<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[LA NACION - Comunidad]]></title><category><![CDATA[Comunidad]]></category><link>https://www.lanacion.com.ar</link><atom:link href="https://www.lanacion.com.ar/arc/outboundfeeds/rss/category/comunidad/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[LA NACION - Comunidad News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 28 Aug 2026 21:01:19 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[“Mamá, estoy muy feliz de que vivamos los siete juntos”: el final soñado de cinco hermanitos que crecían separados]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/comunidad/adopcion/mama-estoy-muy-feliz-de-que-vivamos-los-siete-juntos-el-final-sonado-de-cinco-hermanitos-que-crecian-nid28082026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/comunidad/adopcion/mama-estoy-muy-feliz-de-que-vivamos-los-siete-juntos-el-final-sonado-de-cinco-hermanitos-que-crecian-nid28082026/</guid><dc:creator><![CDATA[María Ayuso]]></dc:creator><description>Marina y Ángel habían adoptado a tres de los niños de entre 2 y 10 años; su situación económica les impedía recibir a los dos mayores; LA NACION contó su historia y gracias a la ayuda que recibieron, desde ayer los cinco viven juntos</description><pubDate>Fri, 28 Aug 2026 19:15:58 +0000</pubDate><category><![CDATA[Adopción]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Hoy, Marina Casella y uno de sus hijos, de 7 años, fueron los dos primeros en despertarse. El chico se acercó a la cocina y, mientras preparaban el desayuno, le dijo: <b>“Mamá, estoy muy feliz de que vivamos los siete juntos”.</b></p><p>Después de una noche larguísima y cargada de emociones, pronunció esa frase que tanto Marina como su marido, Ángel Mangas, <b>habían imaginado durante meses</b>.</p><p>Esta vez no había que volver a ningún hogar. No habría una despedida ni una videollamada el domingo siguiente. <b>Los cinco hermanos, de 10, 7, 5, 3 y 2 años, estaban, por fin, bajo el mismo techo.</b></p><p>—No te puedo describir cómo estoy porque lloro —dice Ángel, con la voz quebrada—. Ayer nos volvíamos a casa con todos los bolsos de los chicos y pensé: “Ya no hay más videollamadas. Ahora vivimos todos en casa”.</p><figure><video height="540" width="960" poster="https://cdn.jwplayer.com/v2/media/FEtcGE4V/poster.jpg?width=720"><source src="https://cdn.jwplayer.com/videos/FEtcGE4V-0G6Pwvlw.mp4" type="video/mp4"/></video><figcaption>Adopción Comunidad</figcaption></figure><p>Este es el final feliz de <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/adopcion/adoptaron-tres-hermanitos-y-suenan-con-sumar-a-los-dos-mas-grandes-ganas-y-amor-nos-sobran-la-nid27072026/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/adopcion/adoptaron-tres-hermanitos-y-suenan-con-sumar-a-los-dos-mas-grandes-ganas-y-amor-nos-sobran-la-nid27072026/">una historia que LA NACION contó hace un mes</a>. Marina y Ángel, de 35 y 28 años, viven en Henderson, un pueblo bonaerense de 9000 habitantes. Se habían anotado para adoptar hasta dos niños y, cuando finalmente recibieron el llamado que tanto esperaban, durante el proceso descubrieron que los dos hermanitos que estaban por conocer tenían otros tres hermanos, también en situación de adoptabilidad.</p><p><b>La reacción de ambos había sido inmediata: querían adoptar a los cinco. </b>Sin embargo, <b>la realidad económica se los impedía.</b> Primero recibieron a los dos más pequeños y, meses después, a una hermana mayor.</p><p><b>Los otros dos chicos, de 7 y 10 años, seguían viviendo en un hogar</b>. Cada domingo, los cinco hermanos se encontraban a través de una pantalla.</p><p><b>“Las ganas y el amor sobran. La dificultad es económica”, </b>habían contado Marina y Ángel a este medio en ese momento. <b>Necesitaban ampliar su casa</b> y ordenar la economía familiar para poder avanzar con la incorporación de los dos mayores.</p><p>El 27 de julio, LA NACION publicó su historia. Y entonces empezó a pasar algo que ellos todavía no terminan de dimensionar.</p><h1>Repercusión inesperada</h1><p>“Fue impresionante”, cuenta Marina. “La nota se replicó en medios radiales, de televisión y diarios. <b>Empezaron a contactarnos empresarios y personas que simplemente querían ayudarnos</b>”.</p><p><b>Una empresa ofreció cañerías; otras, griferías y sanitarios. </b>Algunos empresarios aportaron dinero para pagar la mano de obra y uno de ellos reunió a otras cinco empresas que donaron buena parte de los materiales necesarios para comenzar la construcción.<b> También consiguieron un préstamo sin intereses de un particular</b>, que podrán devolver de acuerdo con sus posibilidades.</p><p>“Fueron muchos los empresarios que se contactaron para ayudar de forma anónima y estamos eternamente agradecidos”, subraya el matrimonio. </p><p><mark class="hl_yellow">Aún no tienen todo lo necesario para terminar la obra, pero la ayuda alcanzó para dar el paso que hasta entonces parecía imposible: empezar.</mark></p><p>La casa en la que vivían Marina, Ángel y los tres hermanos más pequeños tenía originalmente una habitación y un baño. Para ganar espacio, habían dividido el comedor con una pared de durlock y armado un segundo cuarto. <b>Ahora comenzaron una ampliación que, una vez terminada, les permitirá tener cuatro habitaciones y dos baños.</b></p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/4C5NFI7A5NC77FZVQIMZLPH55M.jpeg?auth=c1341a33daf19b564e02d20871088d07ca5510a9447235c83ac1135a136937fb&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Recibieron la noticia ayer y hoy los siete ya conviven en Henderson" height="1333" width="2000"/><p>Pero lo más importante no era la obra en sí, sino lo que significaba.</p><p>“Nosotros siempre habíamos dicho en el juzgado que queríamos a los cinco, pero que teníamos estos desafíos económicos”, explica Marina. <mark class="hl_yellow">“Cuando vimos que todo esto empezó a moverse a partir de la nota, que aparecieron empresarios y gente que quería ayudar y que la obra se volvía factible, lo primero que hicimos fue llamar al juzgado”.</mark></p><p>Les dijeron que iban a empezar a construir como fuera. Que habían conseguido un préstamo sin intereses. Incluso un empresario les ofreció alquilarles una casa mientras durara la obra, pero ellos prefirieron pedirle que destinara ese dinero a materiales. <b>“Les dijimos: nos vamos a acomodar como sea, pero queremos estar todos juntos”.</b></p><p>El juzgado fijó una audiencia.</p><h1>La última despedida</h1><p>Mientras esperaban que llegara ese día, los encuentros entre los cinco hermanos continuaron.</p><p>El fin de semana pasado fue el cumpleaños de la única nena del grupo y pudieron festejarlo todos juntos en Henderson. <b>Los dos hermanos mayores viajaron al pueblo y pasaron el fin de semana con la familia.</b></p><p>“Fue hermoso”, recuerda Marina.</p><p>Hasta que llegó el domingo a la noche.</p><p>Los dos chicos tenían que regresar al hogar.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/LK6HOWD3TVAP7PIJWLHJBSY6XI.jpeg?auth=3d569af545245f1a83f393214ae8f84b43eceacd584e9f393fae4e0319e849c7&smart=true&width=1333&height=2000" alt=""Ya no hay más videollamadas. Ahora vivimos todos en casa", festeja Angel" height="2000" width="1333"/><p><b>“Lloraban, pataleaban. Fue durísimo de los dos lados: para ellos, que se tenían que ir, y para los hermanitos que se quedaban acá”</b>, cuenta.</p><p>Marina y Ángel intentaron calmarlos con una promesa. Faltaban apenas unos días para la audiencia en el juzgado y tenían la esperanza de que aquella pudiera ser la última despedida.</p><p><b>Ayer viajaron nuevamente a Buenos Aires.</b></p><p>Cuando llegaron al juzgado, llevaron una docena de facturas para cada oficina. Era una manera sencilla de agradecer el acompañamiento que, aseguran, habían sentido durante todo el proceso.</p><p>La jueza los recibió emocionada.<b> “No hay nada que hablar, chicos. Cumplieron con todos los procesos legales”</b>, cuentan que les dijo.