Otro choque del Sarmiento en Once dejó 105 heridos

El tren no frenó y embistió la plataforma; no hay lesionados graves; el maquinista está internado y quedó detenido; según Randazzo, la formación no tenía fallas
Laura Rocha
(0)
20 de octubre de 2013  

La tragedia sobrevoló otra vez la estación Once del ferrocarril Sarmiento. El convoy saltó de los rieles, pasó sobre el andén, chocó contra el techo de la estación y se detuvo a pocos metros de los molinetes.

Como si se tratara de un déjà vu, en el mismo andén en el que 51 personas murieron el 22 de febrero de 2012, ayer volvió a estrellarse una formación cargada de pasajeros. Esta vez no hubo que lamentar víctimas mortales, pero provocó 105 heridos, cinco de los cuales continuaban internados anoche , aunque ninguno tenía lesiones graves.

"El choque se produjo alrededor de las 7.25 cuando un tren que completaba el trayecto Moreno-Once impactó contra los paragolpes del andén 2 de la estación de Once", precisó la Unión de Gestión Operativa Mitre-Sarmiento (Ugoms).

Tras la colisión, el maquinista Juan Benítez fue insultado por enardecidos pasajeros que lo responsabilizaban por el accidente, y debió ser protegido por los rescatistas.

Benítez, que sufrió politraumatismos y fractura de tabique nasal, estaba anoche internado en el Instituto Dupuytren, detenido e incomunicado por orden del juez federal Ariel Lijo, a cargo de la causa. Una fuente judicial confirmó a LA NACION que dentro de la mochila del motorman se secuestró el disco rígido que guarda la información de la cámara de seguridad de la cabina.

El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, dijo que el convoy entró al andén a 22 km por hora, 10 km/h más que el promedio de velocidad de las formaciones de la línea. En una conferencia de prensa en la Casa Rosada, se empeñó en demostrar que la formación no presentaba ninguna falla.

Según el parte oficial, el tren había sido revisado el martes y el conductor había pasado el control de alcoholemia antes de salir ayer de Castelar. El tren transportaba unos 400 pasajeros y había dejado los talleres de Castelar a las 4.53.

Randazzo dijo, además, que la presidenta Cristina Kirchner, que guarda reposo en Olivos, no fue informada del accidente.

La línea Sarmiento, incansablemente criticada por los usuarios, acumula en 18 meses la escalofriante cifra de 54 muertos y, por lo menos, 1120 heridos. Cincuenta y uno perdieron la vida en la tragedia de Once -donde hubo más de 700 heridos- y tres murieron en el choque de Castelar, el 13 de junio pasado, donde hubo 315 heridos.

Los servicios de emergencias de la ciudad de Buenos Aires se pusieron en plena acción para asistir a los heridos del choque. Se desplegaron más de 80 ambulancias, dos helicópteros, diversas dotaciones de bomberos y unidades de rescates especiales. El operativo, según contó Alberto Crescenti, director del SAME finalizó a las 8.15 con todos los heridos rescatados y trasladados a centros asistenciales.

Los hospitales Argerich, Tornú, Penna, Ramos Mejía, Santojanni, Piñero, Fernández, Zubizarreta, Rivadavia, Vélez Sarsfield, Álvarez y Durand fueron los centros de derivación, según el parte del Ministerio de Salud Porteño. Seis policías federales que viajaban en el convoy, a su vez, fueron trasladados al Hospital Churruca.

Luego del accidente, dentro de la estación se produjeron algunos incidentes, cuando los pasajeros, luego de intentar agredir al conductor del tren, rompieron vidrios y arrojaron piedras y palos contra la policía que, rápidamente, formó un vallado en torno al andén 2. Fuera de la estación, casi en la esquina de la avenida Pueyrredón con Mitre, también hubo algunos enfrentamientos entre usuarios y policías. La estación Once, a los pocos minutos, sin embargo, quedó literalmente blindada por las fuerzas de seguridad.

Randazzo confirmó ayer que Benítez fue detenido y que se encontró el disco rígido de la cámara de seguridad de la formación en su mochila, manchado con sangre.

Según la versión oficial, Benítez rompió la carcasa de la cámara de seguridad y retiró el disco antes de salir de la cabina.

