El ex número uno de la F1, la competición automovilística más importante del mundo, decidió vender toda su colección de autos que fue acumulando a lo largo de su vida. La gran mayoría de estos vehículos no son solo piezas impresionantes de ingeniería mecánica sino que también tienen un gran valor histórico, por los pilotos que los utilizaron y los premios en los que corrieron.