</p><p>La audiencia terminó cerca de las tres de la tarde. Los dos chicos mayores todavía debían completar unos chequeos médicos. Después de la merienda, Marina y Ángel fueron a buscarlos al hogar.</p><p><b>Esta vez, cargaron sus bolsos sabiendo que no tendrían que volver.</b></p><h1>“Ahora vivimos todos en casa”</h1><p>El viaje desde Buenos Aires hasta Henderson duró varias horas. En un momento, dentro de la camioneta, todos iban cantando una canción.</p><p>Ángel manejaba.</p><p>“De un momento al otro me largué a llorar. No podía hablar. Era la emoción”, recuerda.</p><p>Llegaron al pueblo cerca de las 11 de la noche.</p><p><b>Los tres hermanos que ya vivían allí seguían despiertos. También los esperaban familiares y amigos. “La casa estaba estallada de gente”, cuenta Marina.</b></p><p>Habían pasado meses desde aquella entrevista en el juzgado en la que Marina y Ángel escucharon por primera vez que los dos niños que querían adoptar tenían otros tres hermanos. <b>Meses de viajes a Buenos Aires, cuentas que no cerraban, una hamburguesería que tuvieron que cerrar durante semanas, domingos frente a una pantalla y despedidas que se volvían cada vez más difíciles.</b></p><p>Anoche, por primera vez,<b> ninguno de los cinco hermanos tuvo que irse.</b></p><p><b>“Gracias infinitas”</b>, repiten Marina y Ángel. También destacan el acompañamiento del hogar y, especialmente, de una psicopedagoga que durante meses estuvo presente en las videollamadas de los domingos y hasta iba en horarios extra para que los hermanos pudieran comunicarse.</p><p>El proceso judicial todavía continúa. Ahora están en plena vinculación con los dos mayores y, según les explicaron, en aproximadamente seis meses se realizará el juicio de adopción.</p><p><b>Pero la vida cotidiana de siete ya empezó. </b>“Misión cumplida”, dicen Marina y Ángel.</p><h1>Cómo colaborar</h1><p>La ampliación de la casa recién comenzó y todavía faltan materiales y dinero para poder terminarla. Por eso, la familia sigue necesitando colaboración para completar la obra y acomodar la casa a esta nueva vida de siete.</p><p>Quienes deseen y puedan colaborar con la familia, pueden hacerlo escribiendo a marinacasella21@gmail.com</p><p>O mediante una transferencia bancaria:</p><ul><li>Alias: juntosyfelices2026</li><li>CVU: 0000003100082532689920</li><li>Nombre: Angel David Mangas Dupuy</li></ul><h2>Quiero una Familia</h2><p>Esta nota forma parte de <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/adopcion/" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/adopcion/">Quiero una familia,</a> una iniciativa de Fundación LA NACION que busca garantizar el derecho de cada niño a vivir y crecer en familia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/ZIYMSSNPFFBC7DGWCZYHOGPBVU.jpeg?auth=15f8ff04d5502d477f84504b174d38d08efb1c1583cb05e7ea183ba1c1f7ebd5&amp;smart=true&amp;width=1663&amp;height=1247" type="image/jpeg" height="1247" width="1663"><media:description type="plain"><![CDATA[Marina y Angel y los cinco hermanitos ya viven todos juntos en Henderson]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[“Teníamos 14 años”: sus compañeros de colegio les sacaban fotos debajo de la pollera y las viralizaban]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/comunidad/teniamos-14-anos-sus-companeros-de-colegio-les-sacaban-fotos-debajo-de-la-pollera-y-las-viralizaban-nid27082026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/comunidad/teniamos-14-anos-sus-companeros-de-colegio-les-sacaban-fotos-debajo-de-la-pollera-y-las-viralizaban-nid27082026/</guid><dc:creator><![CDATA[María Ayuso]]></dc:creator><description>Sofía tiene 19 años y cuenta cómo la marcó la difusión no consentida de imágenes de ella y sus amigas durante la secundaria; hoy, los deepfakes sexuales creados con IA plantean un nuevo desafío para familias y escuelas</description><pubDate>Thu, 27 Aug 2026 17:19:20 +0000</pubDate><category><![CDATA[Comunidad]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Durante un tiempo, subir las escaleras del colegio dejó de ser, para Sofía Forlenza, un gesto automático. <b>Tenía 14 años y llevaba la pollera del uniforme de todos los días</b>. Pero ya no podía hacerlo tranquila: sabía que alguno de sus compañeros podía estar detrás de ella con un celular y <b>sacarle una foto por debajo de la pollera.</b> Después, esa imagen podía terminar <b>circulando entre decenas de varones.</b></p><p>No había empezado así. Al principio eran fotos que algunos compañeros les sacaban desde lejos durante los recreos. <b>Después empezaron a compartirlas en grupos de WhatsApp y a puntuar a las chicas: “Esta es un 7”.</b> </p><p>Con el tiempo, la situación escaló. Llegaron las imágenes tomadas por debajo de las polleras y las adolescentes descubrieron que aquello que creían que ocurría solamente en su colegio se repetía en otras instituciones de su ciudad, Posadas, en Misiones. “<b>No podíamos creer que nuestros compañeros de curso hacían eso con nosotras</b>, siendo que hacía años compartíamos el aula con ellos”, cuenta Sofía.</p><p>Hoy tiene 19 años, estudia segundo año de Abogacía en la Universidad Nacional del Nordeste y forma parte de la agencia de periodismo joven Buena Data. Todavía recuerda con claridad lo que significaba entrar todos los días a un lugar en el que ya no se sentía segura.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/YTN4NHAKGBHHNJT33WILZXEET4.jpeg?auth=63ffe4ef4e2c75d8c7534e7d3ca4893976bfa7ee400428701ff3f666799d022b&smart=true&width=1440&height=1080" alt="Sofía tiene hoy 19 años y está estudiando Abogacía." height="1080" width="1440"/><p><b>“No contábamos con las herramientas ni mentales ni para saber cómo reaccionar”</b>, describe. Había algo especialmente difícil: quienes las vulneraban no eran desconocidos, sino los compañeros con los que compartían el aula. “<b>Ya no queríamos sentirnos abusadas por nuestros propios compañeros de colegio</b>, a quienes veíamos todos los días”, subraya.</p><p><mark class="hl_yellow"><i>Un encuentro gratuito para cuidar la salud mental</i></mark></p><p><i>Organizado por Fundación LA NACION con el apoyo de Unicef, el </i><a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/estamos-a-tiempo-un-encuentro-gratuito-para-aprender-a-cuidar-la-salud-mental-de-ninos-y-nid17082026/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/estamos-a-tiempo-un-encuentro-gratuito-para-aprender-a-cuidar-la-salud-mental-de-ninos-y-nid17082026/"><i>evento</i></a><i> reunirá a especialistas y jóvenes que hablarán de las emociones de los niños y adolescentes. El objetivo es brindar herramientas para familias y docentes. Será el 10 de septiembre y podrá verse en vivo por lanacion.com.ar, YouTube y Facebook Live. </i></p><ul><li><i><b>Anotate gratis en</b></i><i> </i><a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeeDLOOlk1urISmSOA0LmpLUxF7a3aQP_l6zu9Y4qrCSelDBA/viewform?usp=send_form" target="_blank" rel="" title="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeeDLOOlk1urISmSOA0LmpLUxF7a3aQP_l6zu9Y4qrCSelDBA/viewform?usp=send_form"><mark class="hl_yellow"><i>este link</i></mark></a></li></ul><h1>“Nos sentimos muy solas”</h1><p>Al principio, cuando buscaron ayuda, Sofía y sus compañeras sintieron que algunos adultos no alcanzaban a dimensionar lo que estaba ocurriendo: <b>“Nos sentimos muy poco acompañadas, muy solas”.</b> </p><p>Las chicas empezaron a hablar entre ellas y organizarse para visibilizar una problemática que habían detectado en varios colegios de la ciudad: <b>“Nos dimos cuenta de que lo que estaba pasando era sistemático”.</b></p><p>Con el tiempo, y después de que las chicas se movilizaran, incluso con sentadas frente a varias escuelas, la situación comenzó a ser abordada institucionalmente. Hubo acompañamiento, se trabajó con los estudiantes y, según cuenta Sofía, aquellas prácticas dejaron de repetirse.</p><p>La experiencia le dejó una certeza: lo que ocurre detrás de una pantalla tiene consecuencias muy concretas. “<b>Hay chicas que sufrieron ataques de pánico y dejaron de asistir a la escuela</b>. Es gravísimo y no queda en el celular, en la pantallita”, reflexiona.