Suscriptor digital

Renovar el registro de conducir, un trámite

No se hacen tests auditivos ni psicológicos
Evangelina Himitian
(0)
6 de marzo de 2007  

En el lanzamiento del plan de seguridad vial, hace dos semanas, el gobierno porteño anunció que se tomarían exámenes más exigentes a los porteños a la hora de otorgar licencias de conducir. Y esto es efectivamente así cuando se trata de licencias nuevas.

Sin embargo, del nuevo sistema surge un contrasentido: desde hace 15 días, para cualquier conductor particular es mucho más sencillo y rápido renovar el registro. ¿Por qué? No son requisitos hacer un curso de educación vial, como tampoco aprobar un examen auditivo ni superar un test psicológico.

El viernes, una cronista concurrió a la Dirección General de Tránsito, en avenida Roca 5252, y luego de una hora y media obtuvo la renovación de su licencia para conducir automóviles. Sólo tuvo que aprobar un examen visual y responder que “no” cuando el responsable del examen físico le preguntó: “¿Tiene alguna enfermedad?”

La próxima fila era burocrática: “Gestión de trámite”. El paso siguiente fue el pago de 37 pesos y la entrega de la licencia. En casi 90 minutos todo había concluido. Frente a esta situación, LA NACION consultó a otras personas que aguardaban para retirar sus registros. Tampoco ellas habían pasado por la charla de educación vial que desde hace diez años dicta la asociación civil Luchemos por la Vida ni por los exámenes auditivos o psicológicos. La recorrida se repitió ayer, y el panorama fue el mismo.

"Las charlas se suspendieron hace dos semanas por falta de espacio físico, pero el tema se solucionará en los próximos días", explicó el subsecretario de Seguridad Urbana porteño, Manuel Izura, cuando fue consultado. Reconoció también que para la renovación de la licencia no se realizan exámenes auditivos ni psicológicos. Y aclaró: "Esta es la norma. Nunca se hicieron para renovaciones simples", dijo.

Entre otras cosas, el funcionario reconoció que hasta ahora la evaluación física de los conductores que renuevan su licencia es "mucho menos rigurosa que para la obtención de la licencia", y anunció que "en los próximos días se reformará el sistema de control y evaluación física".

Aunque no dio más precisiones, dijo que las reformas que se impulsarán apuntan a que el trámite se haga en menos tiempo. "Por ejemplo, que se puedan sacar turnos por teléfono o por Internet", pero que a la vez los controles y exámenes sean más efectivos. "Una vez que se ponga en marcha el sistema de scoring será más riguroso el sistema para renovar licencias", dijo Izura.

Desconcertados

"Yo creo que las charlas se suspendieron por los líos de la semana pasada", especuló Ana María, de 55 años, que el viernes renovó su registro. "La verdad es que es llamativo, porque con todos los accidentes que hay, cada vez se otorga la licencia con menos requisitos", dijo la mujer.

En la fila de la misma ventanilla estaba ayer Mariela, estudiante de arquitectura. "Lo bueno es que el trámite fue más rápido, pero no me parece muy lógico que no se tome una evaluación auditiva. En estos cinco años yo pude haber perdido parte de la audición. Y si el sentido del oído no es importante para manejar... ¿por qué te hacen multa si vas hablando por teléfono?", cuestionó.

LA NACION pidió explicaciones en las distintas ventanillas. En informes, una joven explicó: "Las charlas de capacitación para la renovación están suspendidas hasta nuevo aviso. Desconozco las razones". La consulta se remitió entonces a la escuela de conductores que se encuentra detrás de la Dirección de Tránsito.

Allí había ayer un cartel en el que se explicaba: "Para la renovación de licencias, es requisito participar de las charlas". Se anunciaba esto, aunque los cursos de educación vial estaban suspendidos. Tampoco en la escuela supieron explicar el porqué; ni siquiera en la sala de profesores.

En la Dirección General, situada en el primer piso del edificio, nadie daba explicaciones. Había varios alumnos reprobados que esperaban ser atendidos. Estaban disconformes con la nota que habían recibido tras el examen rendido en pos de obtener la licencia por primera vez, o para renovar un carnet con más de 90 días de vencido. Todos esperaban que apareciera algún empleado, pero detrás del mostrador no había nadie.

La consulta se remitió al presidente de Luchemos por la Vida, Alberto Silveyra. "Desde febrero, nos suspendieron las charlas. Nos dijeron que era por un problema de espacio, pero todavía estamos esperando. Me resulta contradictorio: por un lado, se impulsa un plan de seguridad vial y, por el otro, se suspenden las charlas de concientización y educación", dijo.

Silveyra también cuestionó que los exámenes médicos fueran poco exhaustivos. "No se puede minimizar la reducción o pérdida parcial de la audición; no para retirarle la licencia a esa persona, sino para pedirle que tome los recaudos. En el manejo, para evitar accidentes, son muy importantes los indicios auditivos. Nos permiten anticipar una maniobra; una bocina nos pone en alerta; una frenada, también. Cuando oímos una sirena, debemos dar paso a una ambulancia o a un patrullero. Y me pregunto cuánta profundidad tiene el examen médico que hoy se realiza, porque existen muchos medicamentos que, si son consumidos, reducen los reflejos de quien está al volante. Todo eso se debería tomar en cuenta", dijo.

El manual para el examen teórico

Como parte del nuevo sistema de otorgamiento de licencias se realizan evaluaciones teóricas con un sistema computarizado. En la prueba escrita se evalúan los conocimientos sobre las normas viales vigentes, que incluyen la ley nacional de Tránsito, el Código de Tránsito de la Capital y el manual del conductor. Este último se obtiene de la web del gobierno porteño: www.buenosaires.gov.ar . Próximamente, el Poder Ejecutivo porteño pondrá en marcha un sistema de puntaje ( scoring ) que será tenido en cuenta a la hora de evaluar a quienes renueven sus licencias para conducir.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?