Venezuela: Trump quiere ir por Groenlandia
Defensa, tierras raras y rutas árticas, temas de interés

Esta idea tiene raíces históricas, ya que remonta incluso a la época de Harry Truman, quien, después de la Segunda Guerra Mundial, ofreció el equivalente a 1.600 millones de euros para comprarla. Sin embargo, la operación no se concretó.
Para el magnate, Groenlandia es "absolutamente necesaria para la seguridad nacional" de Estados Unidos. Ve en la isla un puesto avanzado para hacer frente a Rusia y China, tanto en el ámbito militar como en el comercial y económico.
En su visión, el cambio climático y el deshielo de los glaciares abren enormes oportunidades para explotar las rutas árticas y los vastos yacimientos de tierras raras que, hasta ahora, eran inaccesibles debido al grosor de los glaciares.
Defensa militar Desde el punto de vista estratégico-militar, Groenlandia es vista como un puente clave entre América y Europa. Ya alberga la base espacial de Pituffik, el punto más al norte de la red de vigilancia y alerta para la defensa misilística del Pentágono.
Estados Unidos estaría considerando expandir su presencia allí para poder monitorear e interceptar los movimientos de las flotas rusa y china a través del paso Groenlandia-Islandia-Reino Unido, un corredor vital también para la protección de los cables submarinos del Ártico.
Tierra rara En el subsuelo de Groenlandia se encuentran algunos de los yacimientos de tierras raras más grandes del mundo, con estimaciones superiores a los 36 millones de toneladas. Estos minerales son cruciales para la fabricación de microchips, motores eléctricos, baterías y sistemas de armas avanzados. A esto se suman reservas de gas, petróleo, rubíes y diamantes.
Según la US Geological Survey, la agencia estatal estadounidense que estudia el territorio, el valor potencial de estos recursos asciende a entre US$ 300.000 y 400.000 millones. Sin embargo, este potencial ha sido difícil de explotar debido a las condiciones extremas de los glaciares y la oposición del gobierno local. El control de la isla permitiría a Washington reducir su dependencia de Pekín, asegurando la autosuficiencia tecnológica y militar del país.
Rutas Árticas El deshielo de los glaciares debido al calentamiento global, que se estima en casi 300.000 millones de toneladas de hielo al año, ha abierto nuevas perspectivas para lo que muchos denominan el "Nuevo Canal de Suez". Las rutas que pasan por el Ártico permiten reducir drásticamente los tiempos de navegación entre Europa, Asia y América del Norte.
Quien controle Groenlandia controlará estas futuras autopistas marítimas, obteniendo una ventaja logística y económica sin precedentes. De este modo, Washington adelantaría a Pekín y Moscú, quienes ya han puesto sus ojos en la región y firmado acuerdos para desarrollar conjuntamente las rutas árticas. (ANSA).