</p><p><a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/un-clic-puede-causar-una-tragedia-la-historia-de-ema-la-adolescente-que-se-suicido-luego-de-que-un-nid29042025/">La historia de la adolescente que se suicidó después de que un compañero viralizara un video íntimo</a></p><p>Lo que atravesaron Sofía y sus compañeras ocurrió hace apenas unos años y no involucró inteligencia artificial. Sin embargo, la lógica que había detrás —tomar o utilizar la imagen de una adolescente sin su consentimiento, sexualizarla y hacerla circular entre pares— adquiere hoy una dimensión nueva. <b>Ya ni siquiera hace falta que esa imagen íntima exista. La inteligencia artificial permite crearla.</b></p><p>Los llamados <b>deepfakes sexuales</b> —imágenes o videos falsos de contenido sexual generados o manipulados con inteligencia artificial a partir de fotografías reales— irrumpieron con fuerza en las escuelas. Los casos recientes en los colegios Nacional Buenos Aires y <a href="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/chicas-del-pellegrini-desnudadas-con-ia-los-limites-legales-para-castigar-a-los-autores-en-medio-del-nid16072026/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/chicas-del-pellegrini-desnudadas-con-ia-los-limites-legales-para-castigar-a-los-autores-en-medio-del-nid16072026/">Pellegrini</a> volvieron a poner una pregunta urgente sobre la mesa: <b>¿cómo prevenir estas violencias y de qué forma actuar cuando una imagen ya empezó a circular?</b></p><p>“Es clave que los adultos se involucren”, asegura Sofía, quien participó del encuentro virtual<b> </b><a href="https://www.youtube.com/watch?v=wG_2nW-GsTE" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/watch?v=wG_2nW-GsTE"><b>“Deepfakes sexuales en la escuela: cómo prevenir y acompañar frente a la violencia digital”.</b></a></p><p>Organizado por Chicos.net y Fundación LA NACION, reunió a especialistas y testimonios en primera persona. Además de Sofía, participaron <b>Marcela Czarny</b>, fundadora y directora de Chicos.net; la periodista y docente <b>Solana Camaño</b>; la pediatra y psiquiatra infantojuvenil <b>Silvia Ongini</b>; el psicólogo y especialista en culturas juveniles <b>Sergio Balardini</b>; y la especialista en ciudadanía digital y ESI, <b>Gisela Grunin</b>. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/NR7KKE2DGRCZ7HTQJ7KY7F6R6A.jpeg?auth=ab08597f5b668247423af5dfb20d025c8d4f95c2295a739966d4ce5172dd1ed0&smart=true&width=767&height=430" alt="Junto a sus compañeras y chicas de otros colegios, Sofía se movilizó para pedir respuestas por parte de las instituciones escolares." height="430" width="767"/><h1>Un fenómeno que crece</h1><p>Algunos datos permiten dimensionar hasta qué punto las imágenes manipuladas con inteligencia artificial ya forman parte de la experiencia digital de los adolescentes. </p><p>Un reciente informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, realizado entre más de 900 estudiantes de 12 a 19 años, encontró que el<b> 43% había recibido imágenes o videos manipulados con inteligencia artificial.</b> Al mismo tiempo,<b> apenas el 26% dijo haber recurrido a un adulto o a las autoridades escolares frente a situaciones de violencia digital.</b></p><p>Para <b>Silvia Ongini</b>, minimizar estas situaciones porque ocurren en el mundo digital o porque la imagen fue creada artificialmente puede profundizar todavía más el sufrimiento de quien las atraviesa. <b>Que la violencia ocurra en el ámbito digital, subrayó, no significa que sea menos grave ni que tenga un impacto menor en la víctima.</b></p><p>Entre las consecuencias que puede desencadenar una situación de estas características mencionó <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-depresion-nid13012023/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-depresion-nid13012023/"><b>depresión</b></a><b>, ideación suicida e </b><a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-suicidio-nid10092023/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-suicidio-nid10092023/"><b>intentos de suicidio</b></a><b>.</b> Para la especialista, la vulneración de algo que la víctima nunca consintió puede resultar profundamente intrusiva y traumática.</p><p><a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-suicidio-nid10092023/">Suicidio: señales de alerta y dónde pedir ayuda</a></p><p>Por eso, la primera respuesta adulta resulta determinante. <b>Frases como “pero la imagen no es real”, “no te puede afectar tanto” o incluso “¿por esto le va a arruinar la vida a ese chico?”</b><i><b> </b></i><b>no son inocuas</b>. “Es no dimensionar el impacto traumático”, señaló Ongini. Frente a una víctima que llega atravesada por el dolor, ese tipo de respuestas puede hacerla sentir todavía más aislada. La primera regla, sostuvo, <b>es no minimizar.</b></p><h1>Qué pueden hacer las escuelas</h1><p>¿Qué hacer, entonces, cuando una situación de estas características irrumpe en una escuela? Para <b>Solana Camaño</b>, periodista, docente e investigadora de estas problemáticas, una de las primeras claves está en <b>cómo recibe un adulto el relato de una víctima</b>. </p><p>Recomendó que si una adolescente se acerca a contar lo que está viviendo, hay que escuchar y registrar la información necesaria para evitar que tenga que repetir una y otra vez los detalles frente a distintos actores de la institución. <b>“Ese primer relato es muy relevante”</b>, explicó. El objetivo es evitar la revictimización y correr del centro dos sentimientos que aparecen con frecuencia: <b>la culpa y la vergüenza</b>.</p><p>La intervención tampoco puede limitarse a quien creó la imagen y quien la sufrió. En una viralización hay una cadena más amplia: <b>quienes reciben el contenido, quienes callan, quienes se ríen y quienes lo reenvían</b>. </p><p>Para Gisela Grunin, especialista en Educación Sexual Integral (ESI) y ciudadanía digital, trabajar con ese grupo también es parte de la prevención. <b>“El consentimiento es el concepto clave en todo este tema”</b>, sostuvo. Una imagen publicada en una red social no queda por eso disponible para cualquier utilización.</p><p>Grunin destacó además una herramienta que las escuelas ya tienen: la ESI. Hablar de consentimiento, intimidad, vínculos respetuosos y mandatos de género permite intervenir antes de que aparezca un caso.</p><p>Y justamente en ese “antes” puso el foco Sergio Balardini. Para el psicólogo, especialista en culturas juveniles, la prevención exige trabajar también con los varones y hacerlo mucho antes de que aparezca una situación de violencia. “Hay que trabajar en la prevención, no solo responder frente a la situación cuando sucede”, planteó.</p><p>Y agregó: <b>“La formación, la capacitación y el diálogo y la conversación con varones deben comenzar muy, muy tempranamente”</b>.</p><p>Porque cuando una imagen ya fue creada y empezó a circular, el daño puede ser difícil de detener. El desafío, coincidieron los especialistas, es llegar antes.</p><h1>Hablemos de Todo</h1><p>Esta nota forma parte de <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-todo/" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-todo/"><u><b>Hablemos de Todo</b></u></a>, una iniciativa de Fundación LA NACION que busca cuidar y acompañar la salud mental de los niños y adolescentes. El proyecto ofrece herramientas, visibiliza historias en primera persona y acerca recomendaciones de especialistas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/YX7VKR2GYZHDLJEZXF27YSB5GE.jpeg?auth=6d23bc476c7c9fc2c21a145f23ffc1427d9e5767257dc95ff24377cc478c312c&amp;smart=true&amp;width=615&amp;height=619" type="image/jpeg" height="619" width="615"><media:description type="plain"><![CDATA[La joven en su época de estudiante secundaria.]