Indagarán qué quieren los argentinos de la ciencia en los próximos 10 años

Se enviará la encuesta a científicos, empresarios, legisladores, periodistas y otros
Nora Bär
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21 de abril de 2004  

Si usted es ministro, secretario o subsecretario de Estado, es directivo de un ente regulador o autárquico, es legislador nacional o provincial, se encuentra en la plana directiva de un banco o AFJP, es empresario o dirigente de cámaras empresariales o profesionales, es sindicalista o científico, graduado o doctorado, periodista o director de un medio de comunicación, se encuentra entre las más de 22.000 personas que en los próximos días recibirán una exhaustiva encuesta del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Secyt) que intentará conocer cuáles son las expectativas y opiniones de los argentinos sobre el rumbo que debe seguir en los próximos cinco a diez años el desarrollo científico-tecnológico nacional.

La consulta, que se hará en todo el país, e incluye 19 preguntas que exigen unos 40 minutos de reflexión, fue diseñada por el Observatorio de Ciencia y Tecnología de la Secyt, coordinado por el profesor Mario Albornoz.

"Este estudio nos proporcionará mucha información sobre qué espera y que opina la gente sobre los factores que inciden en el desarrollo público y privado de la ciencia y la tecnología -detalla el investigador-. Por ejemplo, cuál debe ser el papel del Estado, cuáles las políticas que concuerdan con un modelo tecnológico exportador, qué cambios percibe que se van a producir en los próximos años, cómo correlaciona los grandes problemas de la Argentina con la capacidad científica, cómo piensa que puede ayudar la ciencia y la tecnología en la reducción de la pobreza y la mejora de la educación, qué piensa del aumento de la inversión en esta área, y cómo debería hacerse."

Auscultando el futuro

El Observatorio -que el año último realizó una encuesta de 1800 casos sobre percepción pública de la ciencia, que abarcó 17 ciudades de más de 50.000 habitantes- es uno de los dos únicos centros extranjeros que integran la red del Instituto de Prospectiva de Tecnológica de la Unión Europea, con sede en Sevilla.

La consulta nacional es el primer paso de un amplio análisis que intentará sentar las bases para el desarrollo de un plan estratégico nacional de mediano plazo en ciencia, tecnología e innovación.

"En cumplimiento de una iniciativa del ministro Daniel Filmus y del secretario Tulio Del Bono, el Observatorio está reuniendo información para trazar un plan estratégico de ciencia, tecnología e innovación -explica el licenciado Jorge Fontanals, director nacional de Planificación y Evaluación de la Secyt-. Será algo así como un plan madre del área, que orientará la posterior planificación anual y estará diseñado bajo la premisa de poner el conocimiento al servicio del bien común. Es decir, que intenta descubrir la mejor forma de orientar las investigaciones en función de las necesidades y oportunidades que existan en el marco del desarrollo social, y cuya formulación final vinculará la educación, la ciencia y el trabajo."

Las "bases" para el plan estratégico de ciencia y tecnología no son otra cosa que un conjunto de herramientas conceptuales sobre las que se establecerán metas a mediano y largo plazo.

"Esto exige hacer estudios prospectivos -afirma Albornoz-, porque el plan va a tener dos horizontes: el primero, para dentro de cinco años, y el segundo para dentro de una década. También nos obliga a indagar cuál es el país que creemos que habrá y cuál el que queremos que haya."

Visión prospectiva

Después de poner en marcha la encuesta, el Observatorio seguirá avanzando: procederá a realizar paneles de expertos en los que participarán científicos, tecnólogos, empresarios y administradores públicos, entre otros. Entre los temas que se analizarán figuran los futuros escenarios ambientales, macroeconómicos, del trabajo y la ocupación profesional, demográficos, de contexto internacional y los derivados de las nuevas ventajas competitivas del país.

"Necesitamos saber cuáles son las tendencias de la ciencia y la tecnología que se prevén en el mundo -explica Albornoz. Y subraya-: es decir, la idea no es hacer una indagación respecto de hacia dónde van a los científicos, sino de hacia dónde va la Argentina. El trabajo está muy centrado en la sociedad argentina dentro de cinco o diez años. De ese modo esperamos poder prever qué demandas de conocimiento habrá en el futuro y actuar en consecuencia para asegurar que estén listos cuando se necesiten. Esto tiene que ver con lo que la sociedad en su conjunto avizora como su futuro, lo que llamamos expectativas sociales."

La encuesta estará publicada a partir del lunes en la página electrónica de la Secyt ( www.secyt.gov.ar ) y todo aquel que lo desee puede contestarla y enviarla.

El procesamiento se hará en forma electrónica. "Para fines de junio esperamos tener listos los resultados, y paralelamente comenzaremos con los paneles de especialistas -comenta Albornoz-. Esto nos permitirá explorar qué puede esperar la Argentina de su capacidad científico-tecnológica en materia de comunicaciones, alimentación y producción agropecuaria, ciencia y tecnología espacial, transporte y vivienda. Este tipo de estudios es algo que Japón hace bianualmente."

El plan que intentará traducir un nuevo contrato social para la ciencia debería estar completo hacia fin de año.

Por: Nora Bär

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