Son lesbianas y quieren casarse

No les permitieron tomar un turno en el Registro Civil, pero, con el apoyo del Inadi, irán a la Justicia
(0)
15 de febrero de 2007  

Si bien la Constitución Nacional en su artículo 16 establece que todos sus habitantes son iguales ante la ley, el Código Civil, en el artículo 172, dice que la existencia del matrimonio requiere del pleno y libre consentimiento expresado por un hombre y una mujer ante una autoridad competente para celebrarlo.

Por esta razón fue que la jefa del Registro Civil central de la ciudad, Liliana Gurevich, negó ayer el pedido de una pareja de mujeres para contraer matrimonio.

María de la Cruz Rachid, de 32 años y presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (Falgtb) y Claudia Castrosín Verdú, de 31, son las protagonistas de esta historia que ayer, luego de haberse presentado en el Registro Civil y pedir un turno para casarse, obtuvieron la negativa desde la institución.

Consultada por LA NACION, Gurevich dijo que aún es imposible el casamiento entre personas del mismo sexo. "Desde la doctrina se entiende que el Código Civil habla siempre de hombre y mujer", dijo la jueza, y explicó que hasta que no se cambie la ley no se puede hacer nada.

Como dicha solicitud fue denegada, la pareja presentó un recurso de amparo ante la Justicia, pidiendo la inconstitucionalidad de la interpretación de la ley de matrimonio civil que realizan los representantes del poder público por cuanto impiden la celebración de matrimonios entre personas del mismo sexo.

"La negativa de la jueza era un paso necesario para seguir con nuestro proyecto de presentar el amparo que venimos trabajando en la Federación desde hace más de dos años", dijo Rachid a LA NACION.

Tanto Rachid como Castrosín Verdú, la pareja de mujeres que intentó dar un paso más en los vínculos legales de los homosexuales a nivel nacional, están convencidas de que, si en unos meses la ley de matrimonio no se reforma, ambas se presentarán ante la Corte Suprema y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, porque están dispuestas a alcanzar los mismos derechos que las parejas heterosexuales.

Las mujeres acudieron al registro acompañadas por la presidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), María José Lubertino. Además, estuvieron presentes sus abogados, un escribano y los diputados Eduardo Di Polina, Marta Maffei y Silvia Augsburger.

La titular del Inadi señaló que hay muchas parejas homosexuales de personas mayores que se quedan en la calle cuando una de las dos fallece por no tener nada firmado. "El plan del Inadi defiende el derecho a la familia sin discriminación de sexo. Por esto es que acompañamos a las chicas", destacó Lubertino.

María y Claudia son pareja y conviven desde hace siete años. En agosto del 2003 firmaron la unión civil, pero según declaró Rachid "ésta es muy limitada, y cruzando la avenida General Paz se terminan todos los derechos".

El diputado Eduardo Di Polina, que acompañó a la pareja al registro civil y es uno de los autores del proyecto de ley que tiene por objeto autorizar a los miembros de las uniones de hecho homosexuales a contraer matrimonio, dijo que acompañó a la pareja porque la constitución es clara y dice que todos los habitantes son iguales ante la ley.

Uniones civiles

  • La ley de unión civil que legaliza las parejas de hecho, incluidas las homosexuales, fue aprobada el 13 de diciembre de 2002 por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires. La ley garantiza que a las parejas de hecho se les reconocen los mismos derechos que tienen los cónyuges y, además, legaliza la unión conformada libremente por dos personas con independencia de su sexo u orientación sexual. Desde el año 2002, son 821 las parejas que se unieron civilmente; 452 las parejas constituidas por una mujer y un hombre; 256 las que conforman dos hombres, y 113 la unión de dos mujeres.
  • Esta nota se encuentra cerrada a comentarios