Encuentran huellas de bacterias en lava de hace 3500 millones de años

Podrían haber sobrevivido bajo el agua
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26 de abril de 2004  

MADRID (ABC).- Si la historia de la vida en la Tierra pudiera condensarse en sólo 24 horas, la aparición de los seres humanos habría que situarla en el último minuto.

Mucho más complejo resulta determinar, sin lugar a dudas, a qué hora de ese hipotético período surgieron los primeros seres vivos, una incógnita que los investigadores intentan responder con el difícil reconocimiento y análisis de huellas de actividad biológica en las rocas más antiguas de nuestro planeta, formado hace unos 4500 millones de años en el Sistema Solar.

A este debate científico se suma ahora el descubrimiento de microtubos o túneles de tamaño diminuto que aparentemente fueron originados por microorganismos en rocas volcánicas de Sudáfrica, de 3500 millones de años de antigüedad.

Si son ciertas las pruebas presentadas en la última edición de la revista Science por geólogos noruegos, canadienses y sudafricanos, el reloj de la vida se puso en marcha por la aparición de microorganismos submarinos, que dejaron como impronta de su existencia una serie de túneles perforados en lava, durante su proceso de enfriamiento, luego de haber sido expulsada por volcanes oceánicos.

Los autores de este estudio proponen que extensas poblaciones de bacterias encontraron un nicho ecológico donde sobrevivir bajo el agua, alimentándose de ciertos nutrientes de las rocas cuando sólo habían pasado varios cientos de años desde que cesó el violento bombardeo sobre la Tierra de los asteroides y otros objetos llegados desde el cosmos.

Estos microtubos detectados en rocas sudafricanas, que tienen un ancho de solamente cuatro micrones y un largo de cincuenta, son muy similares a los observados por otros grupos de investigación en los fondos basálticos de algunos océanos.

Pruebas evidentes

Los geólogos Harald Furnes y Neil Nanerjee, de la Universidad de Bergen (Noruega), sostienen desde hace tiempo que esas pequeñas perforaciones son huellas dejadas por primitivas bacterias comedoras de rocas. Una de las evidencias que aportan para apuntalar su hipótesis es la detección de trazas de material orgánico y de ácidos nucleicos en las paredes de esos túneles.

Esta posibilidad es avalada por experimentos realizados en laboratorios en los que se ha comprobado que ciertos microbios pueden abrirse paso hacia el interior de las rocas absorbiendo algunos nutrientes esenciales para su supervivencia, como fósforo y hierro.

Martin Fisk, especialista en petrología de la Universidad Estatal de Oregon, precisó a Science que los microtúneles de Sudáfrica muestran inequívocos rasgos que testimonian su origen biológico. "Creo que se ha conseguido la mejor evidencia de que en esa época ya existía vida en la Tierra", declaró Fisk.

Otros especialistas son más cautos y creen que estos supuestos trazos de vida muy antigua, así como otros diferentes presentados con anterioridad, podrían ser resultado de procesos geoquímicos, y no piensan que hayan tenido relación con alguna forma de actividad biológica.

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