Estrena el bicho raro de Mónica Villa

Alejandro Cruz
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20 de marzo de 1998  

Después de 10 años de ausencia, Mónica Villa vuelve al teatro.

El punto de encuentro con el público será, desde hoy, en el Margarita Xirgu con "Rarem bicho raro". En medio de un ensayo, la actriz de mil caras se hace de un tiempo para contar sobre este nuevo desafío escénico: ""Rarem bicho raro" es un espectáculo que escribí con Silvia Kanter. Diría que es una historia de ciencia ficción criolla, del tercer mundo con elementos de cartón pintado, con pedazos de hueveras y personajes no convencionales pero reconocibles para cualquiera. Es un unipersonal raro en el cual hablo en un idioma que es mezcla, con algo inventado pero fácilmente entendible", sostiene la actriz.

Si bien las características de este "bicho raro" hacen honor al título del espectáculo, no es así la intención. "El objetivo es conmover. Hacer reír, emocionar. Para esto no nos valemos de 10 rayos láser, nuestra intención es recuperar el verdadero hecho teatral: comunicar, conmover. Bajo la forma de un cuento narrado en un idioma incomprensible, pintamos la realidad de los últimos 20 años de nuestro país. Creo que "Rarem bicho raro" es un cuento para el niño que el adulto siempre lleva adentro. Con un lenguaje sumamente naïf contamos situaciones muy duras y, otras, de una enorme ternura. La obra tiene algo de cómic, payasesca y musical. Hay que tener en cuenta que, de la hora que dura "Rarem...", más de la mitad tiene música. Diría que es un personaje más de este cuento". Un personaje que corrió por cuenta de Sergio Aschero y Alejandro Goldemberg.

El trabajo de puesta llevó dos años de elaboración. "En todo este tiempo trabajamos directamente sobre el escenario, actuando las imágenes, reescribiendo y verificando cada escena. Fue una experiencia hermosa. Claro, seguramente hubiera sido más fácil estar resguardada por un Strindberg..., pero la cosa era jugarnos", reconoce la actriz.

Mónica Villa es la primera vez que pone el cuerpo en un espectáculo de su coautoría. El riesgo es mayor cuando recuerda su larga ausencia de la escena. "En realidad -afirma- no me interesaba lo que me proponían. Mis incursiones en el teatro comercial fueron profundamente infelices. Es muy sacrificado hacer teatro, por eso no quise hacer algo en lo cual transmita insatisfacción, el público no se lo merece.Alejarme de las tablas fue una decisión dura pero no me quedaba otra. Sobre la base de mi experiencia, desarrollar un trabajo creador en la calle Corrientes ha sido imposible. Por eso, en todo este tiempo, preferí hacer televisión y cine lo mejor posible. Si bien son ámbitos de trabajo mediatizados, si tenés una buena relación con el equipo y el director podés lograr buenos productos."

En el recuerdo están las películas junto a Alejandro Doria, sus intervenciones en televisión de la mano de Jacinto Pérez Heredia y su trabajo junto a Jorge Luz.

"Pero, ¿qué me produce volver a un escenario? Miedo, tan simple como eso", contesta entre esas risas típicas previas a un estreno.

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