Hindú, un difícil regreso a primera

El técnico Juan Carlos Molina comenta que se logró el ascenso durante una campaña muy disputada
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26 de enero de 2008  

Después de algunos avatares, el equipo senior del Hindú Club logró retornar a la primera categoría de los campeonatos de fútbol que organiza la Asociación Intercountry Zona Norte, al imponerse en el torneo Amistad en 2007.

Gran parte de este lauro radicó en la conducción táctica que ejerció Juan Carlos Molina, destacado ex futbolista de Los Andes, Ferro Carril Oeste y Almirante Brown, en la antigua Primera B, por los años 70 y 80, aunque el técnico resalta otras condiciones meritorias: "La campaña fue importante, basada en el esfuerzo y el gran sacrificio de los jugadores. A la mayoría los conozco de hace años porque comencé a dirigir aquí, en 2000, junto a Angel Celoria, ahora ayudante de Carlos Ischia en Boca Juniors, y pasé por distintas divisiones".

La vuelta a Primera le dio una satisfacción especial, según Molina: "Sucedió que en 2005, sin intención, se incluyó mal a un jugador, hubo una denuncia y nos penalizaron con la desafiliación por un año y con el descenso a la categoría B, por lo que el desaliento embargó a muchos que ya estaban dispuestos a no jugar más, pero otros entendieron que debían seguir en la lucha con objeto de volver a Primera. Así se armó un grupo compacto, bien disciplinado y obediente en lo táctico".

Cabe recordar que la categoría senior es para mayores de 40 años y los que fueron profesionales deben superar los 45, además de ser propietarios en algunos de los countries participantes o en el caso del Hindú, también alcanza con que sean socios de la institución.

Cuenta el entrenador lo dura que fue la competencia: "Es que Campo Chico, nuestro clásico rival, que también descendió por la equivocada inclusión de algunos jugadores, se había armado fuerte para ascender, como lo hicimos nosotros y varios equipos más. Tanto que Campo Chico e Indio Cuá lograron el ascenso en el primer torneo del año pasado por ocupar los dos primeros puestos. Luego se jugó el Amistad, para establecer el tercer ascenso, en el que nos impusimos al sumar 18 puntos, igual que Campo Chico, pero se definió por el resultado del partido disputado entre sí durante el torneo, el que ganamos 2 a 1; éste fue el encuentro clave para alcanzar el objetivo".

De los ocho partidos que disputó, Hindú ganó seis y perdió dos. El goleador Ariel Akerman fue el integrante más destacado. Algo más que resaltó el entrenador: "El estado de los campos de juego es óptimo, la mayoría de las canchas profesionales no están cuidadas como las de los countries, donde jugar es un placer".

La Guerra de Malvinas lo marginó en Canadá

Juan Carlos Molina, nacido en Temperley, el 22 de febrero de 1955, está casado con Gloria Tarantini y es papá de tres mujeres, Nadia, de 20 años; Cecilia, de 17, y Abril, de 8, todas fanáticas de Los Andes. “Yo me inicié en este club y lo quiero mucho, como también soy hincha de Boca, pero para nada les inculqué el amor por las milrrayitas, resultó algo natural para ellas porque ni siquiera llegaron a verme jugar”, destaca quien logró dos campeonatos de primera B. El primero, en 1978, con Ferro Carril Oeste, con el que jugó en la primera división del fútbol argentino, y el otro, en 1987, con Almirante Brown, que ascendió a la primera B Nacional. Además, jugó en Tigre y en Ferro, de Gral. Pico, La Pampa, para concluir su carrera de futbolista en Estados Unidos, en el Wichitas, de Kansas, en 1988.

Aunque tuvo un paso anterior por la liga norteamericana con un hecho curioso. Emigró en 1980 para formar parte del plantel de Calgary y luego el de Toronto, ambos de Canadá. Este último equipo lo integraban, en su gran mayoría, jugadores ingleses, igual que el técnico, cuando en 1982 a Molina, único sudamericano, lo sorprendió la Guerra de Malvinas. “Desde ese momento, el coach no me incluyó más en los partidos por el campeonato, no tuve problemas con mis compañeros británicos ni con él, pero para evitar cualquier roce tomó esa prevención, aunque nunca me lo explicó”, comenta el actual entrenador de Hindú senior. Y agrega: “Sí me incluía en los partidos internacionales amistosos porque era una de las figuras que más atraía para la TV. Igual, eso me ayudó porque en 1983 pasé al Tampa, de Florida, donde quería jugar porque pagaba mejor, con una gran colectividad de aficionados latinos, y en 1984 pasé al Phoenix”.

También en Los Andes hizo sus primeras armas como DT, al ser ayudante de Angel Celoria en 1989, con quien trabajó en varios equipos del ascenso hasta el año pasado, además de ser el actual conductor de la cuarta división de Comunicaciones.

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