Edición especial con estética sport

Con base en el restyling de la gama 2014, GM lanzó esta versión que se descata por su equipamiento
Gabriel Tomich
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28 de junio de 2014  

Tras su lanzamiento a fines de 2009, el Chevrolet Agile, que se inscribe en el competitivo segmento de los compactos hatchback (con muchos rivales que enfrentar), recibió a principios de este año un restyling, en especial para adaptarlo al nuevo estilo frontal de los modelos Chevrolet, que le cayó de maravillas para rejuvenecerlo estéticamente.

A la par de este rediseño general del modelo, General Motors preparó y ahora lanzó en nuestro país la versión especial Agile Effect, que toma la versión más equipada la gama, la LTZ, y le agrega una cuota de estilo deportivo en su look y algunos elementos en su equipamiento que superan el promedio de lo que se ofrece en el segmento en el que compite.

Esta edición especial Effect sólo se vende en tonos Blanco Summit y Rojo Chili, y se diferencia del resto de los Agile por sus coquetas llantas de aleación de 16" color grafito, los spoilers delanteros, laterales y traseros, el techo con cobertura vidriada, las ópticas anteriores con máscara negra y los stickers racing en las puertas. El efecto está logrado, el Agile Effect tiene un aspecto deportivo y juvenil.

En el interior, la distinción está dada por los detalles en rojo en las butacas, volante, paneles de las puertas y las bocas de salida de la climatización, que continúan el estilo sport del exterior. Como se dijo, el Agile Effect tiene algunos elementos de confort destacados, como el control de velocidad de crucero (presente ya en la versión full 2009) y el encendido automático de luces, que se suma a un paquete eléctrico completo, aire acondicionado con pantalla digital (también utilizado en el Agile 2009), volante multifunción (cruise control y comandos de audio), computadora de viaje (con mucha información) y un equipo de radio con CD, MP3, puerto USB y Bluetooth, para sincronización de dispositivos externos. En el rubro seguridad cuenta con los obligatorios airbags frontales y ABS (más distribución electrónica de la potencia de frenado), alarma antirrobo, cierre automático de puertas y luces antiniebla delanteras.

Desde el punto de vista mecánico, nada cambió. El Agile Effect y toda la línea 2014 del modelo mantienen el veterano motor 1.4 8 válvulas de 92 CV a 6000 rpm de potencia y 12,2 kgm a 3200 rpm de par motor, que se combina con una caja de velocidades manual de 5 marchas.

El conjunto depara prestaciones de aceleración muy tranquilas, que apuntan básicamente a un uso urbano, en el que el par motor a bajo régimen ofrece la suficiente elasticidad para moverse con soltura en el tránsito. El consumo en esta situación de marcha, sin ser deslumbrante, tampoco desentona (9,9 l

100 km). Para la ruta, en cambio, le falta nervio, sobre todo con el motor a alto régimen (en el que, además, es bastante ruidoso), por lo que hay que buscar reacción bajando cambios. El consumo en ruta es bueno (8 l/100 km a 120 km/h).

Las suspensiones ofrecen un buen confort de marcha y gran despeje, lo que resulta perfecto para moverse en ciudad. En ruta, el comportamiento dinámico no manifiesta vicios para doblar, pero la carrocería alta (más el despeje) no lo favorece para enfrentar el viento, así como hace más marcado el rolido en giros cerrados. La dotación de frenos (discos delanteros, tambores traseros) lo detiene en distancias relativamente largas (100 km

h a 0 en 44 metros), cifra que no tiene en cuenta el tiempo de reacción del conductor.

Si bien la carrocería alta no es lo mejor desde el punto de vista aerodinámico, sí lo es para la habitabilidad de los pasajeros en el interior. El Agile resulta cómodo para los pasajeros traseros y tiene un baúl grande (327 litros) para sus dimensiones.

La posición de manejo es confortable, con tablero completo y fácil de leer, pero la selectora de cambios es ruidosa. El precio es de 160.600 pesos, a tono con el mercado actual.

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