Venezuela: "Basta de órdenes desde Washington, necesitamos diálogo"
Delcy Rodríguez, presidenta interina, rechaza injerencia y se abre al debate político

Durante una reunión con trabajadores petroleros en Puerto La Cruz, Rodríguez declaró: "Basta de órdenes de Washington sobre los políticos venezolanos; que la política venezolana resuelva nuestras diferencias". Y luego remarcó la importancia de crear un espacio para la "divergencia democrática", siempre que se base en el respeto, aislando a quienes buscan perjudicar a la nación.
Esta postura se suma a la propuesta lanzada el viernes pasado de un "diálogo verdadero" que incluya a todas las fuerzas políticas, tanto aliadas como de la oposición. La tarea de liderar este proceso ha sido encomendada a su hermano Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, con el objetivo de lograr resultados concretos, libres de las directrices de Washington, Bogotá o Madrid.
Delcy Rodríguez también ha trazado el rumbo del futuro energético del país: transformar las vastas reservas del país en capacidad de producción tangible, convirtiéndose en una verdadera potencia del sector.
Desde Puerto La Cruz, la líder los instó a no temer una agenda energética compartida con Estados Unidos u otras naciones, mostrando una apertura pragmática a la inversión extranjera.
El objetivo, añadió, es integrar los modelos exitosos de la "ley antibloqueo" —aprobada en 2020 para eludir las sanciones económicas impuestas por varios países— en la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, actualmente en debate en el Parlamento.
Rodríguez citó como ejemplo un campo que, gracias a los contratos de participación en la producción, quintuplicó su producción en un año, pasando de 23.000 a 110.000 barriles diarios.
La presidenta interina de Venezuela afirmó, por otra parte, que Estados Unidos la amenazó a ella, a su hermano Jorge (presidente de la Asamblea Nacional) y al ministro del Interior, Diosdado Cabello, durante el operativo militar del 3 de enero en Caracas que condujo a la captura de Nicolás Maduro.
En una grabación de audio filtrada de una reunión entre líderes del partido gobernante, Rodríguez declaró que las fuerzas estadounidenses les dieron "15 minutos para responder" y cumplir con sus demandas.
La presidenta interina explicó que, en las comunicaciones iniciales posteriores al operativo, se les informó que Maduro y su esposa, Cilia Flores, habían sido eliminados, no secuestrados, y que ella y otros chavistas debían prepararse para "compartir la misma suerte".
Rodríguez calificó estas acciones de amenazas y chantaje constantes, y justificó su respuesta y cooperación con Washington como una medida estratégica para preservar la paz, liberar a los "rehenes" y mantener el poder político. Los analistas afirman que estas declaraciones reflejan la crisis interna del chavismo en el poder en Venezuela tras la caída de Maduro. (ANSA).



