<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[LA NACION - Teatro]]></title><category><![CDATA[Teatro]]></category><link>https://www.lanacion.com.ar</link><atom:link href="https://www.lanacion.com.ar/arc/outboundfeeds/rss/category/espectaculos/teatro/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[LA NACION - Teatro News Feed]]></description><lastBuildDate>Tue, 14 Jul 2026 11:16:42 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[Teatro para las vacaciones de invierno: musicales, rock, comedia y una experiencia a oscuras para compartir en familia]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/que-sale/teatro-para-las-vacaciones-de-invierno-musicales-rock-comedia-y-una-experiencia-a-oscuras-para-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/que-sale/teatro-para-las-vacaciones-de-invierno-musicales-rock-comedia-y-una-experiencia-a-oscuras-para-nid09072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Verónica De Martini]]></dc:creator><description>Con propuestas pensadas para todos los gustos, estas vacaciones de invierno combinan humor con emoción, sorpresa y activación de todos los sentidos</description><pubDate>Tue, 14 Jul 2026 10:57:31 +0000</pubDate><category><![CDATA[Qué sale?]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Se acercan las <b>vacaciones de invierno</b> y la cartelera de <b>teatro </b>se renueva con propuestas pensadas para compartir en familia: niños, adolescentes y adultos se van a divertir por igual. La posibilidad de ver <b>un musical de primer nivel en Buenos Aires, la aventura de vivir una experiencia a oscuras,</b> risa asegurada con una obra que combina comedia con rock y el clásico infantil que aman los más chiquitos de la familia. </p><h2><b>La gran apuesta teatral de la calle Corrientes</b></h2><p>La gran espera llegó con <i><b>Charlie y la Fábrica de Chocolate</b></i> donde 26 actores dan vida a todos los personajes a lo largo de la obra. Hace un año que comenzó el diseño y la realización tanto de la escenografía como del vestuario. Fue en julio de 2025 cuando productores, junto a los distintos equipos creativos y técnicos empezaron a desarrollar el proyecto que incluyó diseñar cada espacio de la fábrica, crear cientos de piezas de vestuario, pelucas y utilería. “<b>Se trabajó para dar vida a un mundo de fantasía que estuviera a la altura de la historia </b>y sorprendiera al público desde el primer momento”, asegura Magalí Altman, a cargo de la dirección de producción.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/OL4ZSVRMU5DTVGMXE2MKD42Q6A.JPG?auth=3dd5903720d7d4a545da19626f11b73b1d16628a0e78977d37aca800dfe07f78&smart=true&width=9504&height=6336" alt="Charlie y la Fábrica de Chocolate" height="6336" width="9504"/><p>Entre su elenco de adultos se luce <b>Agustín “Rada” Aristarán</b> en su rol de Willy Wonka: “No hubiera existido Charlie y la Fábrica de Chocolate sin él.<b> Cuando imaginábamos quién podía interpretar a Wonka, Agustín aparecía naturalmente por su talento,</b> su humor, su capacidad musical y esa mezcla de sensibilidad, misterio y juego que requiere el personaje. A partir de esa convicción comenzamos el proceso para obtener los derechos de la obra”, admite la productora.</p><p>El abuelo Joe es representado por Sebastián Almada que llegó a la audición como otros tantos actores, pero “<b>su prueba fue tan contundente que la decisión fue prácticamente inmediata.</b> Apenas terminó sentimos que era él”, cuenta Altman. Su dominio de la comedia, su versatilidad y fuerte presencia escénica lo llevaron a encajar a la perfección con el personaje. </p><p>En el caso de Mery del Cerro la producción ya había trabajado con ella años atrás en Casi Ángeles y sentían que tenía la calidez, vulnerabilidad y el instinto maternal genuino que buscaban para la Sra. Bucket. <b>Al principio del Cerro dudó en audicionar pero finalmente se presentó en el casting que se realizó en Mar del Plata y convenció al equipo creativo de inmediato</b>. “Su interpretación tenía exactamente la emoción y la verdad que estábamos buscando”, aseguran. </p><p>¿Cómo es trabajar con niños? Charlie y la fábrica de chocolate <b>tiene cuatro elencos para cada uno de los personajes infantiles, lo que hace un total de 20 niños que forman parte de la producción, tienen entre 10 y 14 años</b> y todos atraviesan un proceso de formación y ensayo tan exigente como el de los adultos. