Feng-shui

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22 de marzo de 2000  

Isabella M.Obrist es austríaca, terapeuta especializada en medicina tradicional china diplomada en Shanghai y Pekín, y profesora de feng-shui. Vive y trabaja en París y vino a la Argentina para entrenar a los interesados en esta milenaria disciplina (el 31 del actual, y 1 y 2 de abril, de 9 a 18, en el Hotel Conquistador de esta capital).

"En el nivel I presento el Feng-shui que trabaja con la forma. El método busca encontrar la armonía del edificio con el entorno, la ubicación más auspiciosa. Se estudian el terreno y la planimetría de la casa, y se considera las formas cuadradas, redondas y rectangulares mejores que las triangulares o las irregulares", explicó.

-¿Cómo lo sabe?

-Se trata de ver el flujo del ch´i, de la energía; en las formas irregulares, el ch´i se estanca con más facilidad y hay que ayudarlo a circular.

-¿Qué otros factores hay?

-El asoleamiento, los vientos dominantes, la calidad de la tierra y del aire, la topografía, los factores naturales en su conjunto.

-¿Cómo sigue el curso?

-El último día, enseño a utilizar el Ba´Kua, o método de las 8 puertas. Cada una de ellas representa una parte del cuerpo, un aspecto del destino, y es favorecido por determinados colores y elementos.

-¿Cuántos son los niveles?

-En Francia son 9 y se dictan en 2 años, aquí vamos a dar 4 o 5 más compactos.

-¿Cuál es el mejor método?

-El FS brinda diferentes herramientas y cada analista, cada proyecto, necesita alguna más que otra.

-Una casa enferma , ¿enferma a quien la habita?

-Cuando está hecha con materiales contaminantes o la cama está mal ubicada, hay corrientes subterráneas que perturban el sueño y estos desajustes no propician el normal funcionamiento fisiológico y anímico de sus habitantes; estamos frente a un lugar enfermo que, más tarde o más temprano, enfermará a los que lo habitan.

Informes: 4775-2198, Sylvia Falchuck.

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