Ante la crisis económica, la lactancia materna es todavía más importante

Lo aseguró el pediatra catalán Carlos González Rodríguez, que vino a un congreso en Tucumán
Fabiola Czubaj
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7 de mayo de 2003  

"La lactancia materna es la gran protección que tiene la familia contra la crisis, porque aunque no tenga dinero para comprar ropa o alimentos, cualquier madre puede ofrecer a su hijo la mejor leche."

Con estas palabras, el pediatra español Carlos González Rodríguez defendió a capa y espada la importancia de la alimentación de los niños con leche materna en diálogo con LA NACION, minutos antes de ofrecer una conferencia en la Sociedad Argentina de Pediatría.

Como presidente de la Asociación Catalana Pro-Lactancia Materna, González Rodríguez visitó el país para participar en el IX Congreso Argentino de Pediatría Social, en Tucumán. Traductor al español de "La lactancia materna", de Ruth A. Lawrence, manual de lectura obligatoria para la formación pediátrica, es autor además de los libros "Mi hijo no me come" (Editorial Planeta) y "Bésame mucho", publicado en España.

Espontáneo y didáctico, acompaña cada afirmación con gestos que dejan en claro su defensa de los beneficios de la leche materna. "Es algo que, siendo lo mejor del mundo, está al alcance de cualquier mujer, tanto en crisis como no, tanto si es rica como si es pobre, tanto si tiene estudios como si no los tiene", afirmó con vehemencia González Rodríguez.

-¿Cómo influye en las madres que amamantan el estrés que producen las condiciones sociales en que vivimos?

-Es un mito bastante extendido en España, y aquí también, que si la madre está estresada no puede dar el pecho, que se va a quedar sin leche o que la leche no va a ser buena. Incluso, hay quienes dicen que los nervios se transmiten al bebe por la leche... Esto es absurdo. Por mucha que sea la crisis, el estrés, la dificultad o el hambre, la mujer sigue teniendo leche para su hijo. La leche sólo disminuye cuando el niño deja de mamar y eso pasa cuando le dan la mamadera.

-¿Y en catástrofes como la de Santa Fe?

-Afortunadamente, la Argentina aún tienen una tasa de lactancia bastante alta y, en Santa Fe, probablemente más alta que en la ciudad de Buenos Aires. Entonces, si la mayoría de los niños toma pecho, hay que conseguir que sigan haciéndolo porque no necesitan nada más. Cualquier otro alimento será peligroso por la falta de agua potable. Además, es muy importante mantener unidos a los niños con sus madres.

-¿Es necesario que la madre tenga una dieta especial?

-Ese es otro mito: que si la madre no está bien alimentada su leche no será buena. No es cierto. Incluso en Africa, en las regiones donde las mujeres están crónicamente mal alimentadas, la leche materna es perfecta; los niños que toman el pecho se sienten bien y los que toman mamadera, no. Incluso si la madre estuvo tres días sin comer, la leche es perfecta. La composición y la cantidad de la leche materna no dependen de la dieta de la madre. Probablemente, la madre que da el pecho tenga un poco más de hambre que la madre que da mamadera porque tiene un gasto energético mayor.

-Y hablando de mitos, ¿hay más?

-Claro, que si las madres tienen ciertas enfermedades no tienen que dar el pecho. Por ejemplo, una madre que tenga diarrea, aunque sea de tipo grave, por algún germen altamente contagioso y peligroso, lo mejor es que siga dando el pecho, porque el germen no pasa a la leche. Hay que lavarse bien las manos antes de tocar al niño y, como la madre ya tiene el microbio, la leche automáticamente produce los anticuerpos.

-Los chicos que no son amamantados, ¿son más propensos a enfermarse?

-Los que se alimentan con mamadera tienen más diarreas, infecciones respiratorias, alergias a la leche de vaca, meningitis, leucemia, problemas de dentición... Pero el motivo por el que las madres dan el pecho no es ése: no hacerlo es una renuncia a una parte de la vida como mujer. Muchas veces una mujer va al médico diciendo que tiene poca leche y, en lugar de dar una respuesta adecuada como "póngase el niño al pecho más veces", se le dice que cambie el pecho por la mamadera.

-¿Durante cuánto tiempo es aconsejable amamantar?

-La Organización Mundial de la Salud y Unicef recomiendan dar sólo pecho hasta los seis meses y, luego, empezar a ofrecerle al niño otros alimentos además de la teta, pero sin abandonar el pecho hasta los dos años o más... O hasta que la madre quiera, que puede ser tres o hasta cinco años. No se trata de cambiar el pecho por otros alimentos, como la fruta o la verdura, que son casi agua sin proteínas o vitaminas, que la leche materna las tiene de sobra.

-¿El cigarrillo o el alcohol afectan la leche materna?

-Cuando se fuma o se toma alcohol es mejor dar el pecho que la mamadera. Si la madre fuma y, además, da la mamadera, el riesgo de que sus hijos tengan enfermedades respiratorias es muy alto. Entonces, si puede dejar de fumar, mejor. El alcohol, en cambio, pasa a la leche. Por ejemplo, si una madre está borracha, el niño puede emborracharse con su leche. La madre que amamanta no debería tomar más de dos copas de alcohol al día, aunque si no toma es mejor.

Para el pediatra catalán es imposible hablar sin insistir en ciertos consejos. Ante la falta de alimentos por la crisis, por ejemplo, afirma: "Si la madre sabe que no hay condiciones adecuadas para que su hijo coma papilla saludable, que se lo ponga al pecho a todas horas durante dos o tres días hasta que todo mejore", dijo.

En cuanto a los kilos de más, el especialista les restó importancia. La grasa que la mujer acumula para después dar el pecho se eliminará poco a poco con la lactancia. "En cambio, la mamá que da la mamadera los deberá transpirar en el gimnasio", destacó.

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