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La entidad que es más vieja que el torneo

La institución andorrana fue fundada en 1982 por un grupo de amigos, mientras que la federación nació en 1994
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19 de febrero de 2008  

Suena el teléfono en la sede del club Sant Juliá. Una voz grave atiende y escucha: "Buenas tardes. Lo llamamos desde la Argentina. Nuestra intención es hacer una nota sobre el club porque allá juegan muchos compatriotas nuestros. ¿Con quién tengo el gusto?". "¡Pues yo soy el presidente!", contestó, entusiasmado Antonio Gilibert.

El hombre del otro lado de la línea tiene una historia especial y así la cuenta: "Yo soy presidente desde hace unos veinte años (según los archivos del club, lo es desde el 30 de junio de 1988). Cuando asumí tenía solamente 22 y era jugador del primer equipo en los torneos de aficionados en que jugábamos. Por algunos años hice las dos cosas. Y mi antecesor, Juan Vidal, también era futbolista y presidente a la vez".

Gilibert elogia el nivel del grupo de futbolistas argentinos que actúa en Sant Juliá y la relación que tiene con ellos: "Vienen a trabajar aquí, a Andorra, y se unen a nosotros. Son gente buena para el equipo y también son muy simpáticos en el trato diario".

La historia de Sant Juliá comenzó en 1982, cuando un grupo de amigos que jugaba al fútbol decidió formar un club. El director técnico actual es el español Patri González y su ayudante es Julio Ferreros, que simultáneamente cumple la función de delegado. Curiosamente, la entidad tiene más años que la Federación Andorrana de Fútbol, que fue fundada en 1994. Desde entonces, la competición es oficial y entrega plazas para participar en las competencias europeas. Son ocho equipos, que juegan una competencia a dos ruedas. Luego, los cuatro primeros participan en una etapa final en la que cuenta el arrastre de puntos de la etapa regular.

El campeón va a la etapa previa de la Liga de Campeones y el segundo a la Intertoto, clasificatoria para la Copa UEFA. Se juega, además, la Copa Constitución (un símil de la Copa del Rey), cuyo ganador ingresa en la primera etapa de la Copa UEFA. En esta instancia, el equipo de los argentinos está en las semifinales.

Esta temporada, Sant Juliá jugó contra KF Slavija, de Sarajevo (Bosnia), y el club estuvo cerca de entrar en la historia: habría sido la primera vez que un equipo de Andorra pasara de etapa. Cayó 3-2 como local y, de visitante, a los 85 minutos, empató el partido 2 a 2. "Si hacíamos un gol, llegábamos a la definición por penales. Así que me jugué: saqué un defensor y puse un delantero", cuenta el entrenador. Pero la apuesta no dio resultados: los bosnios convirtieron el tercero y adiós a la clasificación histórica y al pase de etapa en la UEFA.

La liga es amateur, aunque los jugadores cobran un sueldo mínimo que va desde los 200 a los 400 euros. Por eso, no les queda otra opción que tener un trabajo principal. Cuando los equipos acceden a las competencias europeas reciben un pago por participar, y por eso para los clubes es muy importante conseguir esas plazas. "Los jugadores reciben pequeñas compensaciones económicas a lo largo del año y primas por objetivos cumplidos", comentó Ferreros.

La mayoría de los jugadores son oriundos de Andorra y españoles, aunque la cantidad de argentinos y de portugueses ha crecido tanto que los cuatro países se dividen la supremacía de futbolistas de la liga.

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