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Luque estará preso hasta el 2017

El principal acusado fue condenado a 21 años de prisión, de los que ya cumplió dos; Luis Tula será liberado el 2005
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28 de febrero de 1998  

SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Guillermo Luque fue condenado anoche a 21 años de prisión por haber violado, golpeado y asesinado mediante el suministro de cocaína a María Soledad Morales. Luis Tula fue sentenciado a 9 años de cárcel, al encontrárselo culpable como partícipe secundario de la violación, es decir que cooperó para que la joven estudiante terminara asesinada el 8 de septiembre de 1990.

Luque lloró al escuchar la sentencia. Las lágrimas no se le habían agotado durante las cuatro horas y media en que esperó a que los jueces Santiago Olmedo de Arzuaga, Edgardo Alvarez y Jorge Alvarez Morales deliberaron hasta llegar a un fallo, que fue unánime.

A Luis Tula mantuvo su rostro tenso y cuando todo terminó se abrazó con su abogado y ocultó su rostro.

Ordenan nuevas capturas

El tribunal ordenó también la inmediata detención de Hugo "Hueso" Ibáñez, y Eduardo "El Gordo" Méndez, para que se los investigue por el asesinato al haber sospechas de que pudieron haber participado en la orgía que acabó con la vida de María Soledad. Los camaristas otorgaron a la familia Morales la reparación civil de 250.000 pesos, más el 10 por ciento de interés anual desde el día del asesinato.

El secretario Jorge Palacios leyó en menos de cinco minutos el veredicto, que ordena que se investiguen los delitos de asociación ilícita, encubrimiento y falsedad ideológica de instrumento público.

Los altos jefes policiales del saadismo, que signaron la investigación del crimen y hasta el gobernador Ramón Saadi van a estar en la mira. Un fiscal de primera instancia decidirá su suerte, al igual que la de 32 personas que declararon en el juicio, a las que el tribunal mandó investigar por falso testimonio.Los fundamentos de la sentencia se conocerán el 10 de marzo próximo.

Los bancos de madera de la sala de audiencias estaban apenas cubiertos. La madre de Luque, Edith Pretti; la esposa del condenado, Florencia Alubiza, escucharon la sentencia sin que se les moviera un músculo del rostro, al igual que María Alejandra, la otra hija del ex diputado nacional.

Pero apenas Olmedo de Arzuaga declaró concluido el juicio y se retiró con gesto adusto, Florencia sollozó y se abrazó a su marido. Pretti, dos pasos más atrás lo tomaba de un brazo. Víctor Pinto, su abogado tenía los ojos rojos por el llanto, al igual que su mujer. Los gritos ahogados eran la más evidente expresión de la angustia que roía el interior de la familia. No había familiares de Tula visibles en la sala. Sólo se quedó con un último abrazo de una de las hijas de su defensor, mientras un policía con el uniforme camuflado azulino le ponía las esposas.

Minutos más tarde, Guillermo Luque salió detrás de él también esposado entre un par de efectivos. No había ni familiares, ni amigos de los Morales entre el público. En la sala quedó Edith Pretti ahora desahogando a los gritos su indignación y tiñiendo de política el fin del caso Morales.

"Sin pruebas los condenaron, eso lo sabe todo el país. Castillo (Arnoldo, el gobernador) los trajo para esto y los sentó ahí", bramó. María Alejandra Luque salía de la sala y deseaba en voz baja: "Catamarca de mi.... Que se hunda en un terremoto y los haga c... a todos". La esposa del condenado no ahorró insultos: "Son unos hijos de p... , cobardes".

El fallo fue sorpresivo, pues se esperaba que el tribunal se tomara el fin de semana y dictara sentencia el lunes. Cuando el defensor de Tula terminó su alegato, a las 15, los jueces pasaron a un cuarto intermedio hasta las 17.30.

Al retomar la audiencia, a las 18, y los acusados dijeron sus últimas palabras, los jueces pasaron a deliberar. La angustia devoraba las horas. Se cerró el debate y los reos comenzaron a hundirse en la incertidumbre. Atrás quedó el reclamo de Luque cuando les dijo a los jueces: "Pongo mi vida y la de mi familia en sus manos". También pasaron los ruegos de Tula a la Virgen del Valle y a Dios.

Clima de velatorio

Luque fumó durante la primera hora de deliberación. Se abrazó a su esposa, le tomó la mano, lagrimeó sobre su hombro y lloró en silencio.

El clima era de velatorio. Tula caminaba a lo largo del pasillo de la planta baja de la Cámara Penal N1/4 2. Los condenados no se hablaron. Ya lo habían hecho antes de entrar a la sala, cuando fuera de la vista de los fotógrafos, se acercaron a conversar, junto con los familiares de Luque y el abogado Avellaneda.

Cinco horas después ingresaban juntos en la cárcel local, el Instituto Penal Julio Herrera. Esposados, en dos camionetas, custodiadas por los más de 150 policías de elite que rodearon el tribunal, fueron introducidos en el penal y las rejas se cerraron a sus espaldas.

El resto del fallo

  • Cárcel: Guillermo Luque cumplirá con su condena en el año 2017; en cambio, Luis Tula recuperará la libertad sólo en 2005.
  • Nuevas capturas: el tribunal ordenó que se detenga inmediatamente a Hugo "Hueso" Ibáñez y a Luis Eduardo "El Gordo" Méndez, amigos de Luque, para que se investigue si participaron en el crimen.
  • Más sospechosos: se pidió el procesamiento de 30 testigos por falso testimonio, entre ellos Luis Saadi, primo del ex gobernador Ramón Saadi, y de Carlos Notari, amigo de Tula.
  • Indemnización: Luque y Tula deberán pagar a la familia Morales una suma de 250.000 pesos, más un 10 por ciento de interés por cada año que pasó desde el asesinato. Ese monto,según los Morales, será donado al hospital de niños local.
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