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/3PCX46WPAZEINNYB5UP75Z4C7M.JPG?auth=63e346681fec6e728886a583c33ce3fec996935ebb8793e1fce1282a8416cfa0&smart=true&width=9504&height=6336" alt="La fábrica más famosa abrió sus puertas" height="6336" width="9504"/><p>“En cuanto a las funciones, trabajamos bajo un sistema de rotación muy organizado. <b>Cada elenco tiene sus presentaciones preasignadas de acuerdo con la legislación vigente sobre trabajo infantil,</b> que establece normas muy estrictas respecto de las horas de ensayo, descanso y funciones. Nosotros cumplimos esas disposiciones de manera rigurosa, porque creemos que es fundamental que los chicos puedan disfrutar de esta experiencia sin dejar de lado su bienestar, su educación y su vida cotidiana”, asegura Altman.</p><p>Algunos de los chicos habían participado en producciones anteriores como Matilda y School of Rock, sin embargo para este proyecto fue requisito que todos volvieran a pasar por el proceso de audición. “<b>Cada musical tiene necesidades muy específicas y creemos que cada elenco debe seleccionarse desde cero</b>, evaluando qué requiere esa historia en particular”, explica la directora de producción. </p><p>En los últimos años podemos ver una fuerte presencia de producciones teatrales con niños como protagonistas, una nueva generación de talentos en nuestro país está demostrando arriba del escenario el nivel y profesionalismo del teatro musical en la Argentina. </p><p><b>Más información: </b>Hasta el 2 de agosto en el Teatro Gran Rex, Av. Corrientes 857.</p><h2><b>Una obra en plena oscuridad</b></h2><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/7WCGKEQOP5H3FD7JLGDTGHWWXE.jpg?auth=e5de2d973fc926f427c9154ae6fac1ad87126a9e5d8c44812922344b16301534&smart=true&width=900&height=1600" alt=""La canción del abuelo" en el Teatro Ciego" height="1600" width="900"/><p>La propuesta es vivenciar una obra en total oscuridad, afinando el resto de los sentidos y usando la imaginación es que el Teatro Ciego pensó para esta temporada de invierno propuestas breves para todas las edades. </p><p>Una de ellas es <i><b>La canción del abuelo</b></i>, que dura 50 minutos, el tiempo justo para que los chicos no se cansen o asusten ante tanta oscuridad. De todas formas, antes de ingresar <b>se aconseja estar siempre de la mano de los acompañantes y quien no se sienta seguro puedo decir en voz alta “quiero salir”</b> y alguien del staff lo guiará hacia la salida. </p><p>La sala es pequeña, con filas de cuatro asientos. Comienza con una tenue luz que se apaga a medida que el abuelo comienza relatar su historia, es en ese momento donde los personajes aparecen por medio de sus voces y llegan a los oídos desde diferentes rincones, <b>un perro juguetón que olfatea a los espectadores, aromas, sensaciones y clásicas canciones </b>interpretadas con la guitarra del abuelo que invitan a cantar a todo el público presente. </p><p>La técnica del teatro ciego surgió en Córdoba en 1991 y el 4 de julio de 2008 abrió sus puertas el primer Teatro Ciego del mundo con un enfoque cooperativo e inclusivo. <b>“La oscuridad vuelve innecesario el sentido de la vista y habilita la participación plena de personas con discapacidad visual”</b>, aseguran desde el teatro de un formato que permite vivir una experiencia única. </p><p><b>Más información: </b>funciones durante todo julio. Teatro Ciego, Borges 1974, Palermo. </p><h2><b>Rock y comedia para padres e hijos</b></h2><p>Llegan <b>Los Raviolis</b> con la segunda temporada de <i><b>Piyama Party</b></i>, un show de música y comedia dirigido por Diego Reinhold. La idea parte de una situación tan cotidiana como caótica: <b>una pareja logra organizar una noche tranquila a solas pero una llamada cambia todos los planes</b> cuando sus cuatro hijos que se quedaban a dormir en la casa de la abuela quieren volver a su casa. A partir de ese momento la trama se convierte en un torbellino de situaciones absurdas y reconocibles para cualquier familia. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/2ANSEG34HFEZTOFEXQJVNTFRBA.jpg?auth=cb3261e1a794fa10aac89b91d4223d10e3c7558c7152c2741b2f1c38b2ebe498&smart=true&width=7360&height=4912" alt="Los Raviolis" height="4912" width="7360"/><p>Entre escenas delirantes y momentos emotivos, el espectáculo se construye a partir de canciones que ya se transformaron en verdaderos himnos del cancionero familiar, interpretadas con la impronta rockera de Los Raviolis.</p><p>“Creo que la clave es que<b> la obra no necesita reinventarse para seguir vigente</b>. Habla de situaciones muy cotidianas de la crianza y de la vida familiar con las que distintas generaciones de madres, padres e hijos siguen identificándose. Pero, sobre todo, utiliza el humor para desdramatizar esas pequeñas dificultades de todos los días y reírse de experiencias que muchas veces generan estrés, cansancio o culpa. Además,<b> cada integrante de la familia encuentra algo distinto en el espectáculo:</b> <b>los chicos se conectan desde el juego</b>, la música y el humor, mientras que los adultos se reconocen en esas pequeñas escenas y emociones que forman parte de la crianza. Eso hace que nadie quede relegado, algo que no siempre ocurre en las propuestas familiares”, dice Gabriel “Gabichu” Wisznia, voz y guitarra de Los Raviolis. </p><p><b>Los Raviolis son una banda de rock para familias que se juntan para hacer música y catarsis sobre el lado B de la crianza.