Pickup urbana con toda la pinta

La nueva Fiat Strada Working TD cabina extendida se caracteriza por su versatilidad, confort interior y una mecánica gasolera probada y confiable
Gabriel Tomich
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2 de mayo de 2003  

Desde lo estético, la Fiat Strada Working TD cabina extendida impacta a primera vista.

Es que tiene muchos elementos del tunning clásico en materia de pickups, provistos de fábrica: fenders en los pasarruedas y zócalos, revestimiento de PVC y lona en la caja de carga, barras portaequipaje con remate tipo alerón y arco protector de la luneta en sintonía, entre otros. En pocas palabras: un chiche, que se complementa con el rediseño de todo el frente (parrilla, paragolpes, ópticas), que logra aportarle un aspecto robusto y masivo.

Hay que sumar la facilidad de acceso (puertas muy amplias), espacio y habitabilidad de la cabina extendida, y un diseño interior atractivo (en especial la nueva consola) proveniente del Palio que le sirve de plataforma.

El equipamiento no sobra en la Strada Working, pero es suficiente para un utilitario. Incluye aire acondicionado, dirección asistida y un equipo de audio con radio (AM/FM) y CD, de buen sonido. El panel de instrumentos incluye odómetros digitales y cuentavueltas, pero el error del velocímetro es alto: en promedio, un 8 por ciento.

El aspecto dinámico muestra una buena estabilidad y un comportamiento dócil en curvas y frenajes. El eje trasero, como buen utilitario, está formado por un eje rígido con elásticos de una hoja, que le permiten soportar hasta 705 kilogramos. Lo bueno es que siempre mantiene el aplomo, sin producir el zapateo que aqueja a las pickups sin carga. Los frenos (con servo y comando hidráulico) son muy eficaces y responden con firmeza.

Fiat redujo el precio de la Strada fijándolo en 30.700 pesos (con cabina normal cuesta $ 29.300). Un valor muy competitivo, en función de su equipamiento, rendimiento y mecánica.

Mecánica: confiabilidad con buenas prestaciones

La mecánica de la Fiat Strada Working se basa en el propulsor turbodiesel de 1.7 litro de cilindrada y 72 CV que equipa a varios modelos de la marca italiana.

Sobre dicha pickup, con un peso básico de 1160 kilogramos, este motor se manifiesta ágil en el tránsito urbano y con una buena elasticidad en ruta. Esto se demuestra en las más que aceptables cifras que exhibe en los rubros de aceleración y recuperación.

El consumo, si bien está dentro de los márgenes de un turbodiesel de esa cilindrada, es un tanto elevado; en especial en carretera, donde la velocidad de crucero se sostiene entre las 3500 y las 4000 rpm (de 115 a 130 km/h). A ese régimen, la rumorosidad del motor es alta y la insonorización del habitáculo no la filtra adecuadamente. La velocidad máxima, en tanto, está acorde con las características de la Strada y la potencia de la planta motriz.

Por su parte, la caja de velocidades funciona en forma impecable.

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