LAPA: empiezan en abril las indagatorias

A fines de ese mes habrá concluido la etapa de reunión de pruebas; la Justicia citaría a los principales sospechosos
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15 de marzo de 2000  

En la última semana de abril, la Justicia habrá terminado de reunir las pruebas necesarias para indagar a los primeros sospechosos por su presunta responsabilidad en el accidente del Boeing 737 de LAPA que el 31 de agosto último no pudo despegar de Aeroparque, atravesó la verja perimetral, al final de la pista, y quedó semidestruido en un campo de golf de la Costanera. La tragedia se cobró 67 vidas.

Fuentes judiciales adelantaron a La Nación que, tras el viaje que el juez federal Gustavo Literas y los fiscales Carlos Rívolo y Claudio Navas Rial harán a Canadá dentro de un mes, quedará concluida la etapa inicial de recolección de pruebas documentales y testimoniales.

Entonces, dijeron, será el tiempo de las acusaciones y los llamados a indagatoria. Las fuentes arriesgaron que la pesquisa apunta a probar que por encima de los errores fatales del piloto Gustavo Weigel y el copiloto Luis Etcheverry (que intentaron despegar pese a que una alarma les avisaba que habían olvidado configurar las alas para hacerlo), el accidente del B-737 de LAPA fue producto de fallas estructurales en el gerenciamiento operativo de los vuelos.

Personal jerárquico de LAPA e incluso responsables del control de la aviación civil en la Argentina podrían encabezar la lista de acusados.

Ayer, el juez federal Carlos Liporaci -que reemplaza a Literas, de licencia- ordenó el allanamiento de la sala de operaciones de LAPA en Aeroparque y de las oficinas centrales de la empresa, en Santa Fe al 1900.

De allí se secuestraron los legajos de comandantes y copilotos de la compañía aérea para verificar si en ellos se dejó constancia de anomalías o irregularidades en los aviones o en los procedimientos de vuelo.

La medida se hizo efectiva el mismo día en que se conocieron las conversaciones de cabina del vuelo fatal, que no figuraron en el informe preliminar que la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac) envió a Literas seis meses atrás.

Sobre esta cuestión, fuentes judiciales dijeron que el fiscal Rívolo presentará hoy una denuncia por violación de secreto. Desde hace una semana existe una denuncia similar, que investigan la jueza federal María Servini de Cubría y el fiscal Carlos Stornelli, por lo que se cree que, por razones de conexidad, se harán cargo del nuevo expediente.

Pasos finales

Tras los operativos, tanto Liporaci como los fiscales tomaron declaración a una nueva tanda de pilotos, copilotos y auxiliares de a bordo de LAPA.

Desde el 1º de marzo ya prestaron testimonio 140 de los 540 citados. Las fuentes precisaron que, a partir de los legajos secuestrados ayer, los investigadores esperan enriquecer el aporte de esas testimoniales, que quedarían concluidas a principios de abril.

Para entonces, dijeron las fuentes, esperan tener el informe definitivo de la Jiaac con las conclusiones definitivas del análisis del CVR y del FDR, los grabadores de voces en cabina y de parámetros de vuelo, respectivamente.

Ya pasaron por los tribunales de Retiro 120 empleados del área técnica y de mantenimiento de LAPA. Los que trabajaron en la aeronave destruida declararon al menos dos veces. También lo hicieron casi todos los sobrevivientes de la tragedia.

Entre las diligencias pendientes hay dos que, para los investigadores, serán de vital importancia.

La primera:el informe que está a punto de terminar el departamento de Inteligencia de la AFIP, con el análisis de todo el material secuestrado a LAPA antes de ayer. Su objetivo es determinar, a partir de estados contables, de planillas operativas y de informes técnicos, entre otros, si la empresa hizo su mejor esfuerzo en pos de la seguridad de los vuelos.

Por último, el final llegará tras el viaje que, antes de la segunda quincena de abril, harán Literas y los fiscales a Canadá. Allí tomarán declaración al comandante Daniel Mouriño, un experto en seguridad de vuelo y gerenciamiento de recursos humanos de la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI).

Y, finalmente, se entrevistarán con el juez Virgil Moshansky, que investigó el accidente de un Fokker F-28 de Air Ontario el 10 de marzo de 1989, en la ciudad canadiense de Dryden. El avión tenía sus alas congeladas y cayó a tierra a poco de despegar. Murieron 24 de sus 65 ocupantes.

La conclusión a la que llegó este magistrado, tras 20 meses de investigación, da una pista de hacia dónde apuntan los investigadores argentinos:"El capitán Morwood -piloto- es el único responsable del aterrizaje y el despegue en ese día. Sin embargo, está claro que el Sistema de Aeronavegación (canadiense) le falló, y lo puso en una situación tal que no tenía modo de tomar la decisión adecuada".

Antesala del horror

La tripulación del avión 737-200 de LAPA accidentado el 31 de agosto último interrumpió en reiteradas oportunidades el chequeo de cabina.

Así lo acreditan las últimas conversaciones registradas entre los tripulantes, que surgen de la desgrabación de la caja negra.

Según las informaciones difundidas, los pilotos Gustavo Weigel y Luis Etcheverry conversaron animadamente sobre temas ajenos al viaje, y el despegue del vuelo 3142 de LAPA se realizó luego de comentar serias irregularidades en el chequeo: "Yo te quiero en las buenas y en las malas", dijo Etcheverry, el copiloto, en el minuto 4.14 de la cinta, luego de que Weigel le pidió0 el Before Start (lista de chequeo anterior al despegue), que jamás realizó.

En el minuto 8 el piloto manifestó: "Estoy podrido de la puerta, cierren la puerta". La puerta del avión estaba abierta y los pasajeros ya estaban en sus asientos.

Mientras esperaban la orden de despegue, los integrantes de la tripulación se dispusieron a tomar mate. Ytambién a fumar. "Deme, doña, ya que usted es tan amable", dijo Weigel a la comisaria de a bordo, Verónica Tantos, que tenía encendido un cigarrillo. Cuando se hacen los movimientos en tierra está prohibido fumar.

Segundos después del minuto 30, luego de darles potencia a los motores, sonó la alarma del avión: "No sé qué es lo que está sonando, viejo, pero está todo bien", dijo el comandante de la nave en el minuto 31 de la grabación. Inmediatamente después se estrelló el avión. Tenían 35 segundos para abortar la maniobra. No lo hicieron.

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