Ignacio Ezcurra fue la imagen del periodista comprometido

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13 de mayo de 1998  

La memoria de Ignacio Ezcurra, el redactor de La Nación que vivió y murió por su profesión hace treinta años, en Vietnam, acompañó cada palabra de la charla sobre "El compromiso del periodista" que tuvo lugar ayer en el Centro Cultural Recoleta.

Las frases y las imágenes tomadas por Ezcurra en países y paisajes inverosímiles seguían en exposición en una de las salas del centro, al tiempo que, desde el auditorio principal, cuatro colegas realzaban la figura del periodista y destacaban la necesidad de ejercer el oficio con responsabilidad ética y espíritu crítico.

"En primer lugar, nuestra misión es hacer preguntas incómodas", dijo Fernán Saguier, secretario general de redacción de La Nación , a modo de presentación de la charla. Las preguntas deben poner en apuros a las autoridades y a quien le corresponda dar la cara ante la sociedad, porque hoy es evidente "la creciente demanda ciudadana por conocer la verdad íntegramente".

El subdirector de La Nación , José Claudio Escribano, enumeró los compromisos a los que todo periodista debería responder.

Destacó el compromiso con uno mismo: es preciso entrenarse a fondo; no importa dónde se estudie ni qué carrera se siga. Vale tanto ir a la Facultad de Periodismo como a las de Letras o Derecho. Al fin de cuentas, a quien pretenda ejercer el oficio con dignidad y competencia le espera una triple tarea: "Leer, leer, leer".

Cumplir con los héroes

No menos importantes son los compromisos del periodista con los lectores, quienes deben ser escuchados con atención; con la sociedad, la ley y la verdad. Escribano también mencionó el compromiso con los héroes: cumplir la tarea con arrojo y tener siempre en la memoria a los héroes como Ignacio Ezcurra.

También presente en la charla estuvo Renée Sallas, periodista de la revista Gente. "Lo vi como un Quijote, muy audaz, con mucha pasión, con muchas ganas", dijo en referencia a Ezcurra, compañero de trabajo en Editorial Atlántida.

Según Sallas, Ezcurra nunca se planteó cuál debía ser su compromiso: "Sabía lo que tenía que hacer, y hacía lo que sentía, porque finalmente era una buena persona. Creo que eso es lo que más importa en un periodista".

Daniel Merle, editor fotográfico de La Nación , expresó su admiración por la calidad del trabajo de Ezcurra y su ejemplar vocación por la verdad. "Tenía una especie de fanatismo en esa búsqueda de la verdad", y por eso se acercaba con su cámara a todas las circunstancias difíciles. "Así demostró su compromiso con el periodismo", concluyó.

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