Suscriptor digital

La clave para combatir los piojos es la sincronización

La mejor forma de prevenirlos es aplicar los tratamientos en forma sistemática
Laura García Oviedo
(0)
26 de agosto de 2011  

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- De un modo u otro, los piojos se las arreglan para sobrevivir más allá de los diferentes tratamientos que aplican padres desesperados. Para analizar cómo evolucionan las colonias de estos ectoparásitos y así ayudar a combatirlos, un equipo de investigadores argentinos acaba de publicar en la revista PLoS One un estudio de modelado matemático, para el que realizaron simulaciones de los comportamientos poblacionales de los piojos.

Los doctores en física Fabiana Laguna y Sebastián Risau-Gusman crearon un modelo con el que simulan escenarios con distintas variables en la aplicación de diversos tratamientos para eliminar los piojos. Uno de los principales resultados fue comprobar algo que, por lo general, se aconseja en las escuelas, pero que pocas veces se cumple: lo más efectivo para eliminar los piojos es la aplicación sincronizada de un mismo tratamiento.

"Con nuestro modelo, describimos el crecimiento de una colonia de piojos y las posibles estrategias de control, tanto las conscientes -es decir, los diversos tratamientos, el uso del peine de acero o la aplicación de los pediculicidas-, como las inconscientes, como el acicalamiento", dijo Fabiana Laguna, investigadora del Conicet en el Centro Atómico Bariloche (CAB).

Algunos datos sorprenden: por día, una hembra adulta "pincha" el cuero cabelludo para alimentarse entre 3 y 10 veces, y es capaz de poner 5 huevos. Si una persona tiene, por ejemplo, 30 piojos, incrementa las cifras a hasta 300 pinchazos y 150 huevos cada día.

Al ataque

Los resultados del estudio realizado por los investigadores argentinos demuestran que la eficacia de los tratamientos de eliminación dependen no sólo de la efectividad química (pediculicidas) o mecánica (peine fino) del método, sino también de otros factores, como la sistematicidad del tratamiento, y la cantidad y el tiempo transcurrido entre dos aplicaciones sucesivas, indicó Laguna.

Por ejemplo, en caso de detectar presencia de piojos en el cabello, "un tratamiento sistemático, que consiste en aplicar el peine fino una vez por semana, es, en general, más efectivo que otro tratamiento, no sistemático, que consiste en revisar la cabeza todos los días y aplicar el peine únicamente cuando se detecta algún piojo", destacó la investigadora. La principal falencia del tratamiento no sistemático, que es el que aplican por lo habitual los padres, es que la aplicación del peine depende del cuidado con que se revise la cabeza o de la suerte de toparse con algún piojo durante la revisión. Si no es exhaustivo, el ciclo de reproducción inevitablemente comienza de nuevo.

"El aporte de nuestro modelo es cuantitativo: demuestra que un tratamiento sistemático aplicado cada 4 días, pero desincronizado, demora el doble que uno sincronizado para erradicar los piojos de un grupo de 20 chicos infestados", explicó Sebastián Risau-Gusman, investigador del Conicet en el CAB.

En otras palabras, si se aplica un mismo tratamiento a todos los chicos, que consista en pasar el peine cada 4 días, y la primera aplicación se realiza el mismo día en todos los chicos, la infestación dura la mitad del tiempo que si el inicio del tratamiento no se sincroniza. "Si los tratamientos no son sistemáticos, algo que, por lo general, ocurre, la duración del tratamiento se extiende entre 4 y 10 veces más."

Un interrogante que surgió durante la investigación es qué factores provocan que la población de piojos no crezca de cientos a miles por mes. Todo indica que el acicalamiento es crucial: el peinado, el lavado y hasta rascarse el cuero cabelludo perturban el hábitat natural de estos ectoparásitos.

"Por otro lado, en un grupo de chicos en contacto diario, la falta de sistematicidad y sincronización hacen que los tratamientos sean mucho menos efectivos que lo que podrían ser", agregó Risau-Gusman.

Otro resultado cuantitativo del estudio demuestra que si en un grupo de 20 chicos infestados con 10 a 20 piojos (cada uno) hay un chico que tiene cinco veces más piojos que el resto, curar a todo el grupo llevará cuatro veces más tiempo.

El médico Norberto Giglio, del Hospital de Niños, que no participó de esta investigación, dijo que la relevancia de este estudio es que demuestra de manera matemática la importancia del revisado del cuero cabelludo de manera sistemática. "Si todos combatimos la pediculosis tanto en las casas y los colegios de modo activo y sincronizado, los esfuerzos para erradicar este problema se potencian y así se mejora el control."

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?