</b> Desde 2014 recorren escenarios nacionales e internacionales, fueron dos veces nominados a los Premios Gardel por Mejor Álbum Infantil, fueron declarados de interés cultural por la Ciudad de Buenos Aires y el año pasado recibieron el premio Konex a la música infantil. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/KWLQRJBWO5HZFOH3YIWNZTBGQA.jpg?auth=40e17fdbfc3a5ba53d20fa0e6dabe214d142fba89967750abe4e61088d730833&smart=true&width=2048&height=1366" alt="Puesta en escena de Los Raviolis" height="1366" width="2048"/><p>Los años pasan y ellos siguen buscando nuevas formas de pasar de ser una obra de teatro tradicional a una experiencia en sí misma: “Desde los almohadones que vuelan entre el escenario y la platea hasta los momentos en que el público opina, resuelve, baila, juega y participa activamente, todo hace que la gente deje de ser una espectadora para convertirse en parte de la historia.<b> Esa interacción fortalece el vínculo con el público y hace que cada función sea única.</b> Además, aparecen guiños a la actualidad que mantienen la propuesta siempre cercana, sin perder de vista el corazón de la obra: hablar de esos temas universales de la crianza y la vida familiar con los que todos, de una manera u otra, terminamos identificándonos”, concluye Gabichu </p><p><b>Más información: </b>funciones sábados y domingos y días de semana del 22 de julio al 2 de agosto. Teatro Paseo La Plaza, Av. Corrientes 1660.</p><h2><b>Bartolito y sus amigos cumplen 10 años</b></h2><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/UVBIDACIWRFCTA5UBLJOGMJPD4.webp?auth=5a4e422523ebd134cb0f022df459cd3014bfde12a85c6e032fbfaf86f90bba5d&smart=true&width=1417&height=946" alt=""La Granja de Zenón" cumple 10 años en el teatro" height="946" width="1417"/><p>Para los más chiquitos de la familia continúa el clásico que sorprende con espectáculo renovado todos los años:<b> La Granja de Zenón</b> cumple 10 años ininterrumpidos en la calle Corrientes. </p><p>La propuesta, que tendrá sus funciones durante las vacaciones de invierno, se llama <i><b>En busca del Arcoíris</b></i>. Tito y el gallito Bartolito comparten el mismo sueño que es llegar hasta el arcoíris. Pero cuando Zenon y Pinto les aseguran que eso es imposible la ilusión de los dos amigos parece desvanecerse pero su determinación no se termina. Juntos <b>emprenderán una aventura llena de desafíos y aprendizajes guiados por la certeza de que los sueños siempre valen la pena. </b></p><p>La dirección general del espectáculo está a cargo de Maximiliano Córdoba, quien trabaja con Sebastián Irigo en la dirección escénica y Vanessa García Millán, referente en el género infantil, a cargo de la coreografía. </p><p><b>Más información: </b>del 20 de julio al 2 de agosto en el Teatro Astral, Av. Corrientes 1639.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/QNQ2LSX3ZVB5DKORYHIHM7DEYM.jpg?auth=b5f3590b351687c00dd334a2ff148e175503523a557717594abfbbc95543e2d6&amp;smart=true&amp;width=6644&amp;height=4912" type="image/jpeg" height="4912" width="6644"><media:description type="plain"><![CDATA[Los Raviolis a pura música y comedia]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">photoALEJANDRALOPEZ</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Alejandra Perlusky, una mujer del musical: del “no” que marcó su carrera a brillar en Billy Elliot]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/alejandra-perlusky-una-mujer-del-musical-del-no-que-marco-su-carrera-a-brillar-en-billy-elliot-nid14072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/alejandra-perlusky-una-mujer-del-musical-del-no-que-marco-su-carrera-a-brillar-en-billy-elliot-nid14072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Florencia Falcone]]></dc:creator><description>“Soy el claro ejemplo de una actriz que está en las sombras”, dijo a LA NACION la artista que interpreta a la señorita Wilkinson</description><pubDate>Tue, 14 Jul 2026 09:01:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Teatro]]></category><content:encoded><![CDATA[<p><b>“</b><i><b>Billy Elliot</b></i><b> es muy mágico para mí, creo que es lo mejor que hice en mi vida”</b>, dice <b>Alejandra Perlusky</b> con el rostro iluminado, con esa misma ternura con la que anima al niño protagonista a soñar en grande. La mujer detrás de esa profesora de ballet incorrecta y cascarrabias –pero de buen corazón– que