Fracasa el fondo fiduciario para evitar ejecuciones hipotecarias

Los $ 149,89 millones que hay en el Banco Nación no se usan para pagar a acreedores
Verónica Dema
(0)
5 de septiembre de 2007  

El fondo fiduciario creado por el Gobierno para salvar a las familias endeudadas con hipotecas y, a la vez, para compensar a los acreedores por la pesificación de las deudas fracasó en su objetivo: pese a tener en caja casi $ 150 millones -según el Banco Nación, administrador del fondo-, no logra frenar las ejecuciones hipotecarias.

La presidenta del fideicomiso, Mónica Costa, informó que los 9140 deudores del fiduciario ingresan mensualmente entre 2,5 y 3 millones de pesos en pago de sus cuotas. Abogados y legisladores que siguen estas causas coincidieron en que, de estos inscriptos, el 80% tiene sentencia firme de remate, aun cumpliendo con sus cuotas mensuales en el Banco Nación.

Es el caso de Juan Manual Grados, un ex taxista de 42 años devenido a la fuerza en mecánico. Grados manifestó que en junio de 2001 pidió en una escribanía un crédito de 35.000 pesos/dólares para arreglar su casa. Después de la devaluación siguió cumpliendo durante dos años con la cuota de $ 525. Su acreedor se la recibía "bajo protesta". En 2003 malvendió sus tres taxis y con $ 50.000 en mano buscó cancelar su deuda. "No quisieron el dinero. Me iniciaron juicio". Desde 2004, ya con sentencia de primera instancia en contra, entró en el fiduciario. Pensaba que su acreedor había cobrado. No fue así. El juicio seguía y la Cámara le había ordenado la ejecución. Ahora tiene su esperanza en la Corte Suprema, que se pronunciará en los próximos días. "Pedimos que se reconociera el fiduciario y se diera marcha atrás con el remate", dijo. "No tengo vida. Nos dejaron solos".

¿Qué falla en el sistema para que sigan adelante las ejecuciones de viviendas? Las respuestas van desde inoperancia de los abogados, inconstitucionalidad del fideicomiso, hasta malversación de fondos y estafa.

El presidente de la Asociación en Defensa de la Vivienda Familiar de la República Argentina (Adevifra), Ricardo Feidheim, que se define como "uno de los primeros rematados", criticó: "El fideicomiso fue una gran estafa. Los 100 millones de pesos que tenía que bajar el Gobierno y las cuotas que paga la gente no se sabe dónde están". Agregó en nombre de la institución que sigue unas 300 causas: "Lo concreto es que los juicios siguen y los acreedores no cobran". Adevifra denunció por "malversación de fondos" a la ex presidenta del Banco Nación y ex ministra de Economía, Felisa Miceli, y a los administradores del fiduciario, causa que recayó en el juzgado de María Servini de Cubría y en la que tiene intervención el fiscal Guillermo Marijuán.

El letrado de Adevifra que lleva la causa, Rafael Resnick Brenner, dijo: "Se produjo una estafa porque el dinero del fideicomiso se usó para otra cosa", y recomendó llegar con el reclamo hasta la Corte.

A Mercedes Trotta, vecina de San Antonio de Padua, la escribanía que le prestó 15.000 pesos/dólares para refaccionar su casa le inició juicio un año después de que ingresara en el fiduciario. "Los acreedores se cansaron de esperar sin cobrar", dijo. "La excusa que ponen en el banco es que no está reglamentada la ley y por eso no pagan."

Intimaciones

Susana Saavedra, de Caballito, muestra una intimación enviada al representante del fideicomiso en la que reclama que le pague a la escribanía que le prestó dinero para ampliar su casa. "La dilación en la acreditación del pago me ha colocado ante una inminente ejecución de mi propiedad", expresa en uno de los párrafos. Saavedra logró frenar el remate de su casa presentándose a la Corte. "Hace años que tienen nuestro dinero y no les pagan a los acreedores. Me pregunto si lo que armaron es un salvataje o un ente recaudador", cuestionó.

La presidenta del fideicomiso dijo que el dinero recaudado está a disposición y precisó que hay $ 149,89 millones para cancelar obligaciones. "Los fondos que no son aceptados por el acreedor son invertidos en colocaciones de riesgo nulo; en este caso, se están colocando en Lebac", explicó. Disparó contra los abogados de deudores: "Dejaron sentencias de remate firmes".

En algunos casos esto es cierto. Marta Giacone relató: "Mi abogado se «durmió» y me enteré de casualidad en la calle que me remataban". Esto fue en marzo de 2006, cuando ella se sentía segura pagando su cuota al fideicomiso. "No me olvido del día en que empezaron a llegar los compradores y un martillero para rematar mi casa". Lo detuvo presentando la sucesión de su madre, dueña de la casa, que acababa de morir.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?