El engañoso concepto de la legalidad

Por Jorge Pedro Para LA NACION
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31 de diciembre de 2001  

Frente a la trágica estadística que deja todos los años el uso de elementos de pirotecnia, con el elevado número de víctimas fatales, heridos graves, ciegos y discapacitados, y observando los sucesos ocurridos en Perú, es necesario realizar algunas reflexiones sobre este flagelo que se repite cada año.

El efecto que producen estos elementos se debe al choque de gases calientes contra la atmósfera. Los gases producidos por la combustión rápida de la mezcla de pólvora a presión escapan a través de un pequeño orificio situado en el extremo de un cilindro. Esto significa que todo objeto de pirotecnia produce combustión y fuego. Por lo tanto, quema, y su onda expansiva produce lesiones en los tejidos en contacto. Quienes sostengan lo contrario desconocen estos elementales principios de combustión y explosión, o simplemente engañan a la población.

Diferenciar entre pirotecnia legal o clandestina es confundir a la gente, darle vía libre a sus vendedores, y abrir el camino para que los padres se despreocupen pensando que sus hijos utilizan objetos pirotécnicos, presuntamente inocentes, de uso permitido.

Muchos de esos niños son los que llegan a nuestros hospitales con quemaduras o lesiones oftalmológicas producidas por las inocentes estrellitas, o jóvenes con lesiones graves producidas por combustión espontánea o por mezcla de distintos objetos explosivos de venta libre.

Todo objeto de pirotecnia, legal o clandestina, es potencialmente peligroso.

Se debe realizar una ardua y continua tarea de educación para prevenir esta problemática. Las campañas no deben ser fugaces, como ocurre habitualmente en nuestro país, limitándose a tres semanas en el año para luego ser olvidadas hasta el próximo. Deben elaborarse estratégicamente, y ser permanentes.

El desafío debe ser encarado en forma conjunta por autoridades sanitarias, sociedades intermedias y medios masivos de comunicación, para que lleguen a todos los padres, quienes deben convertirse en sus verdaderos protagonistas. Complacer un gusto familiar o no saber decir "no" a tiempo, puede arruinar la vida de un hijo o de terceros inocentes.

Por otra parte, es importante destacar que durante todo el año se producen accidentes y lesiones por el uso de pirotecnia, lo que debería instalar en la opinión pública un debate sobre la necesidad de prohibir definitivamente el empleo de estos elementos. Toda normativa legal debe surgir del sentido común y de las básicas normas de convivencia social.

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