Superviviente de masacre de burkina faso describe derramamiento de sangre: "vi cosas horribles"

UAGADUGÚ, 30 ago (Reuters) - Una mujer que sobrevivió a la masacre de cientos de aldeanos en el centro de Burkina Faso describió el horror de buscar entre los cadáveres para encontrar a sus hermanos, en una entrevista tras el ataque reivindicado por un grupo vinculado a Al Qaeda a principios de esta semana.
"Salimos con carros para recoger los cadáveres de mis hermanos mayores", relató la mujer, de 38 años, que escapó con su hijo pequeño. "Pasamos mucho tiempo revisando cadáveres apilados bajo los árboles". La mujer concedió la entrevista a un trabajador humanitario en Kaya, una ciudad cercana a la que muchos supervivientes han huido desde entonces. El cooperante facilitó a Reuters el testimonio de la mujer en una grabación de audio. La mujer accedió a que se divulgara su historia a los medios de comunicación a condición de que no se revelaran su nombre ni su voz por su seguridad. El atentado a las afueras de la ciudad de Barsalogho fue uno de los más mortíferos en casi una década de violencia islamista en el país de África Occidental. Un grupo de familiares de las víctimas dijo que al menos 400 personas murieron cuando los yihadistas abrieron fuego contra civiles que cavaban trincheras defensivas por orden del ejército. La masacre tuvo lugar el sábado por la mañana. El ejército había obligado a todos los hombres de la ciudad a cavar trincheras para protegerla de los atacantes, mientras que las mujeres y los niños más pequeños fueron enviados a cortar la hierba larga y los árboles para mejorar la visibilidad de los soldados estacionados allí. Los militantes llegaron hacia las 10 de la mañana y empezaron a matar, disparando contra soldados y civiles por igual. No pararon hasta más tarde, cuando llegaron los drones. Dijo que los supervivientes, en su mayoría mujeres y niños, tardaron tres días en recoger los cadáveres. La organización Jama'a Nusrat ul-Islam wa al-Muslimin, afiliada a Al Qaeda, declaró que había atacado a soldados y milicianos que excavaban trincheras y que había matado a casi 300 personas, describiendo a todas las víctimas como combatientes, no civiles. Varios videos aparentemente filmados por los militantes y difundidos en las redes sociales mostraban más de 100 cadáveres apilados en una trinchera, la mayoría de ellos vestidos de civil. Reuters confirmó la ubicación de los videos a partir de la posición de la trinchera y otras características del paisaje que coincidían con las imágenes por satélite.
La testigo dijo que los supervivientes llevaron los cadáveres a la oficina del alcalde y se ayudaron unos a otros a transportar a los muertos al lugar donde los hombres estaban cavando tumbas. La costumbre local prohíbe a las mujeres enterrar a los muertos, pero aun así pidió ayudar porque había muchas tumbas que cavar. Cuando los hombres se negaron, cedió su carro a los vecinos que seguían recogiendo cadáveres y esperó su turno para enterrar a sus tres hermanos.
"Me quedé en el ayuntamiento viendo cómo la gente llevaba cadáveres por todas partes. Fue horrible", cuenta.
Su hermano mayor fue enterrado primero, después de que ella insistiera en que le dieran su propia tumba. Los vecinos cavaron tumbas para los otros dos al día siguiente.
"Ya no estoy segura de ser normal. ¿Saben por qué? Porque vi cosas horribles, cadáveres y sangre por todas partes. No duermo bien desde que me desplazaron aquí", dijo la mujer.
Una fuente de la sociedad civil de Kaya dijo que los militares habían rodeado la ciudad a la que habían huido muchos supervivientes y les impedían salir o hablar de lo sucedido. El derramamiento de sangre pone de manifiesto el peligro de que las autoridades dependan cada vez más de los civiles en su lucha contra los grupos yihadistas que han desestabilizado franjas de la región del Sahel en África Occidental desde que la insurgencia arraigó en Malí en 2012. (Información adicional de David Lewis, Sofia Christensen, Reade Levinson, Milan Pavicic y Cooper Inveen. Redacción de Jessica Donati; Editado en español por Héctor Espinoza)



