Cuidado con las piedras

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2 de mayo de 2003  

Las sierras cordobesas, las vastas regiones de la Patagonia y las ásperas estribaciones del noroeste argentino se caracterizan por sus sendas montañosas y terrenos con muchas piedras, pozos y desniveles pronunciados (conocidos en el ambiente del 4x4 como circuitos trialeros).

En esta clase de trayectos es imprescindible aplicar un estilo de conducción lento y cuidadoso, en 1a o 2a velocidad, y con la caja de transferencia en baja (4L), de máxima fuerza.

Se debe manejar despacio, tratando de copiar el terreno y pisar las piedras con objeto de desplazarlas y abrir la senda.

En las bajadas bruscas, a pesar de la lógica aprensión, la baja (en 1a velocidad) se encargará que el vehículo descienda lentamente. No se deben tocar los frenos ni, en especial, el embrague (recomendación válida ésta para cualquier terreno), porque de esta forma se desacoplan la transmisión y el propulsor, anulando el llamado freno-motor . Este efecto retiene al vehículo en descenso.

Los neumáticos deben estar bien inflados (32-34 libras o más, según el modelo), para evitar que las piedras puedan romperlos con facilidad y favorecer el desplazamiento de las mismas al pasarles por encima.

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