Ponen freno a la fusión de Volvo con Scania

La Comisión Europea desaprobó la operación por motivos de competencia.
La Comisión Europea desaprobó la operación por motivos de competencia.
(0)
25 de marzo de 2000  

ESTOCOLMO (Reuters).- La Comisión Europea bloqueó por motivos de competencia la fusión de 6950 millones de dólares que el fabricante sueco de camiones y autobuses AB Volvo había acordado con su rival Scania.

El director ejecutivo de Volvo, Leif Johansson, criticó la decisión de la comisión, la cual no sorprendió a los mercados financieros, al decir que parecía "contraria al concepto básico del mercado común.

Las acciones de Volvo aumentaron en 15,5 coronas a 236 (1 dólar = 8,729 coronas suecas), mientras que las de Scania perdieron 8 coronas a 250, en un mercado que cerró sin variación.

Analistas del sector automotriz destacaron que la decisión deja a ambas empresas en juego en una industria que atraviesa una rápida consolidación en el nivel mundial.

Johansson coincidió, en una teleconferencia, que podrían surgir ofertas.

"Ciertamente nos parece que tenemos la oportunidad como compañía de lograr la iniciativa para realizar adquisiciones, pero también hemos dicho que si llegan buenas propuestas de afuera, sea cual fuere su estructura, las estudiaremos", expresó.

En otra declaración, el director ejecutivo de Scania, Leif Ostling, dijo que los esfuerzos iniciados para integrar las dos empresas se descontinuaron, pero que esto no descarta la posibilidad de una colaboración a largo plazo en áreas no estratégicas.

Enlace denegado

En una decisión emitida en Estrasburgo, la Comisión Europea dijo que concluyó que las concesiones propuestas por Volvo no eran suficientes para resolver los temas de competencia que planteaba la fusión.

El propuesto enlace de Volvo y Scania hubiera creado el mayor fabricante de camiones pesados de Europa.

La comisión señaló que esa fusión hubiera establecido un predominio en el mercado de camiones pesados y autobuses municipales en Noreuga, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Irlanda, así como en los mercados de buses turísticos en Finlandia y Gran Bretaña y en los de buses interurbanos en Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia.

Volvo dijo que a corto plazo no veía necesidad de enajenar su participación de 45,5 por ciento en Scania.

Sin embargo, el comisario de Competencia de la Unión Europea, Mario Monti, dijo que Volvo podía retener su participación en Scania siempre y cuando no le otorgara el control de la misma.

Monti no precisó la cantidad de acciones que Volvo podría detener, pero de acuerdo con casos anteriores en la UE, el monto podría ser tan bajo como un 25 por ciento.

"En cuanto a la presente participación en Scania, Volvo claro está lo puede detener, siempre y cuando no le dé el control de Scania, de otra manera se consumiría la fusión", declaró Monti en una conferencia de prensa en Estrasburgo.

Volvo dijo que ahora estudiará junto con Scania qué otras formas de cooperación podrían ser posibles.

Volvo, que el año último vendió su unidad de autos a la estadounidense Ford, ya colabora con la japonesa Mitsubishi Motors Corp (MMC).

Volvo planea eventualmente adquirir un 19,9 por ciento de una nueva subsidiaria de Mitsubishi, que incluiría las operaciones de camiones y buses del grupo japonés y ya compró un cinco por ciento de MMC.

La alianza de General Motors y la italiana Fiat sirvió de recordatorio oportuno de que el tamaño es clave en la consolidación de la industria de vehículos en el nivel mundial.

"Si Fiat se convierte en una compañía tenedora, es posible que Iveco pudiera adquirir a Volvo, o viceversa", dijo el analista automotriz Anders Bruzelius de la corredora Carnegie.

"Todavía nos gustaría Volvo", declaró el presidente de Fiat, Paolo Fresco, a la prensa en Turín, al agregar que el acuerdo con GM no afectaría el interés de la unidad de camiones de Fiat, Iveco, en Volvo, de fracasar el enlace con Scania.

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.