Ahora también hay cine en el cielo raso

The Hotel no deja nada librado a lo convencional en las 25 habitaciones que ofrece al público de Lucerna
The Hotel no deja nada librado a lo convencional en las 25 habitaciones que ofrece al público de Lucerna
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29 de agosto de 2001  

Distinto, extraño, único. Todas palabras para describir a The Hotel, un hotel-boutique , como se autodenomina este pequeño hotel en Lucerna, Suiza, inaugurado hace un año. Claro que los calificativos dejan de sorprender si se aclara que su diseño estuvo a cargo del conocido arquitecto francés Jean Nouvel, reciente ganador de la Medalla de Oro del RIBA.

Ya desde la calle, o desde el parque frente al que hace esquina, llama la atención no por su estructura edilicia -un típico edificio de seis pisos construido en 1907-, sino por lo que deja ver en su interior. Al anochecer todas las luces están encendidas y desde afuera lo que más atrae es el cielo raso de sus habitaciones, cosa que en un hotel corriente , por mucha categoría que tuviera, sería anodino, salvo alguna araña exótica. Pero como The Hotel no tiene nada convencional, es justamente en el cielo raso donde se descubren reveladoras escenas. De lejos parecen frescos renacentistas; sin embargo, son algo mucho más moderno: copias exactas en dimensiones de mural y procesadas por computadora de determinados fotogramas de 25 escenas de películas, que impactaron al arquitecto, a veces por la expresividad de un rostro, por ejemplo.

En general, contienen una alta dosis de erotismo, en la mayoría de los casos no explícitamente representado. Dominan las mujeres, pero los hombres, presentes o no, definitivamente están. Las películas responden a nacionalidades, épocas y géneros diversos. Los actores también. ¿Alguien se imagina dormir mirando a una Michelle Pfeiffer tamaño gigante recostada en una chaise-longue junto a John Malcovich, en Relaciones peligrosas ? ¿O una curiosa escena de Ultimo tango en París cuyos personajes apenas se advierten en los extremos opuestos del cuadro? Cada mural cuenta además con una frase dicha durante la escena. También, sobre una de las paredes de la habitación, figuran el nombre de la película, del director y los protagonistas, y el año de producción.

Pero claro está que Nouvel no se queda sólo en el cielo raso. Su impronta se revela ya en el hall de recepción.

Las habitaciones, a todo color

En su doble altura se destacan el color negro en los pisos y las paredes que a un metro del cielo raso vira hacia el cobrizo, el mostrador en acero, y mucho vidrio, ya que tiene enormes ventanales a la calle, hacia el restaurante Bam Bou que está un desnivel más abajo, y hacia el bar The Lounge un desnivel más arriba, sobre el restaurante. El cielo raso aquí se viste con varillas de madera. Toda la decoración del hotel ha sido diseñada por Nouvel y tanto el hall de recepción como The Lounge exhiben sillones de cuero negro y mesitas de madera. El único rasgo llamativo en la recepción -que se repetirá también en The Lounge- es una enorme foto, que al estar tan ampliada parece una obra abstracta en amarillos y naranjas.

Los corredores que dan a las habitaciones no se destacan. Más bien, todo lo contrario; la idea es reflejar que nada ocurre en un pasillo cuya función única es dar paso a otro espacio. Los corredores son enteramente grises y sin revoque fino. Pero el propósito es doble: con su austeridad crean de antemano una cierta expectativa sobre el lugar de destino. Amén del mural en el cielo raso, en las habitaciones de Nouvel prevalece el color. Cada una tiene un tono único, muchas veces oscuro y en contraste con los del cielo raso, otras brillante y vívido. Eso es un logro del colorista Alain Bony, que además invadió algunas paredes con sombras en los colores del mural, como si fueran reflejos naturales dados por la luz del ventanal. Lo mismo ocurre en el cielo raso de la entrada del baño, un espacio desprovisto de puerta, donde con manchas se transmite la idea del reflejo del mural. Sillones y apoyapiés con formas redondeadas y en cuero naranja, rojo o verde, se exhiben en salas oscuras. La única puerta de la habitación es la de entrada, cuya parte interior es un enorme espejo.

Nada que sea como estar en casa

Para el empresario Urs Karli, se trata del "escenario perfecto"

Cuando Urs Karli, un exitoso empresario hotelero y gastronómico, abordó a Jean Nouvel con su proposición de construir un hotel, no tenía la menor idea sobre la posible respuesta. El empresario, cuyos restaurantes demuestran su espíritu innovador, había conocido el trabajo de Nouvel durante la construcción de uno de los más ambiciosos proyectos del arquitecto: el Centro de Conferencias y Cultura de Lucerna. Nouvel visitó el sitio elegido por Karli durante 30 minutos, y no se supo más de él hasta que, seis semanas más tarde, presentó un proyecto integral para el hotel. "Creo que la industria hotelera es entretenimiento, estamos para entretener a la gente, y el concepto de Nouvel es el escenario perfecto", diría luego el empresario.

"La idea detrás de The Hotel es la de ofrecer una experiencia única, para diferenciarse de los lujosos hoteles de las grandes cadenas internacionales, cuyas alfombras y decoración clásicas son más que previsibles, en un intento de hacer sentir al huésped como en casa . Por el contrario, quien se hospede aquí jamás podría tener lo mismo en su casa", dice María Wicki, gerente de ventas. Ni siquiera hay dos habitaciones iguales en el hotel, cuya decoración -también marca Nouvel- ha sido exclusivamente diseñada para cada espacio.

Ficha técnica

Propietario:

Urs Karli, dueño también de los hoteles Astoria y Schiller, de Lucerna

Arquitectura y diseño:

Jean Nouvel, París

Líderes del proyecto:

D. Laurent, M. Raasch, AJN, París

Empresa constructora:

Walter Stadelmann AG, Lucerna

Asesor en color:

Alain Bony, París

Asesor en el diseño de Bam Bou:

Thomas Bricchi, Zurich

Instalaciones:

10 Deluxe Studios con vista al parque, 5 Corner Junior Suites con vista al parque, 10 Garden and Park Deluxe Suites con balcón y vista al parque, el bar The Lounge y el restaurante Bam Bou

Superficie:

6 plantas de 15 x 15 m, es decir, 225 m2 cada una. Descontando la planta baja, hay 5 habitaciones por planta

Tiempo de remodelación:

2 años

Costo del proyecto:

US$ 4.700.000

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