Análisis-eeuu pagará al menos el doble que otros países por medicamentos tras negociación

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By Deena Beasley
3 sep (Reuters) - Los primeros precios negociados por el Gobierno de Estados Unidos para los medicamentos de venta con receta siguen siendo, en promedio, más del doble, y en algunos casos cinco veces más, de lo que los laboratorios han acordado en otros cuatro países de ingresos altos, según un estudio de Reuters.
El plan de salud estadounidense Medicare, que cubre a más de 67 millones de personas, dio a conocer recientemente los nuevos precios máximos de los 10 primeros medicamentos de alto costo negociados en el marco de la Ley de Reducción de la Inflación del Gobierno del presidente Joe Biden.
Es la primera vez que Medicare da a conocer los precios reales de los medicamentos, que se ocultan en gran medida tras un complicado sistema estadounidense de rebajas y descuentos. Los precios más bajos supondrán un ahorro de 6.000 millones de dólares en 2026, el primer año en que entrarán en vigor, dijo Medicare.
Una revisión de Reuters de los precios máximos disponibles públicamente establecidos por otros países ricos -Australia, Japón, Canadá y Suecia- muestran que consiguieron precios mucho más bajos para los mismos medicamentos.
Un suministro de 30 días de nueve de los 10 medicamentos costará 17.581 dólares para Medicare en 2026, en comparación con 6.725 dólares en Suecia este año. No se disponía de precios comparables para el décimo medicamento, la insulina Novolog de Novo Nordisk.
"En Estados Unidos siempre hemos aceptado que somos el país que paga de más en relación con el resto del mundo", dijo Stacie Dusetzina, profesora de política sanitaria en la Universidad Vanderbilt de Nashville.
Estados Unidos ve el valor de ser el cliente preferente, dijo, señalando la pronta disponibilidad de las vacunas COVID como ejemplo de esa ventaja.
En muchos países, la cobertura universal de los medicamentos recetados se basa en la negociación centralizada de los precios con los fabricantes, pero la legislación estadounidense impedía que Medicare -el mayor programa gubernamental del país- lo hiciera.
Bristol Myers dijo que los precios son específicos de cada país y dependen de los sistemas sanitarios nacionales y sus políticas reguladoras, mientras que Merck afirmó que no es válido comparar los precios estadounidenses con genéricos extranjeros. Amgen no quiso hacer comentarios y las demás farmacéuticas no respondieron.
Un portavoz de la agencia estadounidense que supervisa Medicare dijo que la nueva ley exige tener en cuenta factores como los datos del fabricante y la disponibilidad de tratamientos alternativos, pero el Congreso no incluyó la revisión de los precios internacionales en las negociaciones.
Un estudio realizado por la organización sin ánimo de lucro RAND Corp sobre los precios de los medicamentos recetados en 2022 reveló que los planes de salud estadounidenses pagan más del triple por los productos farmacéuticos de marca, incluso después de aplicar descuentos.
Los estudios han demostrado que la rápida adopción de medicamentos nuevos y más caros contribuye a impulsar los precios estadounidenses, mientras que otros países de renta alta que pagan directamente la factura de la asistencia sanitaria imponen restricciones más estrictas a las recetas.
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(Reporte adicional de Patrick Wingrove en Nueva York; editado en español por Carlos Serrano)