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Agustín Salvia: “Ni el Estado ni el mercado ofrecen oportunidades suficientes para que los jóvenes progresen”]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/comunidad/agustin-salvia-ni-el-estado-ni-el-mercado-ofrecen-oportunidades-suficientes-para-que-los-jovenes-nid26082026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/comunidad/agustin-salvia-ni-el-estado-ni-el-mercado-ofrecen-oportunidades-suficientes-para-que-los-jovenes-nid26082026/</guid><dc:creator><![CDATA[Lorena Oliva]]></dc:creator><description>El director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA cuestiona la idea de que el mérito alcanza para explicar las trayectorias hacia la adultez: “Cada uno llega con una mochila distinta de capital económico, social y cultural”</description><pubDate>Wed, 26 Aug 2026 19:16:15 +0000</pubDate><category><![CDATA[Comunidad]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Para que un joven consiga trabajo o sostenga sus estudios, ¿alcanza con que se esfuerce? Para Agustín Salvia, no. El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA sostiene que<b> las condiciones en las que les toca crecer son tan importantes como el mérito que hacen para progresar</b>.</p><p>Tener padres con trabajos estables, adultos que acompañan, una red de vínculos y alguien capaz de acercar una oportunidad puede marcar una diferencia decisiva. No porque el esfuerzo no importe, sino porque <b>no todos los jóvenes empiezan la carrera desde el mismo lugar</b>. </p><p>Esa es una de las principales conclusiones del informe <i>Juventudes desiguales: la exclusión va más allá del estudio y el trabajo</i>, elaborado por el Observatorio para <a href="https://www.lanacion.com.ar/tema/vidas-desiguales/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/tema/vidas-desiguales/"><i>Vidas Desiguales</i></a>, una iniciativa de Fundación LA NACION. El <a href="https://wadmin.uca.edu.ar/public/ckeditor/Prensa/Documentos/2026-Prensa-ODSA-juventudes-desiguales.pdf" target="_blank" rel="" title="https://wadmin.uca.edu.ar/public/ckeditor/Prensa/Documentos/2026-Prensa-ODSA-juventudes-desiguales.pdf">estudio</a> muestra hasta qué punto el origen social condiciona las posibilidades de estudiar, trabajar y construir autonomía.</p><p>Para los jóvenes, dice Salvia, hay más de una Argentina: una integrada, donde estudiar y trabajar todavía forman parte de un proyecto de vida; una clase media en la que el esfuerzo educativo convive con la frustración de no encontrar una inserción laboral acorde; y un tercio de jóvenes pobres para quienes estudiar durante muchos años puede ser un lujo difícil de sostener.</p><p>En esta conversación, Salvia explica cuánto pesan la familia, los vínculos y el azar en las trayectorias de los jóvenes, cuestiona la etiqueta “Ni Ni” y plantea qué deberían hacer el Estado y las empresas para ampliar las oportunidades de quienes nacen en los sectores más vulnerables.</p><p><b> —¿Cuánto influyen las condiciones de origen en las posibilidades de que un joven progrese?</b></p><p>—Tienen un papel determinante en los procesos de inclusión y movilidad social. El paso a la vida adulta no ocurre en igualdad de condiciones. Cada joven llega a ese momento con una mochila distinta de capital económico, social y cultural. </p><p><b>—¿Qué rol juega el esfuerzo individual?</b></p><p>—Importa, pero sobre una base desigual. Muchos jóvenes logran progresar gracias a su mérito, pero también apoyados en los recursos, vínculos y oportunidades que recibieron. Existen casos de jóvenes de sectores muy vulnerables que consiguen salir adelante. Ahí aparece el esfuerzo personal, sin duda. Pero también aparece otro factor que solemos olvidar: la suerte.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/HEQKZS52YFCYTGLW2AZN7VJLRY.jpg?auth=b1c9d068f77d5725c39b4af07d805c6ed37a42719ff49a50485ee9c55b3ddaf8&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Salvia: "El mérito importa pero sobre una base desigual"" height="1333" width="2000"/><p><b>—¿Cómo se manifiesta esa suerte?</b></p><p>—Tiene que ver con encontrarse con una oportunidad concreta: un contacto que acerca un trabajo, una escuela que flexibiliza una situación compleja, alguien que abre una puerta. Cuando una economía crece y demanda trabajadores, el mercado genera oportunidades para una gran cantidad de personas. Pero cuando la demanda es escasa, solo unos pocos acceden. El resto suele depender mucho más de los vínculos sociales para entrar al mundo formal. Y esos vínculos no aparecen de la nada. Generalmente provienen de un padre, una madre, un hermano, un tío o un amigo que ya está integrado al mundo del trabajo formal.</p><p><b>—El informe que acaban de presentar muestra que las oportunidades de estudiar, trabajar y construir autonomía están muy relacionadas con el punto de partida. ¿Sigue vigente la idea de que estudiar y trabajar son motores de movilidad social ascendente?</b></p><p>—Sí, pero depende de qué Argentina estemos hablando.</p><p><b>—¿Cuántas existen?</b></p><p>—Hablando de jóvenes, hoy existen al menos tres Argentinas. Hay una Argentina integrada, vinculada a los sectores más dinámicos de la economía. Allí el mandato de la movilidad social está incorporado: se estudia, se trabaja y se desarrolla un proyecto de vida. Después está la amplia clase media. En ese sector el mandato sigue vigente, pero aparece una gran frustración porque el esfuerzo educativo ya no garantiza una inserción laboral acorde. Y finalmente está el tercio más pobre de la población juvenil, donde muchas familias ni siquiera cuentan con los recursos necesarios para sostener trayectorias educativas prolongadas. Para esos jóvenes, la prioridad suele ser aportar ingresos al hogar, cuidar a sus hermanos o asumir responsabilidades familiares tempranas. </p><p><b>—¿Cuánto influye el hogar en todo este proceso? ¿Puede compensar las desigualdades estructurales?</b></p><p>—El hogar importa muchísimo. En los sectores más vulnerables, el afecto, el cuidado y la presencia de padres o madres comprometidos cumplen una función enorme en la construcción de la identidad y el empoderamiento de los jóvenes. Ahora bien, eso solo no alcanza. Si las oportunidades no existen, el joven igualmente va a encontrarse con obstáculos muy difíciles de superar. De todos modos, creo que las familias siguen siendo uno de los principales reservorios de fortaleza de la sociedad argentina. </p><p><b>—Además de ingresos, ¿qué heredan hoy los jóvenes de sus padres?</b></p><p>—Se heredan reglas morales, hábitos y formas de relacionarse con el mundo. Un chico que ve a sus padres trabajar aprende que el trabajo es una vía legítima para construir una vida. Aprende responsabilidades, compromisos y formas de convivencia que luego son valoradas por empleadores, docentes y otras instituciones. También se heredan redes, contactos y vínculos. </p><p><b>—El informe muestra que cuando los padres tienen un trabajo estable aumentan significativamente las posibilidades de que los hijos estudien. ¿Esta relación se explica por razones económicas?</b></p><p>—Hay una dimensión económica evidente, pero no es la única. El trabajo estable organiza la vida cotidiana. Da previsibilidad, estructura rutinas, genera expectativas y transmite una idea de futuro. Además, existe una relación virtuosa entre estudio y trabajo. Un joven que trabaja suele buscar mejorar sus credenciales educativas. Y un joven que estudia tiene más posibilidades de conseguir trabajos de mejor calidad. En cambio, cuando una persona no estudia ni trabaja, resulta mucho más difícil romper esa situación.</p><p><b>—El estudio muestra que los jóvenes desvinculados del estudio y del trabajo son mucho más frecuentes en los sectores pobres. ¿Qué cosas no está contando bien la etiqueta “Ni Ni”?</b></p><p>—La principal confusión es creer que esos jóvenes no hacen nada. Muchos pasan buena parte de su tiempo buscando trabajo, cuidando familiares, realizando tareas comunitarias o desarrollando actividades de subsistencia que las estadísticas no reconocen como empleo. La integración social de estos jóvenes depende mucho más de las oportunidades que ofrece la sociedad que de una supuesta falta de voluntad individual. Detrás de la etiqueta “Ni Ni” suele esconderse una interpretación moral simplista que responsabiliza exclusivamente al joven y deja afuera de la discusión las condiciones estructurales que limitan sus oportunidades.