Aumentan los ataques cardíacos con las Fiestas

Al concluir el año, el calor, las preocupaciones, la postergación de ir al médico y los excesos de comidas y alcohol generan una mayor cantidad de eventos cardiovasculares, explicaron a lanacion.com
Víctor Ingrassia
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24 de diciembre de 2009  • 12:40

Con la llegada de las fiestas de fin de año, aparecen también los excesos en la ingesta de calorías y, consecuentemente, los problemas cardiovasculares.

Si a ello se le agrega que transitar por esta última época del año implica cargar con todo el estrés del año y la mezcla de sentimientos que despierta el verse con familiares o amigos cercanos en las distintas reuniones o cenas, el cóctel de emociones para un solo corazón puede ser más intenso que lo habitual y tornarse peligroso para la salud.

Con esta premisa, Alberto Alves de Lima, director de docencia del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), explicó a lanacion.com que "lo más importante en esta época del año es prestar atención al cuerpo y sus síntomas en caso de una descompensación durante las fiestas y no dejar pasar las horas para realizar una consulta".

Alves de Lima agregó que "la prevención y actuar a tiempo es la clave para evitar complicaciones graves". El experto señaló que hacia fin de año se registra un aumento en los casos de eventos cardiovasculares (anormalidad de funcionamiento del corazón y las arterias que lo conectan), que muchas veces terminan en muerte.

Para evitar cualquier episodio cardíaco severo, Alves de Lima recomendó cuatro ítems importantes a seguir para tener un final de año feliz y sin complicaciones:

  • Calor y deshidratación : Es un problema estacional relacionado con este tramo del año, donde las temperaturas de verano son muy altas y son frecuentes los golpes de calor. Por ello hay que evitar el contacto directo y prolongado con el sol, comer muchas frutas y verduras, beber abundante agua y estar siempre hidratado.
  • Excesos: Con la llegada de diciembre, hay un aumento considerable del número de eventos, fiestas y reuniones, además de las típicas cenas de Navidad y Año Nuevo. En estas celebraciones hay que evitar caer en los excesos, tanto de comidas grasosas o muy calóricas, como de alcohol cuando uno toma. En una cena habitual de fin de año es común ingerir entre 5000 y 9000 calorías.
  • Emociones: Esta época del año es cuando se realiza el balance de lo vivido los últimos 12 meses y muchas veces uno termina queriendo hacer en pocos días lo que no se pudo hacer desde enero. Eso genera estrés y muchas veces depresión. Otro momento en el que se viven emociones fuertes es en las cenas navideñas y de fin de año. Mucha gente debe pasarlas con quienes no tienen ganas de cruzarse, o al revés, en soledad, lo que genera depresión y angustia que muchas veces repercute en el corazón.
  • Postergaciones médicas: Con el objetivo de "pasar las fiestas" y no generar preocupación a sus seres queridos en una época festiva, mucha gente pospone una dolencia o un evento cardiovascular menor y decide consultar al médico recién en enero. El conjunto de síntomas previos a un evento cardiovascular son dolores de pecho que se irradian en los brazos, cuello y torso. Los procesos biológicos que desencadenan estos eventos incluyen la desregulación del sistema nervioso autónomo, la activación neuroendocrina de mecanismos inflamatorios y de coagulación que promueven el ataque cardíaco.
  • Recomendaciones para las fiestas.

    Planificar todas las comidas, beber abundante agua, de entre 2, 5 y 3 litros por día y mantener la actividad física habitual o incorporar caminatas diarias.

    Además, moderar la ingestión de alcohol: no más de dos copas para el hombre y una copa para las mujeres por día, servir gaseosas dietéticas o jugos sin azúcar y mantener una alimentación muy cuidada durante todo el día previo y posterior al evento, rica en vegetales crudos y frutas frescas.

    Señaló la importancia de no ayunar, si el plato principal es de carnes, elegir las magras y acompañarlas de vegetales y para aderezar las ensaladas evitar mayonesas u otras salsas, preferir aceite de oliva y medir la cantidad (una cucharada sopera).

    En caso de ser invitados, los médicos recomiendan llevar una gran ensalada de vegetales crudos con predominancia de vegetales verdes y, de postre, ensalada de frutas naturales de estación sin agregado de azúcar.

    En lo posible, se aconseja no consumir pan y a la hora del brindis cuidar las calorías que pueden triplicarse fácilmente.

    Además, moderar la ingesta de alcohol: no más de dos copas para el hombre y una copa para las mujeres por día, servir gaseosas dietéticas o jugos sin azúcar y mantener una alimentación muy cuidada durante todo el día previo y posterior al evento, rica en vegetales crudos y frutas frescas.

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