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Zaha Hadid, últimas obras

En una entrevista exclusiva, la arquitecta de origen iraquí aclara algunos puntos teóricos y presenta sus obras recientes en Alemania, Italia e Inglaterra
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29 de marzo de 2000  

Una de las figuras más destacadas en el panorama arquitectónico internacional de la actualidad, la arquitecta de origen iraquí Zaha Hadid parece ejercer con su fuerte temperamento una particular seducción entre los colegas. El hecho no se debe, sin embargo, a las polémicas que caracterizaron en un principio su producción, sino a la convicción con que manifiesta sus ideas y defiende los proyectos que la llevaron a la fama de modo explosivo hace más de una década.

Más allá de las inequívocas morfologías de sus edificios, la arquitecta enfatizó en la entrevista con La Nación el contenido teórico y la ideología que los sustenta. Además, realizó un análisis de los últimos años de su carrera y desarrolló las particulares ideas urbanas que definen sus obras recientes.

-Usted se hizo repentinamente famosa con muy pocos proyectos construidos. A tantos años de aquel momento, ¿considera que su producción ha sido aceptada o aún continúa en la pelea?

-No creo ser completamente aceptada. Es decir, sólo lo soy por determinadas personas, pero en general pienso que no. Es un proceso lento, durante el que he luchado por mucha gente y si muchas cosas salieron adelante fue por haber sido el tipo de persona que posee esa imagen de luchadora. Pero siempre supe que sería difícil por varias razones: vivo en Gran Bretaña, pero no soy inglesa y producir fuera del país de origen a veces se hace casi imposible. Sin embargo, esto está cambiando últimamente.

-En sus últimas conferencias muestra numerosas obras nuevas. ¿Está construyendo mucho actualmente?

-Sí, tenemos mucho trabajo. No demasiadas cosas, pero el panorama es diferente en los últimos años.

-Su arquitectura se caracteriza aún por una fuerte propuesta...

-Realmente nos esforzamos para lograrlo; creo que es muy importante que construyamos los proyectos teóricos -es decir, los proyectos ideológicos-, pues de este modo se trasciende la idea de hacer algunos lindos edificios o interesantes estructuras para lograr verdaderas estrategias ideológicas construidas.

-¿Intentó demostrar que su arquitectura podía ser construida?

-Creo que muchos confundieron los dibujos publicados que mostraban las numerosas y diferentes imágenes que hacemos durante el proceso con la totalidad del edificio en su condición de tal. A veces hemos sido malentendidos.

-No alcanzo a imaginar cómo sería un plano técnico de sus edificios. ¿Es para usted muy difícil explicarlos a quienes los materializan?

-No, no, tenemos muy buenos ingenieros y además explicamos el concepto y cómo traducirlo fácilmente a los términos constructivos.

-Usted menciona el concepto de paisaje artificial . ¿Podría aclarar los alcances del mismo?

-Siempre hemos tenido un especial interés en desarrollar un nuevo planeamiento y esto se transformó en ideas de urbanismo en cualquier escala. Concretamente, cómo la idea de totalidad de un paisaje puede sustituir un mero programa sobre el terreno. En el caso de tener que realizar una gran masa o volumen, descubrimos que un modo de resolver el problema es crear una topografía y luego traducirla a arquitectura.

-¿Cómo convive su arquitectura con la ciudad? ¿Intenta producir alguna clase de ruptura o se inspira en un concepto de preservación o asimilación del entorno?

-Intentamos comprender la condición o el carácter allí presente y traducirlo con un programa y una implantación de un modo que no es correcto ni incorrecto . Procuramos siempre inventar una nueva condición donde se requiere una nueva interpretación de la situación. A veces necesitamos producir algo que se comporte como un objeto extraño y otras, algo que emerja para aportar una variación en el entorno. La idea de contexto o sitio ha cambiado, no solamente debe implicar los edificios existentes, sino otras fuerzas que pueden ser traducidas en un plano.

-¿Cuál es la relación (si la hay) entre el paisaje artificial y el natural?

Más que ideas concretas de paisaje, existen algunas sobre la topografía del sitio, que pueden ser usadas para conformar grandes masas construidas. Estas no involucran solamente el objeto, pues la idea de paisaje debe fluir para producir un modo diferente de ocupación del terreno, con varias capas de actividad cívica sobre el suelo. No es una idea para ganar superficie en el terreno, sino que proviene de un concepto geológico y arqueológico, relacionado con las capas que conforman la estructura terrestre. El edificio se compone de acuerdo con esas mismas leyes, que rigen la composición del contexto.

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