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/CHSJTKI3MVAPVBOYPI7DB7KN54.JPG?auth=0c0668675208606bc50bf746fc6e77982541eead035074601fcd031f93219a89&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Salvia: "La principal confusión es creer que los Ni Ni no hacen nada"" height="1333" width="2000"/><p><b>—Si tuviera que priorizar una política pública para modificar estas trayectorias, ¿apostaría primero por la educación, por el empleo, por el fortalecimiento familiar o por otra dimensión?</b></p><p>—Partiendo del supuesto de una economía que crece, priorizaría el fortalecimiento de los vínculos familiares. La capacidad de cuidado, protección y afecto que existe dentro de muchas familias es fundamental para la formación de las nuevas generaciones. Luego pondría el foco en la educación, especialmente en las capacidades que demandan las nuevas tecnologías y los trabajos del futuro. </p><p><b>—Después de estudiar durante décadas a las juventudes atravesadas por la pobreza, ¿qué cree que todavía no entienden la dirigencia política y los sectores económicos?</b></p><p>—La política sigue demasiado concentrada en administrar el presente y demasiado poco enfocada en construir el futuro. Hoy no existe una verdadera revolución educativa orientada a preparar a los jóvenes para el futuro. Tampoco existe una estrategia de gran escala para integrarlos al mundo del trabajo. Y creo que las empresas podrían generar más oportunidades de formación e inserción para jóvenes de sectores vulnerables. Lo que muchas veces no se comprende es que los jóvenes quieren estudiar, quieren trabajar y quieren progresar. Lo que ocurre es que ni el Estado ni el mercado están ofreciendo oportunidades suficientes para que eso suceda.</p><h2>Vidas Desiguales</h2><p>Esta nota forma parte de <a href="https://www.lanacion.com.ar/tema/vidas-desiguales/" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/tema/vidas-desiguales/"><u>Vidas Desiguales</u></a>, una iniciativa de Fundación LA NACION que busca promover oportunidades reales para adolescentes y jóvenes que crecen en contextos vulnerables</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/MIUK2DGSEFGMHNLLIFMVZAQNSA.JPG?auth=1147fe231da1c1ca97cfb85700ae1b3d149377100c73c3d37b612e6421ce6680&amp;smart=true&amp;width=3000&amp;height=2000" type="image/jpeg" height="2000" width="3000"><media:description type="plain"><![CDATA[Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernan Zenteno</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Creó una cátedra de la felicidad en una universidad y tiene lista de espera]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/comunidad/creo-una-catedra-de-la-felicidad-en-una-universidad-y-tiene-lista-de-espera-se-puede-aprender-a-nid21082026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/comunidad/creo-una-catedra-de-la-felicidad-en-una-universidad-y-tiene-lista-de-espera-se-puede-aprender-a-nid21082026/</guid><dc:creator><![CDATA[María Ayuso]]></dc:creator><description>En la Universidad Di Tella, una materia sobre bienestar y liderazgo empezó con 30 alumnos y hoy ronda los 70; su creadora, Florencia Bravo, explica qué observa en las nuevas generaciones y qué herramientas les enseña para sentirse mejor</description><pubDate>Wed, 26 Aug 2026 14:38:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Comunidad]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>En un contexto de <b>creciente preocupación por la salud mental</b> de las nuevas generaciones, en un aula de la Universidad Torcuato Di Tella un grupo de jóvenes de <i>veintipocos </i>años <b>cursa una materia poco común</b>.</p><p>En lugar de balances o estrategias de negocios, aprenden a reconocer <b>qué les pasa cuando algo les sale mal</b>, por qué la mente tiende a quedarse con lo negativo, <b>qué peso tienen los vínculos en el bienestar</b> o si una persona pesimista puede entrenarse para mirar de otra manera aquello que le pasa.</p><p>La materia se llama <b>“Fundamentos de la felicidad para un liderazgo efectivo”</b>, aunque podría resumirse de una manera más sencilla: <b>una cátedra universitaria sobre la felicidad</b>.</p><p>Es optativa, dura un semestre y está dirigida a estudiantes de los últimos años de sus carreras. Se dicta en inglés porque también participan alumnos extranjeros. <b>Empezó en 2023 casi como un experimento, con treinta y pico de estudiantes. </b>Hoy tiene 64 inscriptos, además de algunos oyentes que no consiguieron lugar. <b>En total, alrededor de 70 jóvenes pasan por sus clases cada semestre y hay lista de espera.</b></p><p>Al frente está la especialista en bienestar organizacional y psicología positiva Florencia Bravo, quien reconoce en el aula algunos fenómenos que distintas investigaciones vienen describiendo entre las nuevas generaciones: inseguridades, soledad, dificultades con la autoestima y una comparación con los demás que las redes sociales llevaron a una escala inédita.</p><p><mark class="hl_yellow">“Cuando yo era chica me comparaba con mi familia y mis amigas, y con lo que veía por televisión. Estos chicos se comparan con el mundo”</mark>, dice.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/PB7ZB7DWK5HWLBJWDWMZVG53Z4.jpg?auth=bd9d7927f32dff54f3d02472921d53c2ff0349b6f2ba092094e0b3eed935b1a4&smart=true&width=5891&height=3928" alt="“En los ejercicios surgen temas como la autoestima, el sentirse solos, que uno no lo piensa porque los ve rodeados de amigos y conversando”, cuenta Bravo" height="3928" width="5891"/><p>Cuando las clases avanzan y se habilitan espacios para hablar, algunas de esas cuestiones aparecen. <mark class="hl_yellow">“En los ejercicios surgen temas como la autoestima, el sentirse solos, que uno no lo piensa porque los ve rodeados de amigos y conversando</mark>”, cuenta Bravo.</p><p>Descubrir que al otro pueden pasarle cosas parecidas tiene efecto: “Ese compartir que están en la misma les baja la ansiedad. Porque del otro lado ven en sus redes todas vidas fantásticas, experiencias fantásticas”.</p><p>La cátedra no propone recetas para estar contento ni fórmulas de autoayuda. Su punto de partida es otro: <b>qué dice la ciencia sobre la felicidad y qué podemos hacer con ese conocimiento en nuestra vida cotidiana</b>.</p><p>—<b>¿Podemos aprender a ser más felices?</b></p><p>—Sí. La ciencia de la felicidad se llama psicología positiva y es la rama de la psicología que estudia qué hacen las personas que se sienten bien. Sabemos que hay mucho que podemos hacer para mejorar nuestro nivel de bienestar. Hay factores y circunstancias que influyen, por supuesto, pero también cosas que podemos aprender, trabajar y entrenar para sentirnos mejor. Eso es lo que trato de enseñarles. </p><p>Ese es el espíritu de la cursada: <b>entender qué factores inciden en nuestro bienestar y aprender herramientas para trabajar sobre aquellos en los que sí podemos intervenir</b>.</p><p>“Muchos chicos me dicen: <b>‘Debería haber una materia como esta en todas las universidades’</b>. El impacto que vi en ellos es impresionante”, asegura Bravo.</p><h1>Primero fueron los adultos</h1><p>Para entender cómo una materia sobre la felicidad terminó en una escuela de negocios hay que retroceder algunos años. Bravo llevaba años trabajando con empresas y líderes cuando empezó a notar un cambio.</p><p>—<b>¿Qué empezaste a ver en las empresas?</b></p><p>—Gente que te decía que estaba quemada, con <i>burnout</i>, agotada, incluyendo altos directivos. También veía aumentos de licencias psiquiátricas. Me empecé a preguntar por qué la gente la estaba pasando mal trabajando.</p><p>Eso la llevó a profundizar su formación en psicología positiva, mindfulness y bienestar organizacional. Al principio, recuerda, hablar de estos temas generaba resistencia. “En las áreas de recursos humanos casi que se me reían. Me decían: ‘¿Querés que todo el mundo esté contento?’”