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Medir la glucemia en la gestación evita la pérdida de embarazos

En el hospital Tornú es un estudio de rutina y permitió disminuir la mortalidad prenatal.
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23 de agosto de 2000  

A veces, las respuestas más simples resultan difíciles de conseguir. En medicina obstétrica, por ejemplo, las causas de la pérdida de un embarazo no siempre se encuentran. Una de ellas, la diabetes gestacional -enfermedad que se manifiesta durante el embarazo y luego desaparece- es una de las menos consideradas. Sin embargo, en la Argentina fue motivo de muerte de 3500 neonatos por año... hasta que se descubrió el problema y se encontró la solución.

En el hospital Tornú, un estudio sobre cuatro mil embarazadas realizado por un equipo del Servicio de Diabetología determinó que el 5% de las mujeres embarazadas padece diabetes gestacional, lo que pone en riesgo la sobrevida del bebe. Esta investigación posibilitó tomar medidas preventivas; un simple test para detectar la enfermedad durante el embarazo logró que en ese centro asistencial, y en otros que lo implementaron, la mortalidad prenatal por esta causa se redujera prácticamente a cero.

Detectar a tiempo

"En la Argentina se producen cerca de 800 mil partos anuales, lo que implica que unas 40 mil mujeres desarrollan la enfermedad. Por otra parte, sabemos que aproximadamente el 10% de los niños de madres no tratadas pueden morir", explica el doctor Jorge Alvariñas, jefe del Servicio de Diabetología del mencionado hospital.

La diabetes gestacional no presenta síntomas, y las más expuestas son las mujeres con padres diabéticos, obesas, mayores de 30 años o con antecedentes de la enfermedad en embarazos anteriores. Aparece durante la segunda mitad del período gestacional, cuando la madre genera una hormona llamada lactógena placentaria , que estimula el aumento de la glucosa.

Como la diabetes gestacional desaparece al terminar el embarazo, en caso de pérdida del bebe resulta complicado atribuir el hecho a esta patología y por eso los especialistas deberían descartar la presencia de la enfermedad mientras la mujer lleva adelante su dulce espera.

Todo bajo control

El Tornú es uno de los pocos hospitales que siempre realizan un test en las embarazadas para detectar la diabetes gestacional. Consiste en proporcionar a la madre 75 g de glucosa disueltos en 300 cc de agua, bebida en ayunas. Dos horas más tarde se realiza un análisis de sangre para determinar el nivel de glucosa, que no debe superar los 140 mg. La prueba se efectúa entre las semanas 24 y 28 de gestación.

Si se diagnostica positiva, la paciente deberá seguir los mismos controles que cualquier persona diabética. Esto incluye realizar cuatro mediciones diarias de glucemia y seguir una dieta estricta. De ser necesaria la aplicación de insulina, se emplea la de tipo humano y no la de origen animal, debido a que esta última genera anticuerpos capaces de atravesar la placenta y tiene efecto nocivo sobre el bebe.

"Actualmente -comenta Alvariñas- disponemos de insulinas de tipo humano, como la de ADN recombinante obtenida de la bacteria Eschericchia coli, apta para mujeres embarazadas."

Con una buena detección y prevención, el resultado del embarazo de pacientes con diabetes gestacional es óptimo y no presenta riesgos para el bebe.

"Es importante aclarar que el niño no necesariamente será diabético, aunque existe la posibilidad de que al llegar a la etapa adulta desarrolle la enfermedad. Por eso, desde pequeño, deberá controlar la alimentación y realizar actividad física", afirma.

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