El cigarrillo y la aterosclerosis en bebes

Fabiola Czubaj
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23 de septiembre de 2005  

El humo del cigarrillo siempre estuvo asociado con el aumento de la aterosclerosis, pero poco se sabe de su impacto temprano en las arterias coronarias de los hijos de padres fumadores.

Investigadores de la Universidad de Milán hallaron que cuando los padres son fumadores "pesados" (más de 20 cigarrillos diarios), el humo del cigarrillo produce lesiones arteriales en el bebe similares a la de un joven con enfermedad cardiovascular. "La túnica media [capa media de la pared arterial] de los bebes de madres fumadoras ya muestra que la placa aterosclerótica es similar a la que se puede ver en un joven de 20 a 25 años que muere por enfermedad coronaria, dijo a LA NACION el doctor Luigi Matturri, autor principal del trabajo presentado en el IV Congreso Mundial de Cardiología Pediátrica y Cirugía Cardíaca, que convocó en Buenos Aires a 3500 expertos de todo el mundo.

El equipo del Instituto de Patología analizó secciones de las arterias coronarias de 34 bebes de 1 a 36 meses, que habían fallecido (21 por muerte súbita). En el 50% de los casos, al menos uno de los padres fumaba más de 5 cigarrillos diarios. "El principal factor de riesgo de la muerte intrauterina inexplicada (SIUD) y el síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS) es el humo del cigarrillo que pasa la madre -dijo Matturri-. El humo lesiona las neuronas que modulan la actividad respiratoria y cardiovascular, y produce lesiones ateroscleróticas que en un 3% causan lesiones isquémicas o microinfartos."

Matturri presidirá hoy, a las 9.30, un simposio sobre el rol aterogénico del tabaco en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

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