.</p><p>La pandemia marcó un punto de inflexión. En una oportunidad, <b>una empresa la convocó después de atravesar tres suicidios en un mes</b>. Bravo aclaró que su trabajo no era clínico ni de posvención. Estaba, dice, <b>“un paso antes”</b>.</p><p>—<b>¿Qué significa trabajar “un paso antes”?</b></p><p>—Que los líderes sepan cómo generar ámbitos de seguridad psicológica, donde la gente se sienta bien y pueda decir lo que le pasa. Muchas empresas ya tenían programas de bienestar: comedores con frutas y verduras, gimnasios o ayudas financieras. Todo eso suma, pero el bienestar pasa porque la gente se hable bien, sienta que su trabajo importa y se sienta respetada por sus líderes y compañeros.</p><p>Ese recorrido también la llevó a la docencia: hace unos siete años creó la Diplomatura en Bienestar de la UCEMA y da clases en programas de posgrado de la Universidad del Salvador vinculados con coaching y liderazgo. En 2023 llegó la propuesta de la Universidad Di Tella y nació la cátedra.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/X5E347UMJRANJPJSDV6YMFXIPA.jpg?auth=99ab0a4f27e9669eb5aac3ff8e0c539b4136367e793b6f85ad32d3dd9f34ae4a&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Problematizar lo que consumen en redes sociales, es parte de los ejercicios que los jóvenes realizan en la cátedra: “Cuando yo era chica me comparaba con mi familia y mis amigas, y con lo que veía por televisión. Estos chicos se comparan con el mundo”, subraya Bravo" height="1333" width="2000"/><h1>De la teoría a la práctica</h1><p>La primera parte de la cursada está dedicada al bienestar individual. Bravo trabaja, entre otros marcos, con el modelo de Martin Seligman, referente de la psicología positiva, que identifica cinco dimensiones: emociones positivas, compromiso, relaciones, propósito y sentido de logro. En la segunda mitad, esos aprendizajes se trasladan al liderazgo y el bienestar organizacional.</p><p>Pero las clases no se limitan a la teoría. Bravo define la materia como un <b>“laboratorio constante”</b>: los alumnos hacen ejercicios y reciben “tareas personales de aprendizaje” para probar en sus vidas aquello que estudian.</p><p>—<b>¿Cómo hacés para que todo esto no quede solamente en conceptos?</b></p><p>—Acá aprendemos poniendo el cuerpo. Ellos manifiestan: atravesé tal situación, primero me sentí de determinada manera, pero cuando usé las herramientas de clase me sentí o actué distinto.</p><p>No hay, aclara, una receta universal. “<b>La ciencia de la felicidad no es un guante que a todo el mundo le queda bien</b>. Mi clase es como un muestreo de todo lo que podemos hacer y trabajar para sentirnos mejor y ser mejores líderes”.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/444LWGGK6NEPXLDMYTLZC7Y3EI.jpg?auth=68e70a144a179dcd0b8b87017295b63f26e615afe34749add2944256398325f8&smart=true&width=5855&height=3903" alt=""Mi clase es como un muestreo de todo lo que podemos hacer y trabajar para sentirnos mejor y ser mejores líderes”, subraya la especialista en bienestar" height="3903" width="5855"/><h1>Herramientas para sentirse mejor</h1><h3><mark class="hl_yellow">1. Aprender a detectar qué nos pasa</mark></h3><p>Para Bravo, todo empieza por registrar qué pensamos, sentimos y hacemos.</p><p>—<b>Si tuvieras que elegir una primera herramienta para mejorar nuestro bienestar, ¿cuál sería?</b></p><p>—Tomar conciencia de lo que sentimos, pensamos y hacemos. Si empezamos a tomar conciencia, podemos trabajar sobre eso. Si no, es muy difícil, casi imposible, porque no se puede cambiar lo que no se ve.</p><p>Por eso, <b>el mindfulness atraviesa la cursada</b>. Los alumnos practican pequeñas meditaciones, escaneos corporales y ejercicios centrados en sonidos, movimientos o pensamientos. La propuesta no es dejar “la mente en blanco”, sino observar lo que ocurre antes de reaccionar automáticamente.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/G3FNWIESBZGOPCOY52ZDTGY2XE.jpg?auth=6764fd7d0b4c849ec11662ab0635bd45041150503d0be1b53596ffb63625fb70&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Cómo lidiar con personas o líderes “tóxicos” es una de las situaciones que se trabajan en la cátedra, junto con herramientas para recibir feedback y atravesar conversaciones difíciles" height="1333" width="2000"/><h3><mark class="hl_yellow">2. Entrenar una mirada más optimista</mark></h3><p>¿Una persona pesimista puede aprender a ser más optimista? Bravo sostiene que sí. Uno de los ejercicios consiste en identificar las explicaciones que nos damos frente a lo que nos sucede.</p><p>Un alumno desaprueba un examen. Puede pensar: “Soy malo para esto”. O preguntarse cuánto estudió, cómo se preparó o qué podría hacer diferente la próxima vez.</p><p>—<b>¿Por qué importa esa diferencia?</b></p><p>—Si vos sos distraído, no hay nada que hacer, punto. Pero si estabas apurado, la próxima vez vas a hacer un checklist. Un estilo explicativo te propone una acción positiva; el otro, la parálisis, la inacción o sentirte mal y punto.</p><h3><mark class="hl_yellow">3. ¿Cómo lidiar con una persona “tóxica”?</mark></h3><p>La materia también aborda situaciones que los jóvenes probablemente enfrentarán en el mundo laboral: recibir feedback, atravesar conversaciones difíciles o relacionarse con un jefe complicado.</p><p>—<b>¿Qué les enseñás a hacer frente a una persona o un líder tóxico?</b></p><p>—Lo primero que les digo es que la gente no va al trabajo a hacer daño. La gente que te lastima, te maltrata o te falta el respeto muchas veces lo hace porque no sabe o no puede hacer otra cosa. Si pensás eso cuando el otro te menosprecia, no te provoca la misma reacción fisiológica.</p><p>¿Y si existe una intención deliberada de lastimar? Bravo propone observar a esa persona como si fuera un objeto de estudio. “Cuando uno dice: ‘A ver qué me va a decir ahora, qué tono de voz va a usar’, está recibiendo el mensaje, pero todo lo que te lastima de una persona tóxica se cayó”, explica.</p><p>Requiere entrenamiento. “La primera vez que tomes a un líder tóxico como experimento te va a costar, pero después le vas a ver la cara de ratón de laboratorio directamente”, dice, entre risas.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/A6APLNG4HNCYFCBLYMGIANRFYE.jpg?auth=9fbe3cf30cd8bb317049118a1c76f5e9d54bc7a3435bd277dcf030d27c17377b&smart=true&width=5933&height=3955" alt=""El impacto que veo en los chicos que participan de la cátedra, es enorme. Hacemos todo el tiempo ejercicios para llevar la teoría a la práctica", destaca Bravo" height="3955" width="5933"/><h3><mark class="hl_yellow">4. Cuando aparece la soledad, hacer lo contrario de lo que pide el cuerpo</mark></h3><p>Las relaciones ocupan un capítulo entero de la materia. Bravo parte de una distinción fundamental: <b>estar solo no es lo mismo que sentirse solo</b>.</p><p>—<b>¿Por qué los vínculos tienen tanto peso en nuestro bienestar?</b></p><p>—El bienestar es muy difícil que aparezca si te sentís solo. Y sentirse solo no es estar solo: es sentirse solo.</p><p>Cuando aparece esa sensación, muchas veces el primer impulso es aislarse. Bravo propone intentar hacer lo contrario. “Mi recomendación es salir y al menos estar en un espacio donde haya gente riéndose o pasándola bien”.</p><p>En este punto aparece una de las consignas más simples de la cursada: <b>llamar a los abuelos</b>.</p><p><mark class="hl_yellow">“Estos chicos están a mil, con muchos contactos en las redes. Les digo: ‘Llamen a sus abuelos y vean qué les pasa’. Para los que no están acostumbrados, la primera vez va a ser incómodo. Pero hablen con sus abuelos y después me cuentan cómo se sienten”.</mark></p><p>Algunos vuelven sorprendidos: “¿Sabés que ahora hablo todos los días con mi abuela?”, le cuentan. “El día se lo van a cambiar a sus abuelos y, con el tiempo, a ustedes mismos”, dice Bravo.