interpreta en la adaptación local del musical escrito por Lee Hall, con música de Elton John, tiene una historia que conecta profundamente con la de <a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/profundo-y-sensible-asi-es-la-version-local-de-billy-elliot-el-musical-que-se-convierte-en-un-gran-nid09062026/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/profundo-y-sensible-asi-es-la-version-local-de-billy-elliot-el-musical-que-se-convierte-en-un-gran-nid09062026/"><i>Billy Elliot</i></a>. De chica, Perlusky tenía todas las cualidades para desarrollarse en el ámbito de la danza clásica; incluso, una maestra que la incentivaba a seguir ese camino artístico, pero, <b>a diferencia de lo que sucede en la ficción, la negativa de su madre la llevó a abandonar eso que tanto anhelaba</b>. </p><figure><video height="542" width="960" poster="https://cdn.jwplayer.com/v2/media/X2mDWiyn/poster.jpg?width=720"><source src="https://cdn.jwplayer.com/videos/X2mDWiyn-0G6Pwvlw.mp4" type="video/mp4"/></video><figcaption>Alejandra Perlusky en Billy Elliot</figcaption></figure><p>La vida le dio revancha a través de la actuación y, en segunda instancia, del canto, y, a fuerza de talento y de maestros incondicionales que iluminaron su trayecto, se convirtió en <b>una pieza clave de la escena teatral argentina que se mueve en las sombras de la popularidad</b>. Estuvo en <i>Astor, Piazzolla eterno</i>; <i>Pretty Woman</i>; <i>Mamma Mia!</i>; <i>Benito de la Boca</i>; <i>Cabaret</i>; <i>Falsettos</i>; <i>Desde el sillón</i>; <i>Primeras damas del musical</i>; <i>Casi normales</i>; <i>Chicago</i>; <i>Sueño de una noche de verano;</i> <i>La ópera de tres centavos y My Fair Lady</i> (con producción de Alejandro Romay, padre de Diego y Omar Romay, quienes producen <i>Billy Elliot</i>), entre muchas otras. <b>Trabajó –y vivió– en España y en México;</b> fue coach vocal de Sofía Morandi en el <i>Cantando por un sueño</i> que se realizó durante la pandemia y hoy se luce como la señorita Wilkinson, papel que le valió <a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/premios-pinti-que-espectaculo-tiene-la-mayor-cantidad-de-nominaciones-nid08072026/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/premios-pinti-que-espectaculo-tiene-la-mayor-cantidad-de-nominaciones-nid08072026/"><b>una nominación a mejor actriz en musical de los Premios Pinti</b></a>, dedicados al teatro comercial.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/E4LC4O5WHBDLLISC5X4NOPBTCY.jpg?auth=b793445ad33bfc0c7d71faaf86918f9068249f4ae24693225ee94e77b574b8f6&smart=true&width=8016&height=5344" alt="Alejandra Perlusky y Osvaldo Laport, la profesora de danza y el padre de Billy, respectivamente" height="5344" width="8016"/><p><b>—¿Cómo fue ese “no” de tu mamá cuando eras chica?</b></p><p>—De los 5 hasta los 12 o 13 años, la edad de Billy, quería ser bailarina clásica. Mi primer amor fue el ballet y mi mamá me dijo: “De ninguna manera voy a permitir que sufras”, porque el ballet está asociado al sacrificio extremo. Tenía una profesora de danza del barrio e iba todos los días a tomar clases enfrente de la placita de Martínez. Un verano me anotaron en un seminario de técnica de la danza clásica del Colón. Ahí dije: “Che, esto es lo que quiero para mí”. Me acuerdo que iba vestida un poco como Billy, con medias de fútbol, y venía la profe y me decía “sacate esto”, y yo le preguntaba “¿por qué?”, pero me encantaba. Es contrafáctico; no sabremos nunca si me hubiese ido bien o no, pero tenía muchas condiciones y todo el <i>target</i> de bailarina clásica. Cuando mi mamá me dijo que no, la odié por un tiempo.</p><p><b>—¿Qué hiciste entonces?</b></p><p>—Abandoné la danza por enojo. Dije: “Listo, se terminó”. Después, cuando ya era actriz, volví a entrenar. Tomé clases de jazz porque ya estaba grande para el clásico, pero tenía una base de bailarina clásica espectacular que me recontra ayudaba. Es curioso, es lo que más estudié y nunca me dediqué a bailar. </p><p><b>—¿En qué momento empezaste a actuar?</b></p><p>—Cuando estaba haciendo el secundario, estudiaba teatro con Carlos Kaspar y dije: “Quiero ser actriz”. Cada vez que me metía a los ensayos de teatro en el colegio, era la nena más feliz del mundo y ese fue mi motor y mi brújula. Dije: “Tengo que seguir haciendo esto”. Terminé el colegio y me fui a estudiar con Rubén Szuchmacher, que es mi actual director en <i>Billy</i>; 30 años después me toca trabajar con él; nunca antes me lo había vuelto a cruzar. Es como un reencuentro de primeros amores; con el ballet y con Rubén. Por eso<i> Billy</i> es muy mágico para mí, y también creo que es lo mejor que hice en mi vida. Después, ingresé al Conservatorio Nacional a estudiar la carrera. El canto llegó más tarde. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/A66HRD2L2VAQZPX5GLIDH2ZDSA.JPG?auth=6d8a03c5bfe83eb09b879a349705036a27ff53a0400e83ac05aa9bad2f62de03&smart=true&width=8124&height=5416" alt=""Abandoné la danza por enojo", recuerda Perlusky sobre ese sueño frustrado que, con el tiempo, logró reconvertir" height="5416" width="8124"/><p><b>—¿Fue Pepe Cibrián quien descubrió tu talento para cantar? </b></p><p>—Sí, yo tenía 19 años y estaba en una obra suya con un rol que era puramente de actriz. En un ensayo, él iba pasando a nuestro lado y cuando nos tocaba el hombro teníamos que cantar. Fue algo medio de milagro, porque cuando me tocó a mí, salió el sonido y todos me miraron diciendo: “Ale, ¡estás cantando!“ Nadie lo podía creer. Faltaba una semana para el estreno y Pepito escribió una canción simple para mi personaje. Todo fue muy mágico y por separado. En ningún momento dije: “Quiero ser actriz de comedia musical”. La vida me fue llevando sola. </p><p><b>—¿Ahí te dieron ganas de explorar esa faceta como cantante o siempre estuvo ligado a la actuación?</b></p><p>—Mi base, donde más firme me siento, siempre es en la actuación. Yo me considero actriz. Después, canto y bailo. Y bailar, que fue lo que más hice, es lo último. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/B2C3GJ2N4ZEBXCFYTLY2REXPKM.jpg?auth=07ce9260532463c785339620fb136908a5342ee89018184ea8f7294a0407a641&smart=true&width=900&height=1125" alt=""Desde ese momento a hoy no pude dejar de cantar", recordó Perlusky en un posteo de Instagram sobre el día que Pepe Cibrián la ayudó a descubrir su talento como cantante" height="1125" width="900"/><p><b>—En </b><i><b>Billy Elliot</b></i><b> se conjugan esas tres cosas. ¿Tiene un condimento especial? </b></p><p>—Es la primera vez que me toca bailar tanto. En musicales como <i>Casi normales,</i> <i>Chicago,</i> <i>Mamma Mia!</i> o <i>Aladín, será genial</i>, que hice en 2005 en este mismo teatro, bailaba poco. Tampoco es que acá baile tanto. En realidad, la danza y el virtuosismo están en Billy, lo que se tiene que ver en mí son resabios de danza, como que en algún momento de mi juventud bailé, que es lo que me pasó en la vida real. No es que vas a ver a una bailarina eximia. Sí, se mueve la señora, pero viene de una base de danza de tiempo atrás. Incluso, me costó aprender volver a bailar, moverme, coordinar. Hay mucho esfuerzo detrás de lo que se ve, y no solamente en mi caso. Son horas de ensayo, de que no me salga, de volver a hacerlo y simplificarlo porque no me sale o porque me queda feo. Una es muy exigente también. </p><p><b>—Además, es tu primera experiencia trabajando con un elenco infantil. </b></p><p>—Es espectacular. Nunca pensé que me iba a tocar tan profundamente ver a un niño cantar, bailar y actuar. La responsabilidad y la entrega que tienen son una lección en mi cara; así hay que ser. Me iluminan, me enseñan. En un momento, mirá qué ilusa, dije: “Vamos a tener que estar atentos a los Billy” porque no tienen experiencia. En realidad, somos los adultos los que nos equivocamos; ellos son impecables, intachables, no se olvidan la letra, tienen un nivel de concentración espectacular. Son grandes maestros. Lo responsables que son y la alegría con la que trabajan. Uno con los años va perdiendo un poco la alegría y ellos son un ejemplo, están todo el tiempo sonriendo. Mateo [Tognolotti], por ejemplo, es uno de los niños que más veo sonreír. Está volando, sonríe y yo me descompongo del llanto. O Franco [Molozaj], también, lo veo bailar y me hace caritas, y Joaco [Joaquín Mondino Formichelli] en la lectura de la carta me destruye; los tres tienen una sensibilidad, una entrega y una responsabilidad admirable. </p><h1>Los maestros de la vida</h1><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/V37FKYAMSRDMJONWSPLXJRIQN4.jpg?auth=c141f6e9c3e2dc75bd3759cdac3d0ef3960865497e20d3db985a29db2f8b5bcf&smart=true&width=1170&height=1170" alt="En un ensayo junto a Mateo Tognolotti, uno de los niños que interpreta a Billy en la puesta argentina del musical
