Con argumentos para seguir liderando

La renovada pickup Toyota Hilux muestra una imagen renovada y, por fin, un eficiente motor diesel turboalimentado
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25 de agosto de 2001  

Se hizo esperar, pero finalmente llegó. Ahora, la Toyota Hilux, el utilitario que lidera holgadamente el segmento de las pickups del mercado argentino desde hace cuatro años, cuenta con un motor turbodiesel con 116 caballos de potencia con el que iguala y, en algunos casos, supera al de sus rivales de franja.

Toda la gama (manejamos la versión SRV 4x4 full), además del propulsor, renovó su diseño exterior, con un dibujo de líneas redondeadas, logrando una estética más moderna y dinámica.

Los cambios más profundos se realizaron en el sector frontal, en el que se destaca el capot elevado y surcado por dos nervaduras pronunciadas, que nacen desde el parabrisas y culminan sobre la nueva parrilla.

La grilla delantera, que ahora tiene elementos verticales, está rodeada por un perfil metálico y enmarcada por los faros delanteros rectangulares de buena luminosidad.

Todos estos cambios le entregan una imagen más musculosa que la de la versión anterior, además de aportarle una atractiva figura y una presencia que no pasa inadvertida.

Mecánica. Esta es la innovación más beneficiosa en la nueva pickup, ya que era uno de los puntos en que era superada claramente por sus competidores.

El motor turbodiesel 1KZ-TE de 3 litros (el mismo de la SW4) muestra una notable agilidad para mover con potencia la camioneta de 2800 kilos de peso.

Algo ruidoso al regular, característica que desaparece al subir las revoluciones, el propulsor de 116 caballos entrega buenas aceleraciones y suavidad de marcha, lo que aporta en el confort de conducción.

Otras de las buenas cualidades es la de su alto torque a bajas revoluciones que, complementado por el turbo que entra en acción alrededor de las 2000 vueltas, le entregan las reservas de energía suficientes para asegurar las maniobras de sobrepaso.

Esta propiedad es beneficiosa tanto para moverse con agilidad en el tránsito ciudadano y de ruta como para superar con mayor eficiencia las pruebas fuera del asfalto, algo que resultará bienvenido para los amantes de las travesías.

La caja de cambios, de inserciones precisas, está mejor relacionada mostrando una primera más larga y mayor suavidad en las marchas altas, sin saltos bruscos entre uno y otro cambio, lo que aporta en la suavidad de marcha.

El consumo es contenido y también es buena la autonomía, con un promedio urbano-interurbano cercano a los 700 kilómetros.

Comportamiento dinámico. Al igual que el del motor, este es otro ítem que ha mejorado. El sistema de suspensión (independiente delantera y de eje rígido, elásticos longitudinales y amortiguadores trasera) se muestra equilibrado.

Este esquema da como resultado un mejor confort para circular sin carga por la ciudad o la ruta, donde se la siente menos saltarina que la versión anterior y más compensada al negociar las curvas, donde, por su centro de gravedad elevado, denota un balanceo inicial de la carrocería.

La dirección asistida es suave y precisa, lo que significa confort para las maniobras, sobre todo las de estacionamiento.

En las pruebas off-road a las que la sometimos expuso una notable mejoría. Por supuesto, en este sentido tiene mucho que ver el nuevo propulsor que le da vitalidad para superar con más facilidad los obstáculos.

El punto débil en las condiciones más exigentes está en el ángulo de salida, ya que el largo voladizo trasero y el paragolpes bajo hacen que se deban extremar los cuidados para no rozar los obstáculos. Entre las aptitudes se destacan el buen radio de giro y el despeje al suelo.

Seguridad. Este es un rubro que presenta también un leve progreso, por la inclusión de serie de airbag para el conductor (notándose la ausencia de este elemento para el acompañante) y el sistema de frenos con ABS.

La visibilidad es buena hacia el frente, pero escasa hacia atrás por el retrovisor central, de tamaño pequeño, todo lo contrario de los espejos laterales, que tienen una buena dimensión y permiten dominar el camino.

El utilitario tiene barras laterales de protección, cinco cinturones de seguridad inerciales, la misma cantidad de apoyacabezas y traba de seguridad para niños.

El poder de frenado es bueno en todo tipo de condiciones, aun con las ruedas pisando distintas superficies.

Confort y equipamiento. La presentación del interior es lo que menos nos gustó o, mejor dicho, nos desilusionó, ya que no se ha renovado, mostrando sólo pequeños cambios. Lo más moderno que tiene es el volante de cuatro rayos, porque ahora cuenta con airbag, luego todo continúa igual.

En general, los utilitarios de la marca no destacan en este aspecto en el que exhibe un diseño espartano y, a nuestro criterio, pasado de moda; esta pickup no es la excepción.

La cabina es luminosa y con agradables terminaciones, sobresaliendo la buena ergonomía de los comandos eléctricos de las ventanillas y los espejos exteriores. Adelante es espaciosa, pero los que ocupen las posiciones traseras se encontrarán con poco lugar para las piernas.

Gracias al estribo y al ángulo de apertura de las puertas es fácil el acceso a todas las plazas. La posición de manejo es buena y se puede adaptar, gracias a la regulación del volante, que modifica en altura.

Conclusión. El precio de la versión que probamos si bien no destaca tampoco desentona, por lo que se puede decir que es competitivo respecto de las pickups que se ofrecen en el mercado, manteniendo una buena relación costo-beneficio.

La gama ofrece un amplio abanico de posibilidades con cabina simple o doble, tracciones 4x2 o 4x4 y cinco niveles de equipamiento, destacándose el precio de la de inicio de gama (la de cabina simple 4x2 STD) a $ 17.900, que es la más barata del segmento.

En definitiva, la nueva pickup Toyota Hilux demuestra que no se quedó conforme con los lauros hasta aquí obtenidos y renovó sus argumentos como para seguir siendo la más elegida.

Con el cambio justo

Las opciones de alta y baja permiten que la pickup responda en forma eficaza a todas las condiciones del camino. El sistema de desconección automática de diferencial (ADD), dentro del diferencial delantero, acopla o desacopla en forma automática la tracción en el tren delantero como respuesta a un cambio de la selectora.

H4: Esta selección es conveniente para situaciones que requieren de la doble tracción a medianas y altas velocidades.

L4: Ideal para situaciones de off-road extremas.

H2: Para conducción normal, con bajo consumo.

Prueba: Toyota Hilux TD

  • Presentación mundial: julio de 2001
  • Presentación en la Argentina: julio de 2001
  • Lugar de producción: Zárate, Argentina
  • Fabricante: Toyota Argentina SA, 0800-888-8696
  • Precio: US$ 32.800
  • Garantía: 3 años o 100.000 kilómetros
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