</p><p>La segunda mitad de la materia lleva estas herramientas al mundo laboral: cómo conversar, recibir feedback, construir confianza y generar entornos de bienestar. Después de todo, muchos de esos jóvenes serán quienes mañana lideren equipos: <b>“No podés liderar si primero no estás bien vos</b>”, concluye. </p><h1>Hablemos de Todo</h1><p>Esta nota forma parte de<a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-todo/" rel=""><u><b>Hablemos de Todo</b></u></a>, una iniciativa de Fundación LA NACION que busca cuidar y acompañar la salud mental de los niños y adolescentes. El proyecto ofrece herramientas, visibiliza historias en primera persona y acerca recomendaciones de especialistas.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/RUDYNG2ECRA2VIXP6Y7ZKEJIFE.jpg?auth=d3971d279c43515b17076b71d9b1b8a6163ef1d7c0dcb03c5afc58e576a6cd26&amp;smart=true&amp;width=5712&amp;height=3808" type="image/jpeg" height="3808" width="5712"><media:description type="plain"><![CDATA[Florencia Bravo, profesora de la Universidad Di Tella y responsable de la cátedra “Fundamentos de la felicidad para un liderazgo efectivo”.]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernan Zenteno</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Estamos a tiempo: un encuentro gratuito para aprender a cuidar la salud mental de niños y adolescentes]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/comunidad/estamos-a-tiempo-un-encuentro-gratuito-para-aprender-a-cuidar-la-salud-mental-de-ninos-y-nid17082026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/comunidad/estamos-a-tiempo-un-encuentro-gratuito-para-aprender-a-cuidar-la-salud-mental-de-ninos-y-nid17082026/</guid><description>Organizado por Fundación LA NACION con el apoyo de Unicef, reunirá a especialistas y jóvenes que hablarán de sus emociones; el objetivo es brindar herramientas para familias y docentes; será el 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, y podrá verse en vivo por lanacion.com.ar, YouTube y Facebook Live</description><pubDate>Mon, 17 Aug 2026 03:01:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Comunidad]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>¿Cómo saber si lo que le pasa a un adolescente es parte de los cambios propios de la edad o una señal de que necesita ayuda? <b>¿Qué hacer cuando se aísla, está irritable o parece haber perdido el interés por las cosas que antes disfrutaba? </b>¿Cómo acercarse cuando <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-todo/hablemos-de-todo-nid09052025/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=22715918156&amp;gbraid=0AAAAAoiVr8QOQYiQmXvpqs0TX6UPHaEmV&amp;gclid=CjwKCAjws_DTBhB_EiwAXZknGbHlYRLxALqEH9mW3UW_mlyAJB6-QGVgfODmo55kG__YtdV0nvtb7xoC1jYQAvD_BwE" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-todo/hablemos-de-todo-nid09052025/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=22715918156&amp;gbraid=0AAAAAoiVr8QOQYiQmXvpqs0TX6UPHaEmV&amp;gclid=CjwKCAjws_DTBhB_EiwAXZknGbHlYRLxALqEH9mW3UW_mlyAJB6-QGVgfODmo55kG__YtdV0nvtb7xoC1jYQAvD_BwE">no quiere habla</a>r? <b>¿Qué decir —y qué evitar— cuando finalmente cuenta lo que le pasa?</b> ¿Cuándo es momento de buscar ayuda profesional?</p><p>Estas son algunas de las preguntas que atraviesan a muchas familias y también a docentes que, frente al crecimiento de las preocupaciones vinculadas con la salud mental de niños, niñas y adolescentes,<b> buscan herramientas para poder acompañarlos.</b></p><p>Ansiedad, soledad, <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-bullying-nid30042023/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-bullying-nid30042023/">bullying</a>, <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-trastornos-de-la-alimentacion-nid28112023/#/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-trastornos-de-la-alimentacion-nid28112023/#/">trastornos de la conducta alimentaria</a>, <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-depresion-nid13012023/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-depresion-nid13012023/">depresión</a>, <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-suicidio-nid10092023/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/hablemos-de-suicidio-nid10092023/">ideas de muerte</a>, <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/violencia-en-las-escuelas-como-detectar-senales-abrir-conversaciones-y-actuar-a-tiempo-nid30042026/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/violencia-en-las-escuelas-como-detectar-senales-abrir-conversaciones-y-actuar-a-tiempo-nid30042026/">violencia entre pares</a> y el <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/chicos-y-pantallas-nid21062024/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/chicos-y-pantallas-nid21062024/">impacto de las redes sociales</a> son algunos de los desafíos que atraviesan hoy a chicos y chicas. Muchas veces, además, el sufrimiento no se presenta de la manera que los adultos imaginamos: <b>las señales pueden ser silenciosas, contradictorias o confundirse con “cosas de la edad”</b>.</p><p>La soledad es una de las expresiones de ese malestar: <b>uno de cada cuatro adolescentes de entre 15 y 18 años dice sentirse muy o bastante solo</b>, según un informe elaborado por <a href="https://www.gallup.com/analytics/509675/state-of-social-connections.aspx" target="_blank" rel="" title="https://www.gallup.com/analytics/509675/state-of-social-connections.aspx">Gallup.</a></p><p>Frente a este escenario surge <mark class="hl_yellow">“Estamos a tiempo. Cómo cuidar y acompañar la salud mental de niños, niñas y adolescentes frente a los desafíos de hoy”</mark>, un nuevo evento organizado por <b>Fundación LA NACIÓN </b>con el apoyo de <b>Unicef Argentina</b>, que busca acercar información y herramientas concretas para abordar problemáticas que atraviesan a las infancias y adolescencias.</p><p><a href="https://forms.gle/i34GdAPDmWdUXqvS9">Inscribite gratis al evento haciendo clic acá </a></p><p>El programa especial se hará el <b>jueves 10 de septiembre</b>, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, y podrá seguirse en vivo, <b>desde las 10 de la mañana y hasta las 12</b>, a través de <a href="https://www.lanacion.com.ar/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/">lanacion.com.ar</a>, <a href="https://www.youtube.com/@lanacion" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@lanacion">YouTube</a> y <a href="https://www.facebook.com/events/1025559713586451/" target="_blank" rel="" title="https://www.facebook.com/events/1025559713586451/">Facebook Live</a> de LA NACION. Será conducido por los periodistas <b>José Del Río y María Ayuso</b>.</p><p>La propuesta tendrá cuatro palabras como hilo conductor: <b>ver, escuchar, hablar y actuar</b>. A través de <b>especialistas</b>, <b>historias en primera persona</b> y la propia <b>voz de los jóvenes</b>, buscará ayudar a madres, padres, docentes y otros adultos de referencia a reconocer señales, fortalecer los vínculos y saber cómo intervenir cuando algo preocupa.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/QISD7U57LFDAHFROM62FQ2MMUQ.jpg?auth=14c2842d810b5246d3b803ec2804484493864f67265e9474ca63f0cd66798a8c&smart=true&width=3196&height=4795" alt="El evento reunirá especialistas y la voz de los jóvenes" height="4795" width="3196"/><h1>Qué mirar y cómo acercarse</h1><p>Uno de los ejes centrales será comprender <b>cómo se expresa hoy el sufrimiento emocional de niños y adolescentes y qué podemos hacer los adultos para acompañarlos</b>.</p><p>El experto en tecnología y ciudadanía digital <b>Sebastián Bortnik</b> pondrá el foco en cómo la tecnología está transformando los vínculos y el bienestar emocional de los chicos. Abordará fenómenos como <b>el uso de la inteligencia artificial y los chatbots como confidentes, los deepfakes y las nuevas formas de violencia digital</b>.</p><p>Por su parte, el psicólogo <b>Matías Muñoz</b>, especialista en vínculos, abordará temas como la soledad, la falta de propósito, la necesidad de presencia adulta y la importancia de construir vínculos donde los chicos puedan sentirse escuchados sin ser juzgados.