" height="1170" width="1170"/><p><b>—¿Qué maestros, así como Billy tiene a su profesora de ballet, te marcaron a vos el camino y te alentaron a cumplir tus sueños?</b></p><p>—Carlos Kaspar fue la persona que me impulsó y me empujó a ser actriz en el colegio haciendo obras súper increíbles que después hice profesionalmente, como <i>La ópera de tres centavos</i> en el San Martín, Antígona Vélez y otras cosas tremendas. Él me dijo: “Vos tenés que ser actriz”. Y el otro día me acordaba de que mi profe de matemática me regaló la nota porque me la había llevado a marzo y me dijo: “Está bien, total yo sé que vas a ser actriz”.</p><p><b>—¿Con tu mamá lograste reconciliarte?</b></p><p>—Sí. Después, con el tiempo te das cuenta de que tiene que ver con el miedo, con la protección de una madre. También, por los prejuicios de que el artista siempre se va a morir de hambre y que es difícil vivir del arte. En realidad, es difícil vivir de cualquier cosa, pero tenía que ver con ese concepto más antiguo de ir a la facultad a estudiar una carrera tradicional, algo con salida laboral.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/GZJAAN5WMBCL5LCLHIQ2AJ7MSM.JPG?auth=f7759b0739850d4e3769b129cb716f495f67d5f38bd6e69cd8c5fa6c4c5e8598&smart=true&width=9000&height=6000" alt=""Soy el claro ejemplo de una actriz que está en las sombras", sostiene la talentosa artista" height="6000" width="9000"/><p><b>—Estuviste en numerosos proyectos teatrales, pero hay una cuestión, a veces, con la popularidad, que le esquiva al actor de teatro musical. ¿Es así? </b></p><p>—Yo soy el claro ejemplo de una actriz que está en las sombras. Tal vez le decís a alguien mi nombre y si no es del palo del teatro no sabe quién soy. Soy un bicho de teatro y ese es mi lugar; no me veo siendo popular. Si viene como consecuencia de un trabajo, sí, pero nunca fue mi motor ser famosa.</p><p><b>—¿Pero existe la sensación de merecer más reconocimiento, más allá de la fama?</b></p><p>—Lo que pasa es que estamos viviendo en una época donde si no tenés muchos seguidores en las redes sociales o no estás en alguna plataforma, medio que no existís, no sos nadie. La sensación que tengo es que resulta difícil hacerse ver cuando las reglas del juego cambiaron. Para el casting de Pepito [Cibrián] hice la fila de una cuadra con mi foto impresa y completé una ficha; hoy te dicen “pasame un <i>reel</i>”. Si no te vas <i>aggiornando,</i> te quedás afuera, y yo no me fui <i>aggiornando</i> y me quedé un poco afuera. Tal vez es un error de mi parte; tampoco sé cómo hacerlo. No sé qué contenido subir. ¿A quién le importa lo que yo hago? “Hola, acá cocinando”. Me siento un poco grande para hacer eso. No está en mi naturaleza; me siento un aparato. Salvo que lo haga desde el humor, pero seria, haciéndome la linda, me descompongo de la risa. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/I3RWRHS5RRF3TN6GOPHQBXOV7M.JPG?auth=a74c9a2bbd8463cd66db18da1bed9860128b4cffabdb018c9e73b261f3ebd86e&amp;smart=true&amp;width=6223&amp;height=4148" type="image/jpeg" height="4148" width="6223"><media:description type="plain"><![CDATA[Alejandra Perlusky brilla como actriz, cantante y bailarina en Billy Elliot, el musical]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Rodrigo Néspolo</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Murió el gran escenógrafo y vestuarista Emilio Basaldúa, exdirector del Teatro Colón ]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/murio-el-gran-escenografo-y-vestuarista-emilio-basaldua-exdirector-del-teatro-colon-nid13072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/murio-el-gran-escenografo-y-vestuarista-emilio-basaldua-exdirector-del-teatro-colon-nid13072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Alejandro Cruz]]></dc:creator><description>Hijo del pintor Héctor Basaldúa; en cine trabajó en las películas Plata dulce y Los 7 locos y fue, tanto en teatro como en ópera, socio creativo de Sergio Renán</description><pubDate>Mon, 13 Jul 2026 19:13:10 +0000</pubDate><category><![CDATA[Teatro]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Hoy al mediodía, casi en paralelo a la noticia de la muerte del director de orquesta<b> </b><a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/murio-pedro-ignacio-calderon-historico-director-de-las-orquestas-filarmonica-de-buenos-aires-y-nid13072026/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/murio-pedro-ignacio-calderon-historico-director-de-las-orquestas-filarmonica-de-buenos-aires-y-nid13072026/"><b>Pedro Ignacio Calderón</b></a>, se supo del fallecimiento del gran vestuarista y escenógrafo <a href="https://www.lanacion.com.ar/cultura/el-caminador-del-teatro-nid356187/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/cultura/el-caminador-del-teatro-nid356187/"><b>Emilio Basaldúa</b></a>, <b>quien a lo largo de su extensa trayectoria estuvo a cargo de la dirección del Teatro Colón. </b>“Despedimos a un artista que supo construir mundos enteros con su mirada. Le agradecemos todo lo que le dio a este Teatro”, postearon desde la cuenta de <i>Instagram</i> del Colón ante la noticia de su muerte a los 83 años.