Intentan frenar el tabaquismo 150 países

El acuerdo deberá finalizarse en 2003
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23 de octubre de 2000  

GINEBRA (The New York Times).-En una atmósfera de inesperada armonía, la semana última representantes de 150 gobiernos sentaron las bases para un nuevo tratado global orientado a controlar el uso del tabaco y erradicar el hábito de fumar en la adolescencia.

La Organización Mundial de la Salud, que ha hecho de la erradicación del hábito de fumar la pieza central de su estrategia global de salud pública, está presionando para que se logre un fuerte acuerdo internacional, con el objetivo de completar un tratado para 2003.

La agencia de las Naciones Unidas espera que el el tratado permita prohibir la publicidad y el auspicio de eventos deportivos por parte de las corporaciones tabacaleras multinacionales, la promulgación de mayores impuestos con el fin de elevar el precio de los cigarrillos y medidas para luchar contra el contrabando y detener el aumento del hábito de fumar entre los adolescentes.

Después de seis días de negociaciones, el director de las conversaciones, el brasileño Celso Amorim, un exportador de tabaco, advirtió que ultimar los detalles de un tratado en un plazo de dos años podría ser más duro que lo que parecía. Subrayó, por ejemplo, que la mayoría de los gobiernos afirma estar en contra del contrabando de cigarrillos, pero que no hay unanimidad acerca de cómo combatir el problema. "Algunos opinan que habría que armonizar los sistemas impositivos, pero otros dicen que se requieren otras medidas", afirmó.

Tales detalles deberán ser acordados en los próximos dos años, a pesar de que los grupos antitabaco manifestaron abiertamente su preocupación acerca de que el consenso logrado en Ginebra pueda soportar el lobby que ejercen las poderosas compañías tabacaleras.

El hábito de fumar, según la Organización Mundial de la Salud, causa cuatro millones de muertes anuales y amenaza con matar a 10 millones de personas por año para 2030. Durante las negociaciones,la unanimidad fue casi absoluta en cuanto a que deben prohibirse la publicidad y los auspicios de las compañías tabacaleras.

Países tan diferentes como Sri Lanka, Trinidad, Tailandia y Turquía respaldaron la prohibición. El gobierno estadounidense permaneció en una posición intermedia. "No respaldamos una prohibición total", afirmó el jefe de los negociadores norteamericanos, Thomas Novotny, del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Incluso, aunque algunos países, como Australia, ya prohíben ese tipo de publicidad, una medida de ese tenor podría dar lugar a preocupaciones sobre la vigencia del libre comercio. A principios de mes, la Suprema Corte de Justicia Europea se manifestó en contra de la prohibición con el argumento de que bloqueaba la libre circulación de bienes y servicios.

Los países también tienen que resolver todavía algunos asuntos complicados, entre otros, si el tratado podría prohibir la publicidad indirecta que incluye, por ejemplo, aplicar símbolos a las remeras, como el camello que identifica a una conocida marca de cigarrillos.

Los grupos antitabaco dijeron que los negociadores norteamericanos habían respaldado medidas más duras que lo que se anticipaba. La Sociedad Americana de Pulmón alabó el respaldo a medidas para proteger a los fumadores pasivos en instalaciones para chicos, así como en cafés, bares y restaurantes.

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