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El calzado invierte con protección

El grupo brasileño Paquetá inauguró una planta en Chivilcoy, donde desembolsará US$ 20 millones
Alfredo Sainz
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3 de octubre de 2007  

El modelo proteccionista que impulsa el Gobierno en la industria del calzado comenzó a originar las primeras inversiones. Ayer, la empresa brasileña Paquetá inauguró su primera fábrica en la ciudad bonaerense de Chivilcoy, dentro de un plan que contempla una inversión de US$ 20 millones, mientras que el grupo local Grimoldi anunció la apertura de una planta en Santa Fe, con un desembolso de $ 13 millones (ver aparte).

En el caso de Paquetá, el establecimiento se destinará mayoritariamente a la producción de calzado deportivo para Adidas, y de esta manera los brasileños se convertirán en los principales fabricantes locales de zapatillas de la marca alemana. En Chivilcoy, además, la empresa fabricará calzado con la marca italiana Diadora, de la que tiene la representación para los mercados brasileño y argentino.

Inicialmente, la planta empleará a 700 personas, aunque la idea es triplicar la cantidad de puestos de trabajo para 2011.

Acorde con la protección otorgada por el Gobierno a la industria, la apertura contó con una amplia delegación oficial, encabezada con el presidente Néstor Kirchner, la senadora Cristina Kirchner y el vicepresidente Daniel Scioli.

En la empresa brasileña reconocen que el proyecto está estrechamente ligado al régimen de protección a la industria del calzado que impulsa el Gobierno y que incluye una serie de medidas para restringir el ingreso de las importaciones provenientes de China, que van desde la suba de aranceles para algunos productos hasta el adelanto de los derechos de importación y la intensificación de tareas de control en la Aduana.

"Prácticamente ningún país puede sobrevivir con una industria del calzado propia si no cuenta con algún tipo de protección para frenar las importaciones chinas", sostuvo Ricardo Salgueiro, director general de Perchet Argentina, la filial local del grupo Paquetá.

La puesta en marcha de la fábrica que abastecerá a Adidas y de otros proyectos similares como el que impulsa Nike en Misiones igualmente no significa que las grandes marcas deportivas internacionales abandonen completamente la importación de calzado.

"El mercado deportivo es tan amplio que es muy difícil que una marca trabaje con un 100% de producción nacional", reconoció Salgueiro.

En el caso de Paquetá, la idea es que la planta de Chivilcoy abastezca el 90% de la línea de productos que se comercializarán con la marca Diadora en el mercado interno, mientras que el 10% restante corresponderá a los modelos más exclusivos -y de menor volumen- que se seguirán importando.

Para llevar adelante el proyecto en Chivilcoy, los brasileños contaron también con un aporte concreto del municipio bonaerense. La ciudad aceptó ceder un predio de 75.000 metros cuadrados y una nave industrial de 5000 metros cuadrados cubiertos.

Además, para que el terreno disponga de infraestructura y los servicios básicos necesarios, incluido el mejoramiento del acceso al parque industrial, la comuna solicitó un préstamo de US$ 2 millones al Banco de la Provincia de Buenos Aires (Bapro), que se amortizará con el pago de un alquiler por parte de Paquetá.

El acuerdo contempla una cláusula por la cual una vez que la empresa de calzado incorpore 1200 empleados dejará de pagar el alquiler. Además, si la firma decide comprar el predio, el total de las cuotas abonadas será tomado como pago a cuenta.

Integración vertical

El grupo Paquetá, fundado en 1945 en Rio Grande do Sul, actualmente es uno de los principales fabricantes de calzado de Brasil, con una producción de 50.000 pares diarios.

La empresa es proveedora de Adidas y, además de la licencia de Diadora, también es dueña de algunas marcas como Dumond, Capodarte y Paquetá.

En Brasil, el grupo cuenta con una integración vertical de sus negocios, que incluye 160 locales propios de venta al público.

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