</p><p>Nacido el 1° de noviembre de 1942, Basaldúa es un apellido ineludible de la historia del arte argentino. A su padre, <a href="https://www.lanacion.com.ar/cultura/de-la-figuracion-a-la-metafisica-nid184268/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/cultura/de-la-figuracion-a-la-metafisica-nid184268/"><b>Héctor Basaldúa</b></a> (1895-1976) se lo reconoce especialmente como pintor, pero también como un notable ilustrador y escenógrafo. Había completado su formación en París en la década de 1920 en la escuela de André Lothe, con otros jóvenes como Lino Enea Spilimbergo y Antonio Berni. A su vuelta a Buenos Aires, trabajó en el Colón aportando una nueva mirada sobre el trabajo escenográfico. </p><p>Inevitablemente, aquella influencia lo marcó. Emilio Basaldúa aprendió desde chico a amar la música y buscar que los espacios respiren al ritmo del sonido, de las historias, de las partituras. “Me pasé mi niñez recorriendo los pasillos y talleres del Teatro porque mi padre fue director escenográfico durante tres décadas”, solía reconocer este porteño <b>sumamente respetado y querido entre sus colegas.</b></p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DavP96muTZZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:658px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DavP96muTZZ/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">View this post on Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a></div></blockquote><p>Se graduó de arquitecto en la UBA y empezó a diseñar escenografías y vestuarios para teatro, televisión, cine y ópera. De hecho, pasó de ser director escenotécnico del Teatro Colón a desempeñar el cargo de <a href="https://www.lanacion.com.ar/cultura/emilio-basaldua-sera-el-sucesor-de-renan-en-el-colon-nid355144/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/cultura/emilio-basaldua-sera-el-sucesor-de-renan-en-el-colon-nid355144/">director general y artístico de la histórica sala </a>entre 2001 y 2002, en reemplazo de la gestión de <a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/sergio-renan-fanatico-de-racing-y-de-sandro-fue-director-del-teatro-colon-estuvo-63-dias-en-coma-y-nid13062024/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/sergio-renan-fanatico-de-racing-y-de-sandro-fue-director-del-teatro-colon-estuvo-63-dias-en-coma-y-nid13062024/"><b>Sergio Renán</b>. </a></p><p>A poco de concluir sus estudios universitarios, viajó a Londres gracias a una beca. Junto a un grupo de colegas realizó trabajos experimentales de diseño y planificación para las futuras ciudades del 2000. Al regresar al país en 1970, se desempeñó como dibujante en el equipo de escenografía del Colón. Contratado por el Fondo Nacional de las Artes, realizó un audiovisual sobre el pintor Prilidiano Pueyrredón. Y al poco tiempo comenzó su vinculación con el cine: trabajó como ayudante de escenografía en <i>Los siete locos</i>, de <a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/el-centenario-de-leopoldo-torre-nilsson-un-gran-realizador-que-cambio-para-siempre-el-cine-argentino-nid05052024/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/el-centenario-de-leopoldo-torre-nilsson-un-gran-realizador-que-cambio-para-siempre-el-cine-argentino-nid05052024/"><b>Leopoldo Torre Nilsson</b></a>.</p><p>Después de continuar con sus estudios en Florencia, volvió a la pantalla grande como escenógrafo de Fernando Ayala en <i>Triángulo de cuatro</i> (1974). A esa película siguieron, entre otras, <i>Los viernes de la eternidad</i> (1980), <i>Plata dulce</i> (1982), <i>No habrá más penas ni olvido</i> (1983), <i>Una sombra ya pronto serás</i> (1994) y <i>Tango</i>, el film de Carlos Saura nominado al premio Oscar (1998).</p><p>“El cine obliga a armar una panorámica de fotografías de edificios en escala y de decorados con utilería real, que pueden filmarse con el simple retiro de las paredes. Simbólicamente, para mí, de una manera algo casual, la arquitectura ha pasado a un segundo plano para dejar paso a la escenografía”, decía Basaldúa después de tomarle el gusto a su nuevo oficio de la mano de Ayala. También fue el encargado de diseñar la escenografía de <i>La vuelta al hogar,</i> de Harold Pinter y con dirección de Alejandro Maci, y de <i>Incendios</i>, de Wajdi Mouawad con puesta de Sergio Renán, entre otros montajes. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/7HCY7GLDPZBFJHIHE7AVBQGT4Y.jpg?auth=2474e179444af8eb4d95a25fc179a6d46daeb12b8befccfaaf3d665ce634c450&smart=true&width=2000&height=1333" alt="En 1995, realizó la escenografía de La ciudad ausente que contó con puesta de David Amitín" height="1333" width="2000"/><p>Para el CETC, el sótano del Colón dedicado a la experimentación, realizó la escenografía y el vestuario de <i>Il combattimento di Tancredi e Clorinda</i>, <i>Pierrot Lunaire</i>, <i>El milagro secreto</i>, <i>Noche transfigurada, Trazas sobre trazas</i> y <i>La rosa</i>. <b>Fue Sergio Renán quien le dio la primera oportunidad de llegar a la sala grande del Colón, en 1993</b>, cuando lo convocó para hacerse cargo de la puesta de <i>La vida breve,</i> que contó con régie de Emilio Sagi. Le siguieron <i>La ciudad ausente </i>(1995, régie David Amitin),<i> Macbeth </i>(1998, régie Jérôme Savary), <i>El cónsul</i> (1999, régie Gian Carlo Menotti), <i>La Cenerentola</i> (2012) y <i>L’elisir d’amore</i> (2015), ambas con puesta de Renán. </p><h1>“El Colón me fascinaba”</h1><p>En una charla organizada por la Fundación Proa reflexionó sobre los hitos de su propia formación. “A través de mi padre fui al Colón desde muy chico. <b>El Colón me fascinaba mucho, pero me parecía inalcanzable.