El ministro Randazzo no descartó la teoría del sabotaje, hipótesis que minutos después del accidente había lanzado el dirigente ultrakirchnerista Luis D’Elía a través de la red social Twitter.

El delegado de la Unión Ferroviacaria de la línea Sarmiento, Rubén Sobrero, desmintió que el maquinista hubiera sustraído el disco rígido.

"La mentira hasta acá llegó. Esperemos que renuncie Randazzo. Vamos a mostrar fotos que comprometen al Gobierno. Basta de mentir. El motorman no se robó ningún disco rígido", dijo en declaraciones a la prensa.

El gremialista puso en duda la versión oficial e insistió en que le "plantaron" la prueba. Según su argumentación, el motorman, por la colisión, sufrió la fractura del tabique nasal y terminó atrapado, razón por la cual debió ser asistido por los equipos de emergencia.

Horacio Caminos, secretario de prensa del gremio de La Fraternidad, acusó al Gobierno, con Randazzo, "a la cabeza" de "exponer a los trabajadores" de los trenes "a los ataques de los usuarios", al hablar del incidente entre los pasajeros y el motorman que conducía la formación.

El sindicalista también atribuyó el choque a una "falla de frenos de carácter sistémica" que "estadísticamente es la primera causa de este tipo de problemas con los trenes".

El ministro precisó que, dentro del segundo andén de Once, la formación de la línea Sarmiento corría a 22 km

h, poco menos del doble del promedio del resto de los trenes de la línea.

Randazzo sostuvo que en esa zona las formaciones suelen correr a 12 km

h. "A 900 metros, donde la velocidad promedio es de 37 km/h, la formación Chapa 05 pasó a 48 km/h. Y a 300 metros, pasó a 36 km/h", puntualizó el ministro durante su breve conferencia de prensa en la Casa Rosada y mostró los datos que arrojaron los GPS instalados en las formaciones.

Randazzo no cargó culpas contra Benítez, pero aseguró que, según los informes oficiales que obraban en su poder, "el motorman nunca se comunicó con la torre de control indicando fallas".

"La formación Chapa 5 fue sometida a una revisión integral que revisa sistema de frenos, compresión, paragolpe y mantenimiento general", indicó.

El tren Chapa 5 es una de las formaciones ferroviarias restauradas por la Ugoms, según se pudo saber ayer. "No es una formación nueva, es una formación reciclada", dijo el vocero de la Ugoms, Pablo Gunning.

Paolo Menghini, padre de Lucas, una de las 51 víctimas mortales del accidente del 22 de febrero de 2012, denunció ayer que ese mismo tren había tenido un desperfecto en mayo de este año. "El 22 de mayo de 2013, los familiares acabábamos de finalizar el acto de recordación mensual en el andén 1. La madre de uno de los fallecidos volvía a su casa en Ramos Mejía con una de sus hijas y se aprestaba a subir a un tren cuando escuchó al motorman decir que esa formación no podía salir, pues tenía problemas de frenos". Ese tren, según cuentan, era el Chapa 5.

"Es una tragedia viajar sin seguridad y que un parachoques de andén sea inservible; es una tragedia depender de la suerte y no estar amparados por una estructura que prevenga lo sucedido. También lo es tener a repudiables genuflexos del poder que sin el mas mínimo empacho, y lo que es peor sin pruebas, adjudican irresponsablemente lo sucedido al terreno de un atentado preelectoral", agregaron los familiares.

El único funcionario del gobierno nacional que esta mañana se trasladó a la estación Once fue Sergio Berni, secretario de Seguridad Interior, quien se mostró junto al ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, y la ministra de Salud porteña, Graciela Reybaud.

El nuevo accidente, que ocurrió una semana antes de la contienda electoral para diputados, senadores y legisladores porteños, obligó a todos los partidos políticos a suspender sus actos de campaña. El candidato a senador por la ciudad de Buenos Aires, Fernando Pino Solanas, se acercó a la estación Once durante la mañana de ayer, pero tuvo que retirarse luego de que varios pasajeros le dijeran, a los gritos, que ese no era lugar para hacer campaña política

Ayer, a las 17, la línea Sarmiento volvió a prestar servicio normalmente.

Del editor: qué significa.

La política de subsidios a cambio de nada, volvió a mostrar su peor cara. La supuesta década ganada, no le llegó al usuario del Sarmiento.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?