Los efectos del alcohol y el tabaco en el embarazo son de largo plazo

Quienes estuvieron expuestos en la gestación serán más proclives a la adicción
(0)
22 de junio de 2008  

Bajo peso al nacer; retardo del crecimiento; síndrome de muerte súbita del lactante; malformaciones congénitas... La lista de trastornos asociados al consumo de drogas lícitas o ilícitas durante el embarazo, que pueden padecer los recién nacidos, es larga. Pero lo peor es que la manifestación de esos trastornos no se agota en el posparto inmediato.

Estudios de seguimiento de largo plazo han demostrado que el consumo de alcohol y tabaco, así como también de sustancias ilícitas, durante la gestación extiende sus efectos a la niñez, la adolescencia e incluso a la vida adulta. Así, los bebes expuestos a esas sustancias tóxicas en el útero materno pueden presentar problemas cognitivos o incluso un mayor riesgo de repetir ellos mismos conductas de abuso de sustancias psicoactivas.

"Hasta hace poco tiempo se pensaba sólo en los efectos inmediatos del consumo de sustancias lícitas o ilícitas durante el embarazo. Pero han estado apareciendo estudios de seguimiento que muestran que bebes que no presentan ninguna malformación o trastornos evidentes al nacer, pueden padecer problemas del desarrollo a mediano o largo plazo", dijo a LA NACION la doctora Ruth Guinsburg, profesora titular de pediatría neonatal de la Universidad Federal de San Pablo, Brasil.

Guinsburg, que disertó sobre el tema en el V Simposio Internacional de Neonatología, que se realizó en la ciudad de Buenos Aires, continuó: "El niño nace; parece normal; no hay grandes malformaciones, pero ¿qué pasa? Después, el niño va a tener más dificultades en la escuela. Estudios hechos con hijos de mujeres que fumaban marihuana durante el embarazo mostraron que a los 15 años tenían más dificultades en tareas complejas como la coordinación visoespacial o la abstracción."

Falta de oxígeno

De las múltiples sustancias psicoactivas, es del tabaco y del alcohol sobre las que más información se dispone con respecto al uso durante el embarazo. "Está asociado con bajo peso la nacer, aborto espontáneo, retardo del crecimiento y síndrome de muerte súbita", resumió el doctor Joaquín Barnoya, experto en tabaquismo de la Universidad Washington en St. Louis, Estados Unidos.

En ese país, precisó Barnoya, "se estima que se producen casi 20.000 abortos espontáneos al año a causa del uso del tabaco durante el embarazo. En Estados Unidos, el 15% de los partos prematuros son causados por la exposición al humo de segunda mano", o tabaquismo pasivo.

"Uno de los principales problemas es que el consumo de tabaco durante el embarazo reduce el aporte de oxígeno, que es crítico para la vida y el desarrollo del feto", explicó el doctor Eduardo Bianco, presidente del Centro de Investigación de la Epidemia de Tabaquismo de Uruguay.

"La nicotina provoca una hipoxemia [falta de oxígeno] aguda, pero transitoria, en la sangre fetal, al reducir el flujo sanguíneo en la placenta, mientras que el monóxido de carbono produce una hipoxia crónica ya que reduce el transporte de oxígeno, lo que puede alterar el desarrollo del feto."

Según Bianco, "eliminar el consumo de tabaco durante el embarazo reduciría 12% las muertes por complicaciones perinatales".

Síndrome alcohólico

En cuanto al alcohol, en el 5% de los casos su consumo elevado da lugar al llamado síndrome alcohólico fetal, que se caracteriza por malformaciones faciales, retardo en el crecimiento y trastornos del sistema nervioso central.

Según la doctora Guinsburg, "esto no sólo ocurre con las mujeres que beben mucho cotidianamente (tres copas de vino o dos de bebidas destiladas diarias), sino también aquellas que no beben diariamente, pero se emborrachan una vez a la semana".

Pero tanto el alcohol como el tabaco, la cocaína, el éxtasis, la marihuana o el crack (cuyo equivalente en la Argentina es el "paco", que se elabora con los residuos de la elaboración de la cocaína) tienen efectos en el largo plazo, agregó Guinsburg.

"Un estudio australiano que siguió desde 1981 a hijos de mujeres que bebían alcohol durante el embarazo, y que los fue evaluando a los 5, a los 14 y a los 21 años, mostró que eran de 3 a 5 veces más propensos a hacer abuso del alcohol que hijos de mujeres que no habían bebido durante el embarazo".

"Algo similar se ha observado con el tabaco", apuntó Bianco. "El contacto precoz [intraútero] modifica los receptores cerebrales de la nicotina y hace que cuando estos niños entren en contacto nuevamente con la droga durante la adolescencia desarrollen grados muy severos de adicción."

"Para mí, lo importante de estos estudios de seguimiento es que muestran que el uso de sustancias lícitas o ilícitas durante el embarazo produce sutiles cambios genéticos y fisiológicos en el bebe que tiene consecuencias en el largo plazo", concluyó Guinsburg.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.