes último el alineamiento de la Argentina con los Estados Unidos, pero el envío de tropas se resolvió en las últimas horas. La decisión final se comunicó en la reunión de gabinete, a pesar de que los voceros oficiales negaron que el tema haya sido tratado.

Hermetismo

El hermetismo con que el gobierno nacional viene manejando la cuestión tiene que ver con la resistencia que se prevé que la propuesta encontrará en el Congreso, donde ya los bloques opositores rechazaron la posición anunciada por Menem el viernes.

Aun cuando todavía no está definida la cantidad de efectivos militares que irá, La Nación pudo saber de fuentes confiables que será menor que la enviada en 1991. La diferencia está dada porque en aquella oportunidad hubo una decisión institucional de la UN en respuesta a la invasión de Irak a Kuwait, mientras que ahora se trata de una medida resuelta por los Estados Unidos.

Casi al mismo tiempo en que se conocerá el apoyo logístico que brindarán tropas argentinas en caso de ataque, el Departamento de Estado dará a conocer hoy en Washington la lista de aliados, entre los que se incluirá a la Argentina.

Tropas argentinas viajarían al Golfo

El Gobierno anunciará hoy el apoyo a Washington, en el caso de que se decida una intervención militar contra Irak

Como sucedió a comienzos de 1991, cuando la Guerra del Golfo, el Gobierno decidió que la Argentina se sumará a una eventual fuerza militar internacional en el caso de que la crisis entre los Estados Unidos e Irak no encuentre solución por la vía diplomática.

Si bien durante toda la jornada dominó el hermetismo en la Casa Rosada y en los ministerios involucrados (Cancillería y Defensa), La Nación confirmó, como adelantó en forma exclusiva en la edición de ayer, que las autoridades argentinas harán hoy un anuncio formal sobre la cuestión.

Los ministros de Relaciones Exteriores, Guido Di Tella, y de Defensa, Jorge Domínguez, serán los encargados de hacer el anuncio, a las 14, en la Casa de Gobierno. No sería de la partida el presidente Carlos Menem, como anteayer interpretó la fuente gubernamental consultada.

La idea de que Di Tella y Domínguez hiciesen el anuncio atendió, en parte, a preservar la imagen presidencial y poner en el ruedo político a dos hombres contra quienes ya se apuntó desde la oposición ni bien comenzó a trascender el apoyo que la Argentina daría a Washington.

De hecho, los diputados radicales Federico Storani y Marcelo Stubrin se anticiparon en presentar un proyecto para que ambos ministros concurran a la Cámara baja a informar sobre la posición del Gobierno frente al conflicto internacional de marras.

Además, es conocido el enojo que había provocado en el jefe del Estado la anticipación pública que hizo el canciller del apoyo de la Argentina a la Casa Blanca, en vísperas, para colmo, de sus recientes viajes a dos países árabes: Líbano y Egipto.

Dos hechos irritantes

El 31 del mes último, Di Tella había dicho en Davos (Suiza), a Clarín, que "seguramente la Argentina acompañará una intervención militar en el Golfo Pérsico". Al día siguiente, Menem descalificó públicamente a su canciller.

Dos días antes, al borde del avión presidencial en el que viajaría a Suiza, la Cancillería le aconsejó al Presidente suspender la segunda etapa de la gira que estaba a punto de emprender. Es decir, la visita al Líbano y a Egipto. Di Tella adujo cuestiones de seguridad que el Presidente rechazó. Este hecho y el entredicho en Davos predispusieron mal al primer mandatario con el titular del Palacio San Martín.

En las jornadas posteriores, en Beirut y en El Cairo, Menem se pronunció partidario de una solución pacífica en el conflicto de Medio Oriente. Desde tierra árabe viajó a los Estados Unidos. Ni bien llegó a Miami, la semana última, el presidente argentino anunció que nuestro país iba a respaldar la decisión que sobre la crisis contra Irak tomasen los Estados Unidos o el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (UN).

Hoy, a tono con esa declaración, Di Tella y Domínguez, sobre la base de un documento elaborado conjuntamente por ambas carteras (que en las últimas horas ajustaron en el Ministerio de Defensa), fijarán formalmente la posición de la Argentina.

Apoyo logístico

Según trascendió de fuentes gubernamentales inobjetables, el apoyo militar argentino, al igual que en 1991, será de índole logística, aunque probablemente de menor proporción. Entonces la Armada envió dos buques de guerra, una corbeta y un destructor, con una fuerza de 311 oficiales y suboficiales.

El anuncio se haría a las 14, aunque en un primer momento se interpretó que podría hacerse por la mañana, ya que Domínguez tiene previsto, a las 10.30, ofrecer una conferencia de prensa para anunciar la incorporación de la Argentina como parte de una fuerza militar multinacional de despliegue rápido que actuará como parte de las misiones de la UN.

Pero Di Tella no estará hoy para esa hora, ya que tenía previsto viajar a primera hora de esta madrugada a Buenos Aires, procedente de Panamá, donde participó en una reunión del Grupo de Río con la Unión Europea, sobre lo que se informa en la página 5. El canciller llegaría sobre el mediodía, por lo que el anuncio sobre el alineamiento argentino contra Saddam Hussein se pasó para la tarde.

Duras críticas de la oposición

Desacuerdo: mientras la mayoría de los legisladores del PJ prefirió no opinar sobre el apoyo a EE.UU., la Alianza se mostró en contra de la decisión presidencial.

Con mayor rechazo que aprobación recibió ayer el Congreso la posibilidad de que la Argentina envíe tropas al Golfo Pérsico para combatir contra el ejército de Irak.

Mientras que los diputados justicialistas, en su gran mayoría, prefirieron evitar hablar del tema en público y sólo algunos salieron a avalar la iniciativa presidencial, la oposición en su conjunto expresó un rotundo rechazo.

Desde el PJ, el diputado Carlos Soria, en consonancia con la opinión del titular de la Comisión de Relaciones Exteriores, Fernando Maurette (PJ), expresó que "la Argentina está inserta en un proceso de globalización que adhiere a las resoluciones de Occidente".

En ese mismo sentido, Soria remarcó que "si las naciones europeas y los Estados Unidos deciden que hay que persuadir al régimen totalitario de Irak y enviar tropas como se hizo en la guerra anterior, habrá que hacerlo".

Sin embargo, desde la oposición no opinaron lo mismo.

El diputado cavallista, Guillermo Francos, expresó a La Nación que "un tema tan sensible y complejo como el envío de tropas para pelear contra Irak debe ser analizado y debatido por el Parlamento".

Francos añadió que "parecería poco seria la actitud asumida por el presidente Menem, ya que un día está de acuerdo en no enviar soldados al Golfo y al otro día dice lo contrario".

Para el legislador cavallista una resolución de esta naturaleza "no puede definirse por decreto sino que obligatoriamente debe ser debatida en el Congreso".

Agotar las vías diplomáticas

Mientras tanto, la Alianza en su conjunto emitió un comunicado donde expresó su rotunda negativa a la eventual decisión presidencial.

De esta manera, la Alianza se inclinó por la alternativa de agotar todas las vías diplomáticas posibles antes de adoptar una actitud belicista.

Por su parte, el diputado frepasista Guillermo Estévez Boero explicó que "el artículo 75 de la Constitución establece expresamente que es atribución del Congreso permitir la salida de fuerzas nacionales fuera del territorio de la Nación. Por lo tanto, el envío de tropas al Golfo violaría, una vez más, la letra constitucional y constituiría una transgresión constante de la división de poderes que practica este régimen".

Estévez Boero también afirmó que "el presidente Menem aspira a tener un poder que ni el mismo Bill Clinton posee, ya que toda vez que los Estado Unidos deciden intervenir militarmente en un país, el presidente necesita la expresa autorización del Congreso norteamericano".

Asimismo, el legislador de origen socialista rechazó el argumento oficial de que sólo se adoptará la decisión de intervenir militarmente si hay una resolución de las Naciones Unidas en ese sentido. Recordó que "ya en 1991, el envío de tropas no fue concretado bajo el pabellón de la UN y la Argentina fue el único país latinoamericano en tomar intervención directa en la región".

Y agregó: "En lugar de instar a que se agoten todas las vías diplomáticas posibles, Menem eligió tomar partido del lado de los belicistas".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?