Recuerdos de una leyenda viva

A los 99 años, Carlos Echeverría es parte de la historia: fue inside en el primer partido de la Argentina con un equipo de Sudáfrica, en 1932
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13 de octubre de 2007  

Carlos Echeverría conserva la historia con una lucidez impecable, como si no tuviera esos 99 años que viste con una jovialidad impactante. Guarda detalles y señas en su memoria como si todo hubiera ocurrido ayer. Sin embargo, su relato retrocede 75 años, hasta 1932. Mañana, en Francia, la Argentina y Sudáfrica jugarán otro duelo de una historia oficial que acumula 11 capítulos. Pero antes hubo otros encuentros. Y el primero de ellos, entre el seleccionado argentino y los Junior Springboks, lo tuvo a Carlos como protagonista.

Fue en la temporada de 1932. El combinado sudafricano llegó de gira a la Argentina, la primera que un equipo de ese país hacía por estas tierras. Los Boks se alojaron en Belgrano Athletic y jugaron ocho partidos, en el estadio de Ferro, alquilado por la UAR. Algunos matches fueron contra clubes, pero también se midió dos veces con la Argentina. En el primero de ellos, el 16 de julio de 1932, jugó Echeverría, como inside. El seleccionado local perdió por 42-0.

"En verdad, yo era wing izquierdo. Era muy veloz y me encantaba tacklear, era algo que hacía muy bien. Pero en mi club (Gimnasia y Esgrima) se fueron algunos jugadores y terminé jugando de inside. Lo cierto es que ese partido fue una cosa muy improvisada, no nos conocíamos con los otros jugadores, nunca nos entrenamos juntos. Lo que se quería era aprender, y bueno, aprendimos...", cuenta Echeverría, sentado en una mecedora de su departamento de Palermo. Nelly, su esposa, ofrece algo para tomar mientras atiende con fascinación un relato que escuchó cientos de veces. En el segundo duelo, una semana más tarde, los Junior Springboks ganaron por 34-3, pero Echeverría no estuvo en el team argentino.

Pero ése no fue el único cruce de Carlos con los sudafricanos. El último partido de la gira fue con Gimnasia y Esgrima, su equipo. Y con el tiempo, ese encuentro adquirió mayor estatura. El conjunto mensana tenía una formación muy fuerte esa temporada; fue campeón del torneo de Buenos Aires (se jugó a una sola rueda, justamente por la visita de los sudafricanos) y se preparó especialmente para chocar con los sudafricanos. Y casi dan una sorpresa: perdieron por 11-5, pero le dieron batalla a un conjunto claramente superior. "Fue el partido más fuerte que hemos disputado en la Argentina", le reconoció a LA NACION aquel día J. Nykamp, capitán sudafricano. "Gimnasia y Esgrima no nos dio un momento de tregua y tuvimos que apelar a todos nuestros recursos para imponernos."

Hijo de un inmigrante vasco, Carlos Echeverría nació el 2 de abril de 1908. Cuando terminó sus estudios secundarios en el Carlos Pellegrini, comenzó a trabajar. "Y como empecé a juntar unos mangos , me asocié a Gimnasia y Esgrima. ¡Pero no sabía nada de rugby! Una vez vi un partido y me entusiasmé. Hice una prueba y me pusieron en la primera. ¡Pensé que era una broma!"

En paralelo, se recibió de contador y doctor en ciencias económicas y formó una familia que hoy tiene tres hijos, cinco nietos y siete bisnietos. Pero el rugby se transformó en su pasión; primero como jugador, hasta 1933; después, como espectador. Y así llega a este Mundial de Francia, con un juego completamente distinto del que vivió él. Pero con idéntico amor.

Dice que no se perdió ningún partido de los Pumas. "Y mucho menos me voy a perder el de Sudáfrica", aclara. "Este equipo de los Pumas transmite potencia, pasión, contagian energía."

Enseguida, claro, se le pregunta por un pálpito. "Me parece que el scrum de Sudáfrica es más pesado. Pero a mí esa parte del juego no me gusta. Lo lindo del rugby es el juego de los tres cuartos", señala, en clara referencia a un antagonismo entre forwards y backs que perdura en el tiempo.

Pero al rato vuelve al análisis de este Mundial. "El partido con Escocia fue un poco aburrido. Pero me gustó el de Francia. Ahí pusieron mucha pasión. Esperemos que con los sudafricanos podamos repetir aquello."

Lo dice con un brillo de esperanza en los ojos. Al instante, hace un gesto de recordar algo, se levanta y camina hacia una habitación. Trae cuidadosamente, en una caja de cristal, el cap (sombrero) que recibió como recuerdo de aquel primer partido y lo enseña con orgullo; a un costado se ve el año de aquel partido, ese primer contacto con los Springboks. A los 99 años, Carlos Echeverría conserva los recuerdos en su memoria y algunas reliquias que son incunables.

  • Los secretos para tener una larga vida

    A los 99 años, Carlos Echeverría se mantiene vital. "Hace algunos años me dijeron que la clave para vivir tanto tiempo tenía tres secretos: caminar todo lo que se puede, comer la mitad y reírse. Pero yo digo que todo se concentra en una palabra: moderación", explicó con una sonrisa el ex rugbier.
  • Aquel primer contacto con los Springboks

    Marcado con un círculo, a Carlos Echeverría se lo ve con bigote en esta formación, la de la Argentina en el primer partido con un equipo de Sudáfrica, que se jugó en el estadio de Ferro. Allí aparecen, parados, Cookson, Navajas, Stewart, Huntley-Robertson (capitán), Stanfield, Tozer y Abelleyra; sentados, Cilley, Echeverría, Escary, Turner, Rodríguez Jurado, Maurer y Bridger.

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