Memorias de la pampa gringa en fotografías de Paillet

Acaba de inaugurarse una muestra del reconocido fotógrafo santafecino, un verdadero viaje al pasado rural
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21 de julio de 2007  

El conocimiento directo de la cultura regional gringa -según sus propias palabras- y el interés por los temas que se propuso indagar motivaron a Luis Priamo a entrevistar a don Primo Rivolta (en 1979), a su madre, Camila Cugino de Priamo (en 1981) y a don Luis Bellini (en 1988), en María Juana y San Carlos Centro: los tres testimonios de nietos de colonizadores del centro de Santa Fe integraron después, aunque no fue su propósito inicial, su libro Memorias de la pampa gringa , reeditado por la Universidad Nacional de Quilmes.

El libro incluye un apéndice de fotografías de Fernando Paillet, obtenidas en la zona durante la primera mitad del siglo pasado. Además de fotógrafo, fue pintor y músico. En 1900 instaló su propio estudio en Esperanza, donde trabajó hasta 1940. Había nacido allí y era descendiente de inmigrantes suizos fundadores de esa colonia agrícola, la primera que logró sobrevivir y prosperar en el centro de la provincia, considerada núcleo de la revolución cerealera de la época.

Paillet murió en Esperanza en 1967. Un sobrino, Rogelio Imhof, y el Museo de la Colonización de Esperanza conservan su obra.

Treinta de esas fotografías, seleccionadas por Luis Priamo (autor de un libro sobre su obra), integran la muestra "Memorias de la pampa gringa, fotografías de Fernando Paillet", que se acaba de inaugurar en la sala Juan L. Ortiz, en el tercer piso de la Biblioteca Nacional. Muestran interiores de negocios, talleres, bares, peluquerías, escenas urbanas y familiares, retratos.

"Atmósferas gentiles -escribe Horacio González, director de la Biblioteca-, su rusticidad parece hoy una forma extrema de finura. Bucólicas, galantes, laborales, agropecuarias, metalúrgicas, estas escenas nos llevan a tabernáculos perdidos en los que yace la historia argentina de la colonización, la historia de los oficios, la historia del romance familiar y la propia historia de la fotografía".

Vidas duras, de trabajo y esperanzas, vívidamente contadas en el libro de Luis Priamo. Don Primo Rivolta evoca a un abuelo llegado a María Juana en 1883, los trabajos agrícolas, desde el arado de mancera, la siembra a mano, las primeras espigadoras, trilladoras, cosechadoras; la falta de médicos, las primeras escuelas; los carros y las volantas; los boliches, las bochas, las estafetas de correo.

Don Luis Bellini es el nieto del iniciador de un proyecto industrial en San Carlos Centro, que "atendía cualquier tipo de máquina, especialmente la maquinaria de los molinos", pero también las trilladoras, las prensas para las queserías, "el primer equipo de soldadura autógena que se instaló en la zona". También habla de la fábrica en que producían campanas y repuestos para trilladoras; de los chacinados, el vino caseros, los colmenares.

A su vez, el testimonio de Camila Cugino de Priamo recorre Traill, Margarita, Clucellas, Franck (donde nació Luis Priamo), idas y venidas de parientes y colonos, la intimidad familiar, padecimientos y alegrías, los bailes, el trabajo en el tambo, los partos, las comidas.

Se suman a las de Paillet las fotos familiares. Cabe apuntar que Luis Priamo es fotógrafo, investigador y editor de fotografía antigua, que fue coordinador del Programa de Conservación de Fotografía Patrimonial, patrocinado por la Fundación Antorchas desde 1992 hasta 1997; autor de Grete Stern. Obra fotográfica en la Argentina ; Vistas de la Provincia de Santa Fe, 1888-1892, y Fotografías de Ernesto H. Schlie , entre otras obras. Realizó investigaciones sobre la colección Witcomb, la historia de la fotografía en la provincia de Santa Fe, las colecciones fotográficas del Estado nacional antes de sus privatizaciones.

La exposición se podrá visitar de lunes a viernes de 10 a 20, sábados y domingos de 12 a 19, en Agüero 2502, hasta el 7 de agosto inclusive.

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