En Andorra, un equipo made in Argentina

Doce compatriotas juegan en Sant Juliá, un conjunto de la primera división del pequeño país europeo; la liga es semiprofesional y en sus historias de vida hay, entre otros, comerciantes, plomeros y electricistas
Carlos Beer
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19 de febrero de 2008  

Esta no es una historia de vida... Son doce. Se trata de una docena de hombres que luego de andar por varios puntos del planeta buscando su lugar, lo encontraron en Andorra, el pequeño país europeo ubicado entre España y Francia. Hoy todos juegan en el Sant Juliá, que está tercero en la Liga local, a cinco puntos del líder, Santa Coloma. Pero no se trata de meros futbolistas que viven de patear una pelota. El de Andorra es un torneo semiprofesional y los jugadores necesitan otra actividad para vivir. Así, este grupo de hombres que se desempeña en distintos rubros -hay plomeros, electricistas, comerciantes y hasta algún director de empresa- puede jactarse de pertenecer al equipo más argentino del mundo.

Daniel Tremonti es el más conocido del grupo. Tiene 41 años y se graduó como un auténtico trotamundos del fútbol. "Jugué en Colón, Atlético Tucumán, Laferrère, Excursionistas y Deportivo Quito, de Ecuador. Después, a través de Sergio García [campeón mundial Juvenil con la Argentina en 1979, en Japón], trabajé en una escuela de fútbol en China. A Andorra llegué en diciembre de 2005. Vine de vacaciones a visitar a mi hermana... Y me quedé." Tremonti multiplica sus tareas en el Sant Juliá: también es preparador físico del equipo principal y colabora con los cadetes y los juveniles, todo esto en los ratos libres que le quedan en la ferretería donde trabaja. El arquero cuenta sus sensaciones sobre la abundancia de argentinos en el equipo: "Muchos vienen a trabajar en la temporada de nieve de cualquier cosa, como camareros o en las pistas de esquí, y terminan instalándose".

Eso le sucedió a Luis de Vértiz Lozada, un cordobés que había participado en la liga amateur de su provincia. En 2002 pasó seis meses en Madrid en una empresa de importación y exportación, y luego se mudó a Andorra, invitado por un amigo que ya estaba instalado, Christian Xinos. "Sinceramente, entrenarse con cinco grados bajo cero y bajo la lluvia, como la semana pasada, es un acto de amor al deporte. El fútbol, para nosotros, es un cable a tierra. Es la oportunidad de estar con tus amigos entrenándote como sea para el domingo y de dar un paso más hacia una clasificación internacional", cuenta Vértiz, que hoy es director comercial de una empresa.

Su amigo Christian, también cordobés, es el capitán del equipo. Y el boca a boca también funcionó para él: viajó a Andorra por el consejo de otro amigo que había hecho la temporada de invierno y, como tantos, fue a probar suerte laboral. "Llegué hace siete años y desde 2003 estoy en el Sant Juliá. La mejor experiencia fue cuando jugamos contra otros equipos de Europa. La gente se vuelve loca para que le des un autógrafo. ¡Uno se siente un jugador importante!"

Ese es el plus que los motiva: sentirse parte del primer mundo futbolístico, aunque más no sea por unas pocas horas. Su realidad está muy distante de la de las otras colonias de argentinos en Europa, como los siete compatriotas de Inter o los cinco de Porto, que juegan en ligas millonarias. El club Sant Juliá les paga unos pocos euros como viáticos, por lo que a los jugadores les resulta imprescindible tener una ocupación principal. En un país montañoso, de clima frío, para ellos es un placer entrenarse dos o tres veces por semana, por la noche, en canchas sin el pasto adecuado. Los mueve el hecho de ser parte del planeta fútbol.

Eso le sucedió a Walter Wagner, que jugó 8 años en General Paz Junior, de Córdoba. Un diálogo telefónico con su amigo Laureano Miraglia terminó por decidirlo a viajar a Andorra, dos años atrás. "En comparación con la liga de Córdoba -cuenta este defensor y electricista-, está un escalón por debajo. Pero como nuestro objetivo es ingresar en la Liga de Campeones, nos entrenamos igual o más duro que un equipo de Córdoba."

