M3, de las pistas a las calles

El nuevo deportivo de BMW fue desarrollado como un vehículo de competición
Jorge Pandini
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21 de octubre de 2000  

JEREZ DE LA FRONTERA (De un enviado especial).- El asfalto del autódromo de esta ciudad española, testigo de memorables competencias de Fórmula 1, fue el escenario elegido por BMW para presentar el M3, que muestra su carácter desde el diseño exterior. El capot abultado, los spoilers, los cuatro escapes traseros y unas enormes llantas de 19 pulgadas con neumáticos 225/40 adelante y 255/35 atrás anticiparon lo que luego nos esperaría al volante.

Bastó ponerlo en marcha para escuchar el ronquido de su seis cilindros y saber que no estábamos ante un auto más, sino ante una pieza única.

Bien sujetos por una butaca de pétalos generosos pusimos primera y salimos. La aceleración nos impresionó: menos de 5,5 segundos para alcanzar los 100 km/h.

Primero hicimos un recorrido por las rutas del sur español. El auto hizo gala de sus respuestas inmediatas. El volante de excelente grip transmitió con precisión las órdenes del conductor.

La selectora se mostró precisa y con buen recorrido. Obviamente hablamos de un gran deportivo y nada es gratis: hay que resignar parte de comodidad si se quiere encarar curvas a mucha velocidad sin problemas. Y este auto lo hace a la perfección con su conjunto de suspensión que copia cada detalle del camino y lo mantiene siempre en trayectoria. Pero la ruta no bastaba para comprobar todas las virtudes. Entonces fue el turno de la pista.

A sus anchas

En el circuito de Jerez la cosa fue distinta. Sin estar sometidos a las restricciones de la vía pública exigimos a la máquina. El empuje del motor es impresionante y cada curva se encima rápidamente después de dejar atrás la última.

El sistema de control de tracción corrige los excesos, pero al desconectarlo la bestia se revela tal cual es: celosa y muy, pero muy rápida.

Apretamos el pie y la aguja del cuentavueltas se dispara hasta casi las 8000 rpm. Antes de cada curva pisamos los frenos con fuerza: si el M3 impresiona con sus aceleraciones sorprende aún más con el poder frenante. No mostró fatiga ni zapateo innecesario en el ABS. En la pista, por otra parte, la selectora de caja mostró alguna dificultad para poner la segunda con el apuro del ritmo deportivo. Por lo demás, no hace falta decir que en confort y seguridad ofrece todo lo que los usuarios de la casa alemana esperan.

Pero se trata, sin duda, de un auto distinto, mucho más especial que lo que parece. Y dentro de algún tiempo estará disponible en los concesionarios de la Argentina para los que puedan darse el gusto de tener un deportivo de gran clase.

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