Madera: simplicidad y pureza

El noruego Einar Jarmund defendió la arquitectura que prioriza el uso de este material noble; dice que prefiere las plantas simples como protagonistas, lo que permite crear sin modificar el paisaje
El noruego Einar Jarmund defendió la arquitectura que prioriza el uso de este material noble; dice que prefiere las plantas simples como protagonistas, lo que permite crear sin modificar el paisaje
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28 de septiembre de 2005  

Tanto en su presentación en la X Bienal de Arquitectura de Buenos Aires como en la charla con LA NACION, Einar Jarmund, arquitecto noruego fundador del estudio Jarmund/Vigsnaes, muestra paisajes de su país para delimitar la geografía de su arquitectura, signada por la noche eterna del invierno polar y los soles de los dos meses diurnos del verano. "Llevamos varios años usando el título Estrategias naturales en nuestras presentaciones -dice Jarmund-, porque ésa es nuestra búsqueda: en cada lugar remoto donde manda la naturaleza, la arquitectura tiene que meterse en ella y es ahí donde surgen las estrategias para explorar y elaborar soluciones".

Colinas, bosques, lagos y pendientes, además de las condiciones particulares de la luz nórdica, son clave en los desarrollos del estudio, que trabaja con la premisa de no modificar el paisaje, sino de adaptar la arquitectura. "La gente vive en estrecho contacto con la naturaleza, por eso los edificios juegan con la luz y la oscuridad; con la madera, que da la introspección y el resguardo para el invierno, y las claraboyas y ventanas, que buscan el sol cenital", explica.

La madera de árboles altamente resinosos es la más aprovechada para las obras que, en todos los casos, utilizan fachadas ventiladas, separando la pared de la madera, mientras que en los techos se usan membranas de goma como aislante. "Cuando la madera no garantiza resistencia, como la de alerce, se impregna con pinturas y aprovechamos para darle color sobre el paisaje", dice.

Y allí se descubre su verdadera obsesión: "Me gusta visualizar la individualidad de cada espacio y explotarlo con formas puras, geométricas, pero a la vez muy expresivas, insertas en el entorno sin modificarlo -propone Jarmund-. La Villa Flint, por ejemplo, cerca de Oslo, es un caso de integración total. Allí se levantaron paredes de cemento posadas sobre una roca escarpada, generando una continuidad en dos niveles del material natural y el constructivo".

La villa suma, sobre la base de cemento en L, paredes de madera colocadas tabla por tabla, y la primera planta forma un diseño aterrazado que guía las visuales sobre la copa de los árboles. "Buscamos minimizar plenamente el daño sobre el paisaje", completa.

Otra de las características salientes de sus obras es que muchas de las casas están construidas elevadas, sobre una serie de pilotes, y la explicación, nuevamente, la da el clima: el suelo se congela en invierno, y elevando los edificios se ahorra energía al calefaccionarlos.

Expresividad fundamental

La casa de los Fisherman se define, según Jarmund, como el sueño de una noche de verano: con una planta rectangular que mira al Norte, como un bote alargado recubierto longitudinalmente en madera y sostenido sobre pilotes; los ventanales de hierro galvanizado se sueltan de la estructura poligonal que da el techo y las paredes inclinadas para sumergirse en el paisaje. "Siempre nos llama la atención dar permeabilidad, transparencia, a los ventanales que, paralelos, dejan ver el bosque y del otro lado, el lago. "La búsqueda es una obra sensual que mire y se deje mirar por la naturaleza", explica el arquitecto. En cuanto a la forma elegida para los techos a dos aguas y las paredes inclinadas, la inspiración se halló en viejos quioscos de helados de Noruega, con la calidez de la madera como leitmotiv.

Al final del recorrido por una larga serie de obras en lugares inhóspitos -donde priman ingeniosas viviendas unifamiliares- aparece una curiosa cabina hecha en madera y pintada de negro, con cuatro claraboyas en el techo, y curvas y desniveles en el cielo raso, de mayor a menor en el interior. "Desafiamos la pendiente con una casa como una gran roca en medio del terreno, en un material, una síntesis", dice. Y el horizonte, en esta casa como en las demás, sigue estando muy claro.

La madera marca sus tendencias

Jarmund tuvo la oportunidad, durante la X Bienal de Arquitectura, de presentar las posibilidades de la madera en la construcción y el diseño. Su socio, Hakon Vigsnaes, arribará a Buenos Aires el 5 de octubre, para continuar divulgando los beneficios de este material tan utilizado en su país natal en la Segunda Jornada Nacional de Arquitectura en Madera.

Organizada por la Cámara Argentina de Aserraderos de Maderas, Depósitos y Afines (Cadamda), la jornada -en el Tattersall de Palermo- tendrá cinco conferencias sobre el uso, la preservación y el embellecimiento de la madera, a cargo de profesionales como Vigsnaes y los arquitectos Jorge Sarquis, Rolando Schere y Jorge Barroso, director del Departamento de Arquitectura de la Cadamda. Además, las empresas del sector participarán de una exposición contigua y presentarán sus innovaciones.

El costo de inscripción para la jornada es de 100 pesos y se puede realizar en la sede de la Cadamda (Alsina 440, planta baja D) o vía e-mail a eventos@cadamda.org.ar

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