</p><p><b>¿Cómo distinguir un malestar esperable de una situación que requiere atención? </b>¿Cómo abrir una conversación difícil? <b>¿Qué frases pueden ayudar y cuáles pueden hacer que un adolescente se cierre?</b> Serán algunos de los ejes que recorrerán la conversación.</p><p>El encuentro combinará la mirada de los especialistas con <b>testimonios en primera persona de jóvenes que atravesaron distintas situaciones de sufrimiento emocional</b>. Una de esas historias será la de <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/llegue-a-pensar-en-la-ropa-para-mi-funeral-clara-anotaba-sus-planes-suicidas-hasta-que-hablar-de-nid14052026/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/llegue-a-pensar-en-la-ropa-para-mi-funeral-clara-anotaba-sus-planes-suicidas-hasta-que-hablar-de-nid14052026/"><b>Clara</b></a>, quien atravesó una depresión durante su adolescencia con ideas de muerte y contará cómo, mientras por fuera intentaba sostener una imagen de normalidad, por dentro sentía que se iba “apagando”.</p><h1>Mucho más que aprender contenidos</h1><p>La escuela será otro de los escenarios centrales del encuentro. A partir del testimonio de <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/por-primera-vez-en-mi-vida-siento-ganas-de-estar-viva-juana-sufrio-un-bullying-extremo-que-la-llevo-nid16042026/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/por-primera-vez-en-mi-vida-siento-ganas-de-estar-viva-juana-sufrio-un-bullying-extremo-que-la-llevo-nid16042026/"><b>Juana</b></a>, una joven que sufrió bullying durante años, la especialista en educación y gestión educativa <b>Laura Lewin</b> reflexionará sobre el rol que pueden tener la escuela y las familias para prevenir situaciones de violencia, detectarlas tempranamente y construir entornos protectores.</p><p>Lewin plantea que uno de los grandes desafíos actuales es dejar de separar lo académico de lo emocional. Para ella, las habilidades socioemocionales deberían trabajarse de manera sistemática dentro de la escuela y las situaciones cotidianas pueden convertirse en oportunidades para aprender a gestionar la frustración, los conflictos y las emociones. Lo resume con una imagen: <b>“El aula es un gimnasio de emociones”</b>.</p><p>El bullying y el ciberbullying pueden dejar marcas profundas cuando quienes los atraviesan no encuentran una respuesta adecuada. Por eso, uno de los conceptos que atravesará este espacio será que <b>la convivencia también se enseña</b> y que familia y escuela necesitan trabajar juntas para construir vínculos basados en la empatía y el respeto.</p><h1>Qué necesitan los jóvenes de nosotros</h1><p>El encuentro contará también con el testimonio de <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/testimonio-la-reconstruccion-de-una-mujer-tras-el-suicidio-de-su-hijo-nid06052021/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/testimonio-la-reconstruccion-de-una-mujer-tras-el-suicidio-de-su-hijo-nid06052021/"><b>Jess Browne</b></a>, mamá de Nacho, un joven que murió por suicidio, y fundadora de Empesares.</p><p>A partir de su experiencia y del camino que recorrió posteriormente en prevención y postvención, reflexionará sobre el valor que pueden tener para los jóvenes la escucha, una conversación y la presencia de un adulto disponible, y sobre <b>qué podemos hacer para construir vínculos y espacios donde los adolescentes sientan que pueden pedir ayuda</b>.</p><p>Pero hablar de salud mental adolescente sin escuchar a los propios jóvenes dejaría afuera una parte fundamental de la conversación. Por eso, <b>Valentín Martínez, Paz Juárez y Milagros Patiño, integrantes del </b><a href="https://www.instagram.com/programaltavoz/" target="_blank" rel="" title="https://www.instagram.com/programaltavoz/"><b>Programa Alta Voz</b></a><b> </b>—una iniciativa federal de jóvenes que busca concientizar sobre salud mental en sus comunidades—, participarán de un panel especialmente dedicado a conocer la mirada de su generación.</p><p>Martínez también integra<b> </b><a href="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/tienen-sed-de-conectar-el-transformador-retiro-para-chicos-argentinos-que-fue-ovacionado-en-nid09122025/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/tienen-sed-de-conectar-el-transformador-retiro-para-chicos-argentinos-que-fue-ovacionado-en-nid09122025/"><b>Ánkyra</b></a>, un proyecto que busca generar espacios de conexión, escucha y pertenencia entre chicos y chicas. Los tres compartirán qué sienten que los adultos no estamos viendo, cuáles son las presiones que atraviesan hoy, qué necesitan cuando algo les pasa y qué espacios deberían existir para poder hablar sin miedo.</p><p>También pondrán sobre la mesa algunos de los desafíos que atraviesan hoy a su generación, como<b> la inteligencia artificial, los deepfakes, las redes sociales y otras problemáticas emergentes del mundo digital.</b></p><p>La conversación estará atravesada también por testimonios de otros jóvenes. Entre ellos, el de <a href="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/no-soy-menos-hombre-por-tener-anorexia-a-los-13-anos-ivan-comenzo-a-tirar-la-comida-a-escondidas-y-nid04062026/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/comunidad/no-soy-menos-hombre-por-tener-anorexia-a-los-13-anos-ivan-comenzo-a-tirar-la-comida-a-escondidas-y-nid04062026/"><b>Iván</b></a>, quien atravesó un trastorno de la conducta alimentaria y permitirá abordar las presiones vinculadas con el cuerpo, los estereotipos, las redes sociales y cómo algunas formas de sufrimiento pueden esconderse detrás de conductas que, desde afuera, incluso son celebradas.</p><h1>De la conversación a la acción</h1><p><b>Javier Quesada, especialista en Desarrollo Infantil Temprano y Salud de Unicef Argentina</b>, propondrá ampliar una de las preguntas que recorren el encuentro: además de preguntarnos qué les pasa a los adolescentes, <b>¿qué necesitan de nosotros?</b></p><p>Historias diferentes pueden tener elementos en común: la soledad, la desconexión, la sensación de no pertenecer o de tener que atravesar las dificultades solos. Frente a eso,<b> la pertenencia aparece como un factor protector</b>: sentirse parte de una familia, una escuela, un grupo de amigos, un club o una comunidad; saber que se tiene un lugar y que se es importante para otros.</p><p>En ese sentido, se abordará la necesidad de reconstruir espacios de encuentro y fortalecer una trama social que permita que los chicos se sientan conectados, incluidos y acompañados.</p><p>El encuentro buscará, en definitiva, que madres, padres, docentes y otros adultos de referencia puedan llevarse herramientas para pasar de la preocupación a la acción. Porque <b>aprender a mirar, escuchar y actuar puede cambiar una vida. </b></p><h1>Cómo participar</h1><ul><li>El evento podrá seguirse <b>de manera gratuita</b> a través de <a href="https://www.lanacion.com.ar/" target="_blank" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/">lanacion.com.ar</a>, <a href="https://www.youtube.com/@lanacion" target="_blank" rel="" title="https://www.youtube.com/@lanacion">YouTube</a> y <a href="https://www.facebook.com/events/1025559713586451/" target="_blank" rel="" title="https://www.facebook.com/events/1025559713586451/">Facebook Live</a> de LA NACION. </li><li>Quienes se inscriban completando <a href="https://forms.gle/i34GdAPDmWdUXqvS9" target="_blank" rel="" title="https://forms.gle/i34GdAPDmWdUXqvS9">este formulario</a> tendrán, además, la posibilidad de <b>enviar sus preguntas para los especialistas invitados</b>. </li></ul>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/OAN6F4IEJBEUDB4OKS7UKQH2GQ.jpg?auth=9ad4d2dab3de672125aca7ce7df1c777c5bd24d82b414daa868b4db40b4f571d&amp;smart=true&amp;width=4500&amp;height=3000" type="image/jpeg" height="3000" width="4500"><media:description type="plain"><![CDATA[La transmisión será el jueves 10 de septiembre a las 10 de la mañana]]></media:description></media:content></item></channel></rss>