De funcionarios a contratistas de las bicis y el Metrobús

Ganaron 18 licitaciones en el área de tránsito y transporte; también controlan el SUBE
Iván Ruiz
(0)
24 de mayo de 2012  

No fue el único negocio que hicieron cerca del poder. Los ex funcionarios y ex asesores de la Secretaría de Transporte que ganaron la sugestiva licitación para supervisar el funcionamiento del Sistema Unico de Boleto Electrónico (SUBE) también mantienen una estrecha relación con el gobierno porteño.

Guillermo Yampolsky y Horacio Blot, ex funcionarios porteños, son fundadores de Ingeniería en Relevamientos Viables SA (IRV) y de American Traffic SA (AT), empresas vinculadas a las consultorías y obras en el transporte. Estas firmas multiplicaron sus contratos con la Ciudad luego del paso de sus accionistas por el gobierno porteño.

Según reconstruyó LA NACION, entre consultorías, estudios, compra de materiales y pequeñas obras vinculadas al tránsito, las firmas recibieron al menos 18 contratos en los últimos cuatro años por un monto superior a los seis millones de pesos. El Metrobús, las ciclovías y los contracarriles, iniciativas emblemáticas del macrismo, son algunos de los proyectos en los que participaron.

Los ahora accionistas de IRV y AT comenzaron a recorrer los pasillos de la administración porteña en 2000. Blot, director de las compañías, se desempeñó como subsecretario de Tránsito y Transporte desde ese año hasta 2004. Antes de su salida, Yampolsky, presidente de IRV y AT, fue contratado como "asesor sobre tránsito" por el gobierno porteño.

Con la llegada de Jorge Telerman a la gestión, Yampolsky fue nombrado director de Transporte. Permaneció en este puesto estratégico para la Ciudad durante casi dos años, bajo las órdenes del entonces ministro de Planeamiento y Obras Públicas porteño, Juan Pablo Schiavi.

"Juampi" estuvo a cargo de la Secretaría de Transporte de la Nación entre 2009 y 2011, cuando se realizó la licitación por el control del SUBE que IRV ganó pese a realizar una oferta $ 10 millones más alta.

Yampolsky nunca se alejó de la actividad privada. Incluso durante su período como funcionario continuó como titular de IRV y AT, según consta en su CV. En diciembre de 2007 dejó su cargo público en el gobierno porteño, pero no perdió contacto. Todo lo contrario. Sus empresas multiplicaron los contratos con el gobierno porteño.

Meses después de haber dejado de ser director general de Transporte, IRV, su firma, ganó al menos diez licitaciones en el área de transporte porteño. Sólo en 2008, IRV facturó consultorías por casi $ 2 millones.

Se los contrató para los más diversos trabajos: estudiar la factibilidad del proyecto "Mejor en bici", los contracarriles de la avenida Triunvirato y una simulación de tránsito en la 9 de Julio para desarrollar un túnel debajo de la emblemática avenida, entre otros.

Ocho de las diez licitaciones ganadas por IRV -que LA NACION contabilizó durante 2008- fueron realizadas con el sistema de licitación privada. Según la ley de compras y contrataciones porteña, en estos concursos los oferentes son invitados "en forma directa" y sin anuncio público por parte del gobierno. Y aclara que aplicar este tipo de modalidad se trata de una "razón excepcional".

Este medio intentó contactarse tanto con Yampolsky como con el resto de los accionistas de IRV y de AT, pero nunca respondieron las llamadas. Los contratos más altos llegarían con los proyectos más ambiciosos para el transporte porteño. En 2008 realizaron el estudio sobre el desarrollo del proyecto "Mejor en Bici", que consistía en el diseño de los carriles exclusivos para las bicicletas y la ubicación de las estaciones.

En 2010, con el programa ya desarrollado, la firma AT fue contratada para proveer e instalar delineadores "reflectivos y retráctiles" en las bicisendas por $ 2 millones. Las compras se realizaron sin licitación, mediante dos contrataciones directas.

Estas firmas también participaron del Metrobús. IRV realizó un estudio para el diseño de una red de BRT (Bus Rapid Transport) como la que comenzó a implementar el gobierno porteño en la avenida Juan B. Justo.

Una vez concretado el proyecto, AT ganó dos licitaciones públicas para proveer materiales para el Metrobús por más de $ 1,5 millones. Fue contratada para la provisión de "carteles para mensajería variable, con software de comando" y también para la instalación de los delineadores verticales del Metrobús.

La Ciudad compró 2000 delineadores verticales a $ 418,70 cada uno; en total, pagó $ 837.400. Los carteles fueron cotizados a 12.550 cada uno; las 60 unidades costaron $ 753.000.

"Contratamos mucho a estas empresas porque son de lo mejor en este tipo de estudio", dijeron desde la Subsecretaría de Transporte y Tránsito del gobierno porteño. Sin embargo evitaron opinar cuando LA NACION los consultó sobre incompatibilidades éticas para contratar a un ex funcionario después de haber dejado la función pública.

Por: Iván Ruiz

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.