Las pantallas no tienen efectos nocivos en la vista

Pero se aconseja controlar las condiciones ambientales, que pueden contribuir a provocar molestias
Pero se aconseja controlar las condiciones ambientales, que pueden contribuir a provocar molestias
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28 de enero de 2002  

Aunque un mito urbano atribuye cualidades diabólicas a las pantallas de las computadoras y muchos usuarios temen que su utilización origine serios problemas oculares, el doctor Rafael Iribarren, miembro del Consejo Argentino de Oftalmología, asegura que no se ha comprobado que su utilización provoque efectos nocivos.

"Muchas personas sufren molestias diversas en los ojos: picazón, ardor, lagrimeo, dolor o visión borrosa. Sin embargo, en muchas ocasiones, estos problemas son de fácil solución y no traen consecuencias a largo plazo. El cuidado de las condiciones ambientales del lugar de trabajo y el control médico son las claves para resolver estos inconvenientes", afirma el especialista.

Estudios realizados en la década del setenta demostraban que el 75% de los que desempeñaban tareas frente a las pantallas padecían frecuentes dolores de cabeza. Desde entonces, la eliminación de los monitores de fósforo, la utilización de las pantallas antirréflex, la modificación de los teclados y el diseño de mobiliario adecuado produjeron mejoras sustanciales en el confort de los operadores de computadoras. Hay que tener en cuenta las condiciones de iluminación y circulación del aire, que influyen de manera sustancial en la aparición de problemas visuales.

"Hay gente que al salir del trabajo tiene deslumbramiento o irritación ocular. Es probable que una salida de aire acondicionado ubicada frente al operador le acentúe la sequedad en los ojos, que una fuente de luz fuerte ubicada a su espalda produzca reflejos en el monitor, o que una ventana delante provoque un efecto de deslumbramiento. También influyen la temperatura ambiente, la contaminación del aire y la postura. En esos casos, la solución radica en un cambio en el diseño del lugar de trabajo."

Mirar lejos

El origen orgánico de las molestias reside en la estructura misma del sistema visual humano, que se relaja al mirar a lo lejos, pero que debe accionar diversos músculos para observar un objeto cercano. El trabajo en monitores exige una gran variedad de movimientos de los músculos oculares y cambios de enfoque que, en largos períodos, pueden generar fatiga. Por otra parte, requiere más esfuerzo mantener la atención visual fija cuando se mira hacia arriba, como en el caso de la computadora, que cuando se lo hace hacia abajo, como en la lectura de un libro. Se suma a esto que la gran atención que demanda la pantalla provoca de manera automática una fuerte disminución de la frecuencia del parpadeo, que puede producir sequedad ocular.

Por supuesto que la influencia de estos factores está relacionada con las características de cada trabajo: tienen más posibilidad de desarrollar inconvenientes quienes realizan tareas de alta intensidad, como los operadores de entrada de datos, los diseñadores o los controladores de tráfico aéreo, que pasan gran parte de su jornada con la mirada fija en el monitor, que aquellos que lo utilizan ocasionalmente, como un empleado en la caja de un banco o alguien que alterna papelería con la computadora. En las mismas condiciones hay personas que tienen molestias y otras que no, dependiendo de factores como la motivación y la remuneración en el trabajo.

Radiaciones

Según el doctor Iribarren, también está comprobado que los monitores no despiden radiaciones ultravioletas ni rayos X que puedan producir efectos nocivos para la salud. Personas susceptibles podrían verse afectadas por los campos electromagnéticos que generan en su interior los transformadores, igual que en cualquier otro aparato electrónico, aunque son de intensidad muy baja, de acuerdo con normas internacionales.

No se observa que quienes usan anteojos tengan más inconvenientes que quienes no los utilizan. También hay que prestar la debida atención a los factores traumatológicos, ya que pueden aparecer dolores en el cuello, los hombros, la espalda, los brazos y las muñecas. En estos casos conviene una consulta con el especialista.

"En algunos países europeos los convenios colectivos de trabajo sugieren que los empleados pasen un máximo de cuatro de las ocho horas de labor frente a la computadora; el resto del tiempo deben rotar en otras tareas. En la Argentina no conocemos normas en este sentido, pero en esencia todo depende de la motivación. Si una persona es bien retribuida y tiene buenas condiciones laborales es más difícil que sienta fatiga", afirma el especialista, quien aconseja concurrir al oftalmólogo, si existieran molestias visuales, para que estudie la necesidad de usar anteojos, los problemas de balance muscular o la sequedad ocular.

Consejos

Iluminación: la del ambiente debe ser mayor que la de la pantalla, suficiente para permitir la lectura de papeles, pero no demasiado intensa.

Fuentes de luz: evitar las muy brillantes que estén frente a los ojos o que se reflejen en el monitor. Tapar el sol directo de las ventanas con cortinas.

Color de las paredes: debe ser suave y mate; no es conveniente el blanco puro. Es beneficioso que los ambientes sean amplios y permitan mirar de vez en cuando a la distancia.

Aire : debe estar libre de humo y necesita ser renovado a través de la ventilación.

Temperatura : debe ser estable; ni demasiado cálida ni muy refrigerada. El nivel óptimo ronda los 20°C.

Ruido : debe ser disminuido al mínimo.

Distancia: se recomienda que la pantalla, el teclado y los papeles estén a unos 50 a 80 centímetros de los ojos.

Conductas: utilice mesa y silla cómodas y ajustables. Conviene disponer de un atril para los papeles. Realice pausas intermitentes. Acostúmbrese a parpadear seguido y con regularidad.

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