Todo se inició en Morris Garages

En 1923 comenzó la comercialización de los autos que harían famosa las siglas
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1 de diciembre de 2001  

Podemos decir que en la vida tenemos muchos gratos recuerdos imborrables. Los que están ligados a la mecánica no pueden olvidar el primer día que anduvieron en bicicleta sin caerse.

Luego, la primera moto que se manejó; la primera vuelta a la manzana en auto manejando solo. Y los que fueron aviadores, la primera vez que volaron solos.

Un MG TC de 1947, verde inglés, fue el primer auto que manejé, allá por 1950. Nunca podré olvidar el tirón brusco que le hice dar al arrancar, el clac clac clac de la bomba eléctrica de nafta que indicaba que estaba llenando los dos carburadores SU antes de ponerlo en marcha, la palanca de cambios cortita, la pequeña ruedita en el acelerador donde apoyaba el pie y la canchereada de subirse al auto sin abrir la puertita, de un salto y sin tocar el asiento con los pies.

MG, las siglas de Morris Garages, comenzó a vender en 1923 el primer auto especial.

Pero el característico de la marca fue el denominado Old Number 1; se lo construyó para Cecil Kimber, gerente general de la empresa, allá por 1925. Tres años más tarde, con la marca ya convertida en MG Car Company, se presentó el MG Midget (M Type), un dos asientos de 847 cc, al que el periodismo trató como el auto que "escribirá la historia de los autos sport".

Y el súmmum para los puristas fue el modelo K3 con el que Tazio Nuvolari ganó el Tourist Trophy, y con un desarrollo especial el K3 logró el cuarto puesto en las célebres 24 Horas de Le Mans. En 1955, con el MGA, ya en algunos modelos se dejó de lado el encanto de las ruedas Rudge con rayos, el volante con rayos de láminas de acero, las cubiertas finas y de gran diámetro, el tanque de nafta posterior a la vista, la rigidez de las suspensiones de elásticos tipo ballesta y la torsión de su frágil chasis.

Ya todo había cambiado, aparecieron las carrocerías redondeadas, las ruedas de disco y un mercado americano deseoso de contar con los roadster europeos. En 1962 se presentó el MGB (sucesor del A), y años después de lanzó una versión GT. Desde entonces se desarrollaron varios modelos hasta que, en 1995, Ginebra fue el escenario del lanzamiento del actual MGF. Ahora, después de muchos años fuera del aura deportiva, MG volvió a las grandes competencias de la mano de Lola en las 24 Horas de Le Mans, donde por momentos peleó en los primeros lugares.

Es casi seguro que MG volverá a la pista de Le Mans el año próximo.

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