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El Gobierno festejó la victoria de Brizuela

Kirchner felicitó al mandatario
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12 de marzo de 2007  

El gobierno de Néstor Kirchner celebró ayer puertas adentro el triunfo de Eduardo Brizuela del Moral sobre Luis Barrionuevo en las elecciones de Catamarca.

La primera línea de la administración nacional evitó anoche el triunfalismo y se llamó a silencio. De todos modos, el presidente Néstor Kirchner se comunicó con el mandatario reelecto y lo felicitó por el resultado de los comicios. Kirchner siguió minuto a minuto la elección desde la residencia de Olivos. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, lo mantuvo informado del proceso y de los resultados parciales que iban surgiendo a medida que transcurría la votación.

"Este es un buen comienzo", evaluó ante LA NACION un cercano colaborador del titular de la cartera política una vez que la tendencia que marcaba la victoria a Brizuela del Moral era irreversible.

El entusiasmo de las autoridades nacionales tiene su explicación: de acuerdo con la visión oficial, la de ayer constituyó la primera prueba de la concertación plural que promueve la Casa Rosada con miras a los comicios presidenciales de octubre próximo.

Además, significó la derrota de Luis Barrionuevo, un viejo enemigo político del Presidente.

El respaldo oficial a Brizuela se hizo notar en una fuerte presencia en Catamarca de varios funcionarios nacionales y provinciales del oficialismo.

También estuvieron allí los gobernadores radicales que apoyan a Kirchner y dirigentes de la agrupación Compromiso K en el nivel nacional.

Viajaron a la provincia norteña el secretario de Industria, Miguel Peirano; el secretario de Minería, Jorge Mayoral, y el subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería, Marcelo Fuentes.

"Kirchner le pidió el compromiso de llevar adelante un proyecto de renovación", dijo Mayoral a LA NACION.

"Este fue un triunfo del pueblo, que ha dicho sí a un modelo de país de crecimiento con equidad que impulsa Kirchner", se entusiasmó el funcionario.

También fueron a Catamarca los gobernadores Miguel Saiz (Río Negro), Julio Cobos (Mendoza) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero); el legislador de Santa Cruz y cabeza de Compromiso K, Olaf Aaset, y José Luis Esperón, coordinador general de esta agrupación.

Justamente, fueron aquellos mandatarios quienes en los últimos días reclamaron a Kirchner que redoblara su impulso a la concertación. Kirchner aceptó y se comprometió con los gobernadores a avanzar en ese sentido, aunque aún no definió si el gobernador mendocino Cobos integrará o no la fórmula presidencial del oficialismo.

En el encuentro, la Casa Rosada procuró disipar cierto malestar reinante entre los gobernadores: en el despacho presidencial, plantearon a Kirchner su preocupación porque en distintos distritos el Gobierno apoya a candidatos a gobernador de signo justicialista en desmedro de las postulaciones radicales.

La idea original de la concertación, hicieron notar los mandatarios, era que los dirigentes de la UCR obtuvieran un apoyo del kirchnerismo a cambio de respaldar a Kirchner en los próximos comicios presidenciales.

El triunfo de Brizuela del Moral permite al Gobierno disipar algunas de esas tensiones, que, de todos modos, aún persisten en torno de la tan mentada concertación.

Existen algunos casos paradigmáticos en los que la Casa Rosada parece jugar a dos puntas, y que desgastan las bases del proyecto oficialista. Son los de Mendoza y Río Negro. En el primero de los distritos, el Presidente bendijo hace pocas horas al senador nacional del peronismo Celso Jaque. Ello no cayó bien en las filas de Cobos. El mandatario mendocino respaldará la postulación de algún dirigente radical. Los nombres en danza son los de César Biffi, intendente de Godoy Cruz; Alfredo Cornejo, diputado nacional; Laura Montero, ministra de Economía, y Francisco Morandini, ministro de Obras Públicas.

En el caso de Río Negro, el Presidente apoyó la postulación del senador nacional del PJ Miguel Pichetto, que obtuvo el respaldo del intendente de General Roca, Carlos Soria. Este jefe comunal trabajaba en el proyecto reeleccionista de Saiz.

El Gobierno aspira a que el triunfo de ayer oxigene el proyecto de la concertación.

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