Convertida en una experta copiloto

La diseñadora tiene claro que nadie está exento de cometer errores al conducir
La diseñadora tiene claro que nadie está exento de cometer errores al conducir
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30 de septiembre de 2005  

¿Quién te enseñó a manejar?

Cuando tenía 25 años me enseñó mi marido; no fue algo natural como cuando se aprende de joven. A mí me resultó difícil.

¿Cuál fue tu primer auto?

Un Renault 12 blanco.

¿Qué modelo tenés actualmente?

Un Mitsubishi Montero blanco.

¿Qué color te gusta?

Blanco o negro.

¿Automático o manual?

Automático, 1000 por 1000, me acostumbré a usarlo y me parece más cómodo.

¿Coupé, familiar, 4x4 o van?

Una van o 4x4 está bien.

Si tuvieras un auto de lujo, ¿lo manejarías o tendrías chofer?

Sería un sueño adorado tener un chofer aun si no fuera en un auto de lujo, porque no me gusta manejar.

¿Le enseñarías a alguien a manejar?

No, no tengo paciencia.

¿Manejás con o sin música?

Escucho la radio, en AM las noticias y en FM música clásica por Amadeus.

¿Cambiarías un neumático?

No.

¿Servicio de auxilio o el auto de un amigo y la eslinga de arrastre?

Servicio de auxilio, pero si alguien pasa y se ofrece para ayudarme, aceptaría.

¿Viajes largos con paradas o se resiste hasta el final?

Con paradas para comer y relajarnos un poco. Claro que no hago viajes tan largos en auto.

En la ciudad, ¿rápido y furioso o con calma para llegar seguro?

Con calma, siempre con calma, tipo dominguera.

¿Maneja mal el otro o yo pude cometer un error?

Las dos cosas, porque nadie está exento de cometer un error.

¿Tapizado de cuero o de tela?

Cuero es mejor.

¿Sos obsesiva con el auto?

No, me gusta mantenerlo limpio, lo mando a lavar una vez por semana. Soy más obsesiva con el aspecto del auto que con la mecánica.

¿Cuál es el auto de tu sueño?

Ninguno en particular.

¿Cedés el volante?

Sí, sin problema.

¿Chocaste? ¿Cuántas veces?

No, tal vez golpecitos sin importancia.

¿Cuál fue la cosa más divertida que te pasó con un auto?

En un viaje que hicimos a California con mi marido y nuestros cinco hijos, que en esa época tenían entre 6 y 15 años. Alquilamos una casa rodante por 20 días y cuando la sacamos nos explicaron todo acerca de cómo manejarla, y nosotros decíamos sí, pero ninguno había entendido nada. Cuando hicimos una cuadra se detuvo y empezaron a sonar todas las alarmas; ahí discutimos, pues suponíamos que el otro sabía cómo manejarla, pero nos arreglamos y empezamos el viaje. Me convertí en copiloto experta y jefa de rutas. Lo más difícil fue acostumbrarnos a las medidas para estacionar. Finalmente, conocimos lugares hermosos y compartimos; ese viaje ha sido uno de los más divertidos que he hecho en un vehículo.

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