Maximiliano Adaime coincide: "Una anécdota que puedo contar es respecto del viaje a Bosnia, por la Copa Intertoto. Ibamos caminando por la calle y todo el mundo nos miraba como a un equipo profesional; nos pedían sacarnos fotos. Nos hacían sentir como si fuéramos conocidos a nivel internacional". Su historia es muy familiar: "Yo llegué a Andorra en noviembre de 2000, después de acabar de cursar la carrera de educación física. Vine con siete amigos del profesorado a conocer Europa, aunque sólo teníamos la idea de quedarnos seis meses [la temporada de invierno], pero al final me casé con una española y vivimos acá".

Con 21 años, Fabricio Porcel de Peralta es el más chico. Su visión de la vida es distinta y, por su edad, es el que espera que esta experiencia le sirva como trampolín futbolístico. "Yo vivía en Italia y llegué a Andorra hace seis meses, exclusivamente para jugar al fútbol. Mi objetivo es ganar la liga andorrana para poder jugar los preliminares de la Liga de Campeones de 2008", cuenta. ¿Cómo llegó al club? De una manera poco convencional: "Conseguí sus datos en Internet y me contacté telefónicamente con el presidente. El me dijo que me viniera, que iban a realizarme una prueba".

Emanuel Goldschmidt toca otro costado de la realidad de Andorra: "Jugar con argentinos fuera de tu país es algo muy lindo. Se ha creado un clima especial, pero también tiene sus contras. Vos sabes cómo somos, todos gritan y p... y eso en un partido te saca ", comenta este porteño de 28 años, que se desempeña como plomero.

Tanta argentinidad junta, confiesan varios, también los ha llevado a tener algún entredicho y escuchar algún "Sudaca, vuélvete a tu país" . Pero esa posibilidad está lejana para ellos. El fútbol les dio su lugar. Y ellos, orgullosos, la encontraron en Sant Juliá. Fuera de la Argentina, el equipo más argentino del mundo...

Los jugadores

Pablo Perez

Edad y lugar de nacimiento:

29 años

Buenos Aires

Ocupación: cumple tareas en un restaurante.

Christian Xinos

Edad y lugar de nacimiento:

31 años

Córdoba

Ocupación: administrativo en una empresa y dueño de un restaurante.

Emanuel Goldschmidt

Edad y lugar de nacimiento:

28 años

Buenos Aires

Ocupación: cumplió tareas en la pistas de esquí; hoy es plomero.

Luis de Vertiz Lozada

Edad y lugar de nacimiento:

30 años

Córdoba

Ocupación: director en una empresa de sistemas de calefacción.

Alejandro Romero Reche

Edad y lugar de nacimiento:

31 años

San Rafael, Mendoza

Ocupación: empleado de seguridad en una fábrica de tarjetas plásticas.

Daniel Tremonti

Edad y lugar de nacimiento:

41 años

Buenos Aires

Ocupación: preparador físico del club, y en una ferretería.

Fabricio Porcel de Peralta

Edad y lugar de nacimiento:

21 años

San Francisco, Córdoba

Ocupación: comerciante en un negocio de ropa de moda.

Maximiliano Adaime

Edad y lugar de nacimiento:

30 años

Río Negro

Ocupación: electricista

Walter Wagner

Edad y lugar de nacimiento:

27 años

Córdoba

Ocupación: electricista.

Laureano Miraglia

Edad y lugar de nacimiento:

31 años

Morteras, Córdoba

Ocupación: agente de viajes.

Luciano Nastri

Edad y lugar de nacimiento:

28 años

Córdoba

Ocupación: vendedor en una estación de esquí en la montaña.

Diego Abdian

Edad y lugar de nacimiento:

25 años

Buenos Aires

Ocupación: se desempeña en una estación de servicio. (No pudo estar en la foto)

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