</b> Como mi padre quería que tuviera un título, estudié arquitectura, que en los últimos años de facultad me aburrió mucho. Eso de que la arquitectura es ‘una mezcla de lo artístico con la técnica’ es medio mentira. En un punto creo que la escenografía es como una arquitectura construida ultrarrápidamente, algo que se levanta en 10 días y después desaparece”, apuntó.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/ZG5QWT6HGNCYHE7PFRIWK2535I.JPG?auth=7699eb3bbb2bdb0101a8afb27a5b3634f8a20d732e321951835b381d178b5fc4&smart=true&width=2416&height=1588" alt="Las escaleras y las infinidad de pasillos del Colón fueron siempre parte de su vida desde cuando su padre trabajaba allí" height="1588" width="2416"/><p>A lo largo de su trayectoria, por esas piezas construidas en pocos días para desaparecer, obtuvo también el Cóndor de Plata (1994), el premio a la mejor dirección de arte del Festival de La Habana (1996) y el Konex (2001).</p><p><b>Si de joven se la pasó caminando </b><a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/el-colon-desconocido-los-secretos-de-la-ciudad-oculta-a-15-metros-de-profundidad-nid13022026/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/el-colon-desconocido-los-secretos-de-la-ciudad-oculta-a-15-metros-de-profundidad-nid13022026/"><b>por los pasillos del Colón</b></a><b>, cuando asumió durante esa corta gestión no perdió ese hábito.</b> “Quiero mucho a este Teatro por razones personales. Soy de hablar con la gente y de ir a los talleres donde todos los días veo a técnicos y artesanos que se las ingenian para sacar soluciones de la galera. Y no quisiera perder esa costumbre”, <a href="https://www.lanacion.com.ar/cultura/el-caminador-del-teatro-nid356187/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/cultura/el-caminador-del-teatro-nid356187/">dijo a LA NACION </a>apenas aceptó el desafío de dirigir la histórica sala tras el paso al costado de su amigo Renán.</p><p>Asumió tamaña responsabilidad en tiempos de corralito, de crisis económica, de demandas gremiales, de agitación en las calles, de cambios políticos. En medio de ese campo minado, se concentró en lo suyo: “No considero conveniente que una ópera sea repuesta <i>per se </i>sin alguna contribución original. Algo nuevo tiene que haber. Hay que evitar que el teatro o la ópera se vuelvan arqueológicos. Al mismo tiempo, tampoco hay que introducir elementos extemporáneos que pudieran impedir que se pueda vivir y respirar la música", confesó a poco tiempo de haber iniciado su gestión en el Colón. </p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/IQmAuf7iQpI?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="L&#39;Elisir D&#39;Amore: Una furtiva lagrima -  Ivan Magrì"></iframe><p>En su contrato había propuesto que, dentro de sus honorarios anuales como director, estuvieran incluidos, sin costos extra, una escenografía y una realización de vestuario de su autoría.<b> “Para mí, son un cable a tierra, una necesidad personal. </b>No acepto que porque sea director del Colón no pueda hacer una escenografía. Me considero un artista que va a poner su mejor voluntad en esta tarea, pero no me quiero transformar en un empresario ni en un funcionario”, había aclarado por entonces. </p><p><a href="https://www.lanacion.com.ar/cultura/el-caminador-del-teatro-nid356187/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/cultura/el-caminador-del-teatro-nid356187/"><b>Basaldúa</b></a> será velado mañana, martes, de 16 a 21 en Malabia 1662, y su entierro se realizará en el Cementerio Alemán al día siguiente, a las 11 de la mañana.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/SLICL7DXVBG3FGKDL5ANZKISVA.JPG?auth=af906e4eccc2982ed555503a341c0eff4e93feb2fa8c9ebcb82be55dcb41fae1&amp;smart=true&amp;width=2399&amp;height=1574" type="image/jpeg" height="1574" width="2399"><media:description type="plain"><![CDATA[Emilio Basaldúa, el artista que pasó buena parte de sus días circulando los pasillos del Teatro Colón]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">FEDERICO GUASTAVINO</media:credit></media:content></item></channel></rss>