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El "Gran Hermano" del tambo

Para ganar en eficiencia, el productor Raúl Malisani, de San Jorge, Santa Fe, instaló una webcam en la sala de ordeñe y un sistema de gestión por Internet
Fernando Bertello
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12 de enero de 2008  

SAN JORGE, Santa Fe.- Como "Gran Hermano", una cámara observa todo. Y cada movimiento y lo que ocurre "en vivo" queda registrado por su "ojo electrónico". Pero con algunas diferencias: aquí el escenario no es una casa y el centro de atención no son seres humanos. En este caso el escenario es un tambo en producción y los protagonistas son más de 100 vacas, monitoreadas por una webcam que controla la rutina de ordeñe.

En pleno boom de nuevas tecnologías vinculadas con las telecomunicaciones, Raúl Malisani puso en marcha a mediados de 2007 en esta zona del centro sur santafecino, a unos 150 kilómetros al norte de Rosario, un establecimiento lechero muy particular.

Tiene un tambo que opera con monitoreo por webcam, control de gestión on line, trazabilidad y seguimiento vía Internet de los datos productivos, lo cual facilita su acceso desde cualquier lugar. Encima, también habla desde Internet y a viva voz con el tambero en la fosa, pero sin alterar su tarea. El tambo es para 20 bajadas; hoy está equipado para 16. La idea inmediata es pasar de una producción con 170 vacas a otra con 400.

Al margen de que aquí llama la atención la presencia de una webcam , detrás de esta herramienta hay un dispositivo tecnológico todavía más amplio, que en su conjunto permite instrumentar el control de gestión on line y la trazabilidad de la leche en el tambo. Por más que esta experiencia se realice en el tambo, en el fondo es un ejemplo más de lo que la tecnología puede aportar para la producción agropecuaria, con el fin de apuntar a procesos más eficaces.

"Busco optimizar la producción mediante un control de gestión on line que se independice de un lugar físico y donde se puedan tomar decisiones entre nutricionistas, veterinarios y el administrador, aunque estén distantes uno de otro. La idea es que el efecto de las decisiones se pueda seguir sin tener que ir hasta el tambo. Además, el objetivo es monitorear la rutina de ordeñe para hacer ajustes de procesos y, de este modo, tener un control de gestión que permita delegar la supervisión y administración", explicó.

Malisani, un empresario que viene del rubro de la televisión por cable y del sector de las telecomunicaciones, empezó aplicando esta tecnología en la producción de carne. Gracias a la implementación de un sistema de gestión on line , que incluyó webcam , balanza digital fija que pesa al animal caminando, y balanza portátil para el potrero, entre otros dispositivos, dispuso de datos productivos y reproductivos en tiempo real y se pudieron tomar más decisiones para mejorar la eficiencia.

Por todo ello hubo cambios contundentes. "Aumentó notablemente la eficiencia del stock y la producción de carne por hectárea, llegando a verificarse valores cercanos a los 200 kilos de carne por hectárea en cría y a los 600 kilos en invernada pastoril con suplementación sobre alfalfa en la terminación", comentó.

Esa experiencia después la aplicó en el tambo y desarrolló un sistema de control de producción en cada ordeñe que puede ser visto en la web en tiempo real. Pero Malisani también monitorea "los distintos eventos que ocurren en el tanque enfriador, como fecha y hora de los litros ingresados, ciclo de lavado, curva de enfriamiento" (ver infografía).

Malisani también tiene una estación meteorológica que está online y tira datos a la Web. Además, si en algún momento hay una relación temperatura/humedad desfavorable para el bienestar animal, desde la Web se dispara un pulso que pone en marcha ventiladores en el corral de espera. Al sitio de Internet también se transfiere información sobre lo que se suplementa en el tambo. "Lo que estamos dando como suplemento lo vemos en la curva de nutrición en la Web; vemos qué pasa con la nutrición y cómo impacta en la producción", remarcó el productor.

