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Sospechan que hay un objetivo electoral

Duro informe de una consultora líder
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10 de febrero de 2007  

La discusión por Transener llegó a los analistas de Nueva York. Un duro informe de una prestigiosa consultora internacional, difundido ayer en esa ciudad, ve como poco probable que el Gobierno tenga intenciones de ahuyentar al capital extranjero con su oposición a la venta del 50 por ciento de la empresa a Eton Park. Aunque sospecha, sí, que Néstor Kirchner podría buscar una mayor intromisión estatal en la economía con un objetivo político: controlar las tarifas en tiempos electorales.

Es el pensamiento que expresa, claramente, el informe semanal de Eurasia Group, considerada en algunos foros la consultora de riesgo político más importante del mundo, con filiales en Asia, Europa, América, Medio Oriente y Africa.

El texto, a cargo de Daniel Kerner, analista para la región y especializado en la Argentina, define a Electroingeniería, la empresa elegida por el Gobierno para quedarse con el 50 por ciento de Transener junto con Enarsa, como "una firma argentina que tiene estrechos vínculos con el Gobierno".

Allí se afirma que Cristina Kirchner necesitará acumular capital político si fuera elegida para suceder a su marido, con lo que podría querer "satisfacer al público" sin aumentar tarifas. Y que eso se podrá conseguir con empresas de buena relación con la Casa Rosada. "Esto hará más fácil al Gobierno influir en las tarifas y en las decisiones de inversión en un sector estratégico clave."

El informe habla de la crisis energética en la Argentina. "Dado que la amenaza de escasez de energía que podría descarrilar el crecimiento económico y debilitar al Gobierno políticamente es una de las principales preocupaciones del Gobierno, le es útil tener esta firma clave como aliado político. Estos grupos tienen estrecha relación con el Gobierno y, a cambio, reciben apoyo en otros sectores."

Kerner, que exhibe como formación posgrados en Historia y Economía Latinoamericana en la Universidad de Illinois, recuerda que Electroingeniería es una empresa que ha crecido explosivamente desde que Kirchner asumió en la Casa Rosada. Y menciona también a Dolphin, que conduce Marcelo Mindlin. "Electroingeniería -dice- se ha beneficiado fuertemente del programa de obras públicas de De Vido, y está participando, junto con Siemens, en la construcción de dos nuevas plantas eléctricas térmicas dirigidas por el Gobierno. Si Electroingeniería y Enarsa finalmente adquieren el paquete mayoritario de Citelec, Transener estará controlada por firmas con estrechos vínculos con el Gobierno: Electroingeniería, Dolphin y Enarsa."

El analista afirma que la decisión de frenar la venta del 50 por ciento de Transener no debe ser vista como un intento generalizado de ahuyentar inversiones extranjeras. "Pero sí confirma que el Gobierno prefiere apoyar a firmas nacionales e incrementar el rol de Estado en sectores clave de la infraestructura."

Expone, también, una aparente contradicción de la Argentina: la relación de un gobierno presuntamente progresista con los grupos de poder. "Aunque mucho se ha dicho de las políticas heterodoxas de Kirchner y de su orientación contra el mercado, su gobierno y sus políticas económicas han tenido el respaldo de grupos empresarios locales que se han beneficiado de sus políticas a través de un tipo de cambio devaluado, obras públicas y decisiones regulatorias."

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