Multiusuario a la francesa

Manejamos en Croacia el primer crossover de la marca del león, que se destaca por su calidad, espacio interior y alto nivel tecnológico
Gabriel Tomich
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29 de mayo de 2009  

DUBROVNIK, Croacia.- No es fácil para un país salir de una guerra. Aún quedan en el casco histórico de esta ciudad (rodeado de viejas murallas) las huellas de la metralla de los bombardeos serbios entre 1990 y 1992. Sin embargo, el resurgir croata está hoy a la vista en esta costa repleta de islas y en la que las montañas terminan abruptamente frente al mar. Hoteles de alto nivel, nuevas construcciones y turismo matizan los privilegiados paisajes de cara al mar Adriático.

Este fue el escenario que eligió Peugeot para presentar oficialmente a la prensa de todo el mundo el flamante 3008, el nuevo modelo con denominación de cuatro dígitos (antes sólo el 1007 y el 4007 ostentaban esta distinción), que señala lo especial que es para la marca del león. Nada menos que el primer vehículo crossover de su historia.

Para sostener esta etiqueta de modelo apto para diversos tipos de usuarios y prestaciones, el 3008 se basa en una plataforma versátil que comparte con el Citroën C-Crosser y el Mitsubishi Outlander.

El resultado es un vehículo que mezcla las características de un monovolumen en sus formas externas y en el amplio y modular interior; con ciertos toques de utilitario deportivo (despeje, sistema de tracción y dinámico), y también de una berlina (confort de marcha y la facilidad de manejo), cualidades que dejó de manifiesto en las sinuosas rutas croatas, que bordean el mar por un lado y las montañas por otro.

El Peugeot 3008 tiene una longitud de 4365 mm por 1837 de ancho y 1639 de alto. Estas dimensiones ofrecen un interior con mucho espacio, ideal para que hasta cinco adultos realicen viajes largos sin sufrir. La cuidada aerodinámica arroja un Cx de sólo 0,296.

La configuración interior es clásica de un monovolumen, lo que depara una posición de manejo alta, aunque sumamente confortable. Es más, tiene detalles que se asimilan al cockpit de un avión. Otra similitud con las aeronaves es que las versiones más equipadas disponen del sistema Head-up display , que proyecta información en el parabrisas; básicamente, la velocidad y el tiempo regulado para el sistema Distance Alert (dispara una alarma cuando nos acercamos demasiado al vehículo que nos precede).

Los ocupantes pueden disfrutar además del amplísimo techo panorámico, lo que proporciona mucha luminosidad (el área total vidriada del 3008 es de 5,34 m2), así como de una insonorización excelente. Completan las características viajeras del 3008 numerosos portaobjetos y la amplia consola central de 13,5 litros.

Este interior, denominado Multiflex por Peugeot, incluye un compartimiento de carga modular con un portón de dos hojas horizontales independientes y piso regulable.

De la variedad de motores del 3008, en las pruebas se utilizaron dos, ambos de 1.6 litros. El tranquilo y familiar HDi FAP (filtro de partícula) de 110 CV gasolero, y el más brioso naftero THP de 150 CV, con turbocompresor Twin Scroll (el mismo del 307 RC). La gama se completa con un nuevo propulsor 2.0 HDi FAP de 150 CV.

Los motores probados se combinaban con cajas manuales de 6 velocidades, aunque la gama incluye transmisiones automáticas (2.0 HDi FAP) y robotizadas (1.6 HDi FAP).

Por su tamaño, el comportamiento dinámico y la tracción son excelentes. En esto la ayuda proviene de los dispositivos electrónicos Dynamic Rolling Control , que regula el balanceo (rolido) de la carrocería, y el sistema Grip Control , que optimiza la tracción delantera. Con él, el 3008 puede afrontar terrenos resbaladizos (nieve, arena y barro liviano) y caminos de tierra y ripio, gracias a los modos que ofrece: Standard, Nieve, Todo Camino, Arena y ESP desconectado . Los precios en Europa varían entre 21.350 y 31.700 euros.

En Peugeot Argentina evalúan traer el 3008 al país. Sería una apuesta excelente como imagen de marca, y también para ofrecer un producto versátil y de alta calidad.

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