Online , vaca por vaca

Por si fuera poco, ya está buscando trabajar con el control de producción por puesto -en los dos primeros puestos-. Y, así, de la producción total, pasar a tener los datos de cada ordeñe vaca por vaca. "El seguimiento de la producción individual será totalmente sistematizado; comienza por asociar la identificación electrónica de cada animal en su puesto con el volumen de producción registrado en el lactómetro asignado al mismo. Al término del ordeñe de cada animal, automáticamente se envía la producción registrada al sitio Web. Se podrá consultar todo el listado de lo producido por cada vaca en cada ordeñe, graficando, a la vez, una curva anual de la producción por ordeñe y por vaca", afirmó.

Según explicó, la tecnología por utilizar por cada puesto de ordeñe será un lector por RFID (identificación por radiofrecuencia) para leer bolos o caravanas con chip, un lactómetro y switch óptico para reconocer y poder asociar cada producción con su respectiva producción. "Después, el dato de cada puesto viajará hasta un hub (central de comunicación) donde se suman los demás lactómetros; por último, se transportará hasta el servidor donde reside la aplicación Web", indicó. Todo este proyecto que Malisani puso en marcha, desarrollado por la firma InterLink SRL, con sede en Rosario, tiene una justificación: buscar la máxima eficiencia productiva.

El mismo lo explica una y otra vez. "La gestión de la información en las explotaciones agropecuarias es clave para poder desarrollar un proceso de mejora continua. Pero para poder mejorar es imprescindible medir lo que hacemos", señaló. "Cuando, además, existe la posibilidad de gestionar y monitorear lo que hacemos en modo online , entonces la gran ventaja reside en que uno puede elegir trabajar desde donde más le guste, con independencia de la PC del campo; lo más interesante es que se puede delegar con mayor facilidad", agregó.

Malisani se entusiasma con esta tecnología y transmite fervor a la gente con la cual trabaja. En especial a los empleados del establecimiento. "El tambero se pone del lado de la innovación; yo mismo le expliqué con total claridad lo que busco. Con esto se ven muchas cosas; se ven tiempos muertos (en la actividad), pero también tiempos mejor aprovechados de lo que uno imaginaba", precisó.

Gracias a Internet, Malisani puede comunicarse con el tambero cuando se encuentra fuera del campo o de viaje. Y hablar de viva voz. "Para ello se instaló un sistema de audio por donde entra la llamada", sostuvo.

El productor destaca, además, que esta tecnología puede ser una herramienta muy útil para alguien que necesita independizarse de un lugar físico. "Es una herramienta para alguien que se quiere independizar de un lugar físico y para la gente que tiene muchos campos con una gestión centralizada", comentó el empresario.

Un punto no menor en todo este emprendimiento es que Malisani cree que el tambo es una actividad ideal para la aplicación de todas estas herramientas, porque se puede ver en lo inmediato el efecto de las decisiones que se toman.

"El tambo es, en su entorno productivo, un Fórmula 1, con reacción y acción, con lo cual vale la pena tener herramientas de control inmediato porque enseguida uno capitaliza los aciertos", enfatizó.

"Lo importante es hacer un círculo virtuoso a partir de prestar atención, analizar y ejecutar", añadió el productor.

Después de haber arrancado con un tambo de 170 vacas que rondan los 20 litros de producción individual, Malisani piensa alcanzar las 400 este año. Pero hay más: cree que a futuro la producción pasará por el sistema estabulado, quizá con 1000 animales. "Es una tendencia que vislumbro y, por lo tanto, el tambo se construyó de ese modo."

Hoy ya busca subir la producción anual a un promedio de 25 litros por animal. "La meta es bastante moderada y me la planteo en función de la experiencia de los demás miembros CREA tamberos (Malisani integra en esta región el CREA Centro Oeste Santafecino) y, también, por ver las vaquillonas que están ingresando en producción, que están todas por encima de